Chispitas de lenguaje • Palabras distributivas • Enrique R. Soriano Valencia

"No son vocablos muy comunes. En su mayoría, están ausentes en el habla popular porque el sentido se sustituye por rodeos o con voces menos precisas con voces más comunes."

Chispitas de lenguaje • Palabras distributivas • Enrique R. Soriano Valencia

No son vocablos muy comunes. En su mayoría, están ausentes en el habla popular porque el sentido se sustituye por rodeos o con voces menos precisas con voces más comunes.  

Hace unas semanas, participé en una reunión de un grupo de personas que al utilizar la palabra sendas asignaban al vocablo el sentido de grande, magnífico. Sin embargo, ese significado no le corresponde. La voz viene del latín singulus, que dio origen a singular en español, con la intención de único, solo y no de característico, raro o excelente; en el inglés produjo el término single. Es decir que sendos / sendas, se aplica para singularizar, exclusivamente. Por eso es una voz distributiva.  

El error de concepción, me parece, vine en la literatura. En ella observo en más de un autor que después de usar la palabra sendas se acompaña de descripciones magnificentes. Recuerdo un texto que más o menos decía: En el coro de la iglesia había sendas sillas para los monjes. La sillería ostentaba bellos decorados de pasajes bíblicos, cuidadosamente forjados en la parte superior del respaldo».

El lector poco curioso del significado del vocablo sendas podría interpretar que se trata de imponentes sillas. Sin embargo, el sentido es que cada monje tenía una silla, un significado distributivo. En el Diccionario de la lengua española se lee de sendas: «Uno cada uno o uno para cada uno de dos o más personas o cosas […]. Les enseñaron tres casas con sendos jardines». En el habla popular se habría resuelto el ejemplo de DLE así: Les enseñaron tres casas con jardín cada una.

Caso similar pasa con la palabra cual para el sentido distributivo.  Cuando nos despedimos de alguien solemos decir: «Le das mi saludo a todos los de tu familia». Como es una forma coloquial, se sobrentiende que el saludo es para cada integrante. Sin embargo, en realidad se pide reunir a todos los integrantes y hacer llegar un saludo; un saludo para todos los integrantes. 

Para que cada uno reciba un saludo, lo aconsejable debió ser: «Por favor, da un saludo a cada cual de tu familia».

En el Diccionario panhispánico de dudas, publicado por las Academias de la lengua, en el punto 2.3.b dice: «Locución pronominal indefinida, equivalente a cada uno y usada con valor generalizador: «Si lo que se arriesga es el propio pellejo, cada cual es dueño del suyo» (Corrieri Fuera [Cuba 1978])». También es válido sustituir la locución cada cual por cada quien, informa la misma obra académica. Sin embargo, coinciden otros autores, la palabra cualintroduce un sentido más distributivo, en tanto quién personaliza, centra su sentido en las personas y no en la distribución, que es el interés y sentido de la expresión. 

También hay otros nexos distributivos de poco uso como las palabras orabien y ya. Para su uso se debe recurrir a ellas por segunda ocasión: «Sobre el mismo tema ora dices que sí, ora dices que no». En ese mismo enunciado puede sustituirse ora por bien o ya y el sentido es idéntico. 

Comentarios