Gabriela Irastorza
07:31
26/03/20

Covid-19: Hacia una comprensión multidimensional de la crisis

El problema, además del número de muertes que provocará, es el efecto dominó que detonará en los ámbitos sociales, económicos y de salubridad…”
Covid-19: Hacia una comprensión multidimensional de la crisis


La crisis sanitaria por el Covid-19 empieza a ser abordada en forma global. A raíz de que la pandemia avanza en todos los continentes, los gobiernos se enfrentan a un problema que deberá ser resuelto desde un enfoque multidimensional.

El problema, además del número de muertes que provocará, es el efecto dominó que detonará en los ámbitos sociales, económicos y de salubridad.

Primero, esta crisis está llevando a los gobiernos a la implantación de políticas económicas, sociales y de seguridad sanitaria que dependerán,tanto de las decisiones personales de los mandatarios, como de los regímenes políticos que las ejecutan y la estabilidad de sus economías.

Por un lado, regímenes autoritarios como el chino, probablemente tendrán mayor margen de maniobra en cuanto a la legitimación social para las fuertes medidas de prevención a las que someten a sus ciudadanos, además de una mayor posibilidad de otorgar apoyos económicos y subsidios a individuos y empresas, debido a su estabilidad económica.

Por otro lado, países democráticos como México han tomado acciones de contención para no afectar irremediablemente la economía, lo que pudiera significar un manejo irresponsable al priorizarla sobre la salud de sus ciudadanos.

En las circunstancias de México dependemos, ya sea de la fuerza del Estado para imponer medidas fuertes de prevención y solución, o del empoderamiento y organización de la sociedad y la esfera privada para velar por el bienestar de los habitantes del país.(1)

Respecto a nuestro país, en un primer momento el Presidente Andrés Manuel López Obrador optó por mecanismos de fuerte contención política, hasta el punto de ordenar públicamente que la gente siguiera saliendo a las calles y continuara sus actividades económicas y productivas con normalidad, pese a que la pandemia había sido ya declarada mundialmente.

En un contexto socioeconómico como el mexicano —que a continuación pongo en perspectiva–, para algunos es comprensible la inicial y prolongada negativa del gobierno de AMLO para declarar un estado de alarma.

El problema del empleo informal en México es un punto clave por analizar. La población económicamente activa es de 54 millones 68 mil 791 personas, de las que 30 millones 500 mil (55.78%) trabajan en la informalidad, 21 millones 668 mil 791 (39.63%) tienen un empleo formal y un millón 900 mil  (3.7%) son población desocupada (2). Por lo tanto, la mayoría de los mexicanos no goza de un contrato que estipule derechos laborales o goce de sueldo en situaciones críticas: son autoempleados, ejercen labores sin seguridad social, y su sustento depende del ingreso del día a día.

Por otro lado, si se detiene la producción durante meses y no se mantienen las rentas salariales, el consumo caerá significativamente, arrastrando al conjunto de la demanda agregada. (3)

Por ello, una de las medidas que debe contemplar el Gobierno es aumentar el gasto público, o destinarlo para fines distintos que los inicialmente presupuestados.

Para lograr esto y evitar la inminente recesión económica, se requiere un plan de acción en materia económica y social, para cuyo diseño e implantación se necesita tiempo, y si no se dispone de éste, se precisa de un gobierno eficaz y con alta capacidad de respuesta ante momentos de crisis. Infortunadamente, en México no contamos con ninguno de los dos factores.

Teniendo en perspectiva la incapacidad del gobierno mexicano para proponer e implementar medidas inmediatas en momentos de crisis, comprenderemos con mayor precisión las acciones de contención tomadas por Andrés Manuel López Obrador en un primer momento pues, es consciente del panorama económico y social que compone a la sociedad mexicana.

En este primer momento de la contingencia por el Covid-19 la sociedad civil, la esfera privada y los gobiernos locales y estatales, decidieron tomar las primeras medidas de prevención ante el panorama mundial. Para lograr esto, fue de especial importancia el papel de los medios internacionales, así como la cercanía global que nos permiten las redes sociales.

Para tomar dichas acciones preventivas nuestra sociedad necesita confiar en la ciencia, en las autoridades públicas yen la información que proveen los medios,(1) circunstancia que se dificulta en México por la influencia que el Presidente ha ejercido sobre la opinión publica respecto a estos sectores.

