Chispitas de lenguaje • Salario y relativos • Enrique R. Soriano Valencia

"La palabra salario no está emparentada con la voz sueldo, aunque están íntimamente vinculadas en la cotidianeidad."
Chispitas de lenguaje • Salario y relativos • Enrique R. Soriano Valencia

 

Hoy a la referencia que usamos para tasar (valorar, poner precio) mercancías o fuerza de trabajo aplicamos diferentes palabras: salario, remuneración, estipendio, emolumento, compensación. Las razones para aplicar cada palabra, pero particularmente su creación, están en las condiciones sociales, en las características históricas.

Por ejemplo, el vocablo salario procede de la palabra sal, ese mineral que usamos de diversa forma en la actualidad… y desde tiempos inmemorables, desde luego. Su importancia económica, por tanto, salta a la vista: se usó no solo como condimento, también para la conservación de alimentos (muy importante cuando no existía la refrigeración, al secar pescados y carnes), para la perdurabilidad y fijación de tintes (en las pinturas rupestres), para la creación de jabones, para el curtido de pieles… y un sinfín de aplicaciones. De ahí procede su importancia desde la antigüedad. Es decir, que se trato de un elemento valioso para los seres humanos.

A los soldados romanos, dado lo apreciado de sus usos, empezó a utilizarse como referencia para el pago de sus servicios. De ahí surgió el vocablo salarius que estrictamente se traduce como «de la sal o perteneciente a la sal». A su vez, de este vocablo surgió la palabra salarium, del que se derivó el actual vocablo en español salario, que implica estrictamente la ración de sal correspondiente a la compensación por una actividad, aunque hoy día ya no sea con ese mineral, sino que la moneda de circulación local. 

La palabra salario no está emparentada con la voz sueldo, aunque están íntimamente vinculadas en la cotidianeidad.

El vocablo sueldo procede de una moneda de oro llamada solidus. Con esta moneda se llegó a pagar a los soldados del ejército romano. Y justo, esta palabra dio origen al vocablo soldado. Desde luego, también la palabra solidus dio origen a la palabra sólido debido a que esa moneda dio mayor seguridad o solidez a la capacidad de cambio por otras mercancías o servicios que los propios solidados requerían.

La moneda solidus sustituyó al denario, que a su vez era una moneda de plata que dejó de tener interés y valor para ejército romano porque la plata como metal empezó a ser más común, diferente del oro que era más escaso y, por tanto, más preciado. De la palabra denario procede actualmente el vocablo dinero y esta moneda fue el valor que sustituyó a la sal como pago original a los soldados. Es decir, que el pago evolucionó de la sal al denario y después al solidus.

Otro vocablo, aunque menos común, pero aplicable es la voz estipendio. Originalmente, este vocablo se usó para el pago de impuesto. Todo debido a que en un principio fue usado por la Iglesia para referirse al pago por algún servicio eclesiástico. Está compuesta por dos términos. El primero stipis o stip, que en la antigua roma era el nombre de una moneda pequeña y por el verbo latino pendis que se traduce como pago. Entonces estrictamente aplicaba para el pago en pequeñas monedas, que en realidad representaba un pago bajo. Por ello, se usaba para los impuestos.

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