No es ninguna sorpresa que en el mundo existan políticos irresponsables socavando en forma deliberada la confianza respecto en la ciencia, las autoridades y los medios. Si todos los mexicanos tuviéramos acceso a estadísticas e información confiable respecto al virus, tendríamos una visión más crítica sobre la crisis sanitaria, pero nuestra realidad es otra. La mayoría de los mexicanos prefiere minimizar la gravedad que expresan los medios, científicos y médicos, a cambio de poder seguir laborando y subsistir.

La declaratoria de la Fase 2

Este 24 de marzo de 2020, al ser declarado el inicio de la fase 2 de coronavirus en México, fueron anunciadas las medidas que el gobierno federal tomará durante los próximos 30 o 40 días, incluyendo el dotar de 4 mil 500 millones de pesos al Plan Marina, (4) que consiste en centros de aislamiento voluntario para graves contagios en 79 puntos de la república y contará con 4mil 043 centros de aislamiento, y al Plan DN- III- E (5), donde la Defensa Nacional y la Marina contribuirán con 20,444 profesionales médicos, 5 hospitales de alta especialidad, 36 hospitales, 272 clínicas y una cantidad considerable de vehículos de traslado.

También se comprometió AMLO a firmar un decreto que otorgue permiso a los adultos mayores para estar en sus casas con goce de sueldo y prestaciones,en los sectores público y privado, además de anunciar créditos a un millón de pequeños negocios que resulten afectados por la crisis económica derivada del coronavirus.

Dejo a consideración del lector un par de cuestiones sobre estas medidas.

  1. 4 mil 500 millones de pesos… ¿de dónde? ¿Es dinero que se tenía guardado? ¿Había algún fondo para este tipo de emergencias? ¿O se recortará presupuesto de otras áreas para asignarlo a este fin? Y si es así, ¿qué dependencias se verán afectadas? ¿O deberemos recurrir a préstamos de otros países o del FMI para solventarlo y no caer en una recesión o, aún peor, que colapse toda la estructura pública por falta de presupuesto?
  2. Si personal capacitado del Ejército y la Marina comienza a fungir principalmente como apoyo para resolver la crisis sanitaria, ¿quién realizará las tareas que ellos ejecutan? ¿Desde qué enfoque se atenderá ahora la crisis de inseguridad por la que atraviesa el país, considerando que la violencia e inseguridad no dejarán de operar por la llegada y permanencia del coronavirus?
  3. Se llevarán créditos a los adultos mayores y pequeñas empresas, pero… ¿qué sucederá con los trabajadores informales? ¿Qué espera a los desempleados? ¿Quién les garantizará su bienestar, seguridad alimentaria y supervivencia?

La crisis del paradigma neoliberal

Por otro lado, como resultado de esta lamentable situación, es observable la caída del paradigma neoliberal de que el mercado puede solucionar todo. (3) El Estado retoma su papel como garante del bienestar de la sociedad, más fuerte de lo que se ha visto en mucho tiempo, debido a que la contingencia nos ha llevado a percatarnos de que ni los servicios de salud privados son suficientes para todos, ni el sector privado puede proporcionar seguridad ante situaciones de desempleo forzado, ni el mercado tiene capacidad para aplicar medidas obligatorias de prevención ante la propagación del virus. Al contrario, el mercado se ha visto envuelto en una crisis de incertidumbre, y nos hará replantearnos, tanto nuestros hábitos de consumo como la funcionalidad plena del modelo económico al que estamos apegados.

La cooperación entre países y divulgación de información confiable serán claves para derrotar el virus, acabar con la pandemia y socavar el daño a la economía. Si cada gobierno toma sus decisiones en lo individual y sin considerar a países y sociedades con mayor necesidad, el resultado será una fuerte crisis económica y caos social. (1)

¿Cabrá la posibilidad de que el modelo capitalista sea, en esta ocasión, de ayuda en materia de cooperación internacional, tomando en cuenta que, al servirse los grandes países de la fuerza de trabajo de los países en desarrollo, también debe preocuparles la supervivencia de estos?

Es sabido que el modelo de globalización económica capitalista conlleva problemas como desigualdad, pobreza extrema, precariedad laboral, deterioro ambiental y migración ilegal, entre muchos otros. Y es posible que posterior a esta crisis pandémica reflexionemos que en estados de emergencia, la mayor parte de la población mundial se ve realmente afectada. La gente que vive en pobreza, la que no puede acceder a buenas condiciones laborales, la que trabaja en la informalidad porque no puede acceder a empleos formales, debido a que no contó con recursos económicos suficientes para estudiar y prepararse.

El modelo económico actual es insostenible social y medio ambientalmente. Esto se ve reflejado en las dificultades de los sectores más vulnerables de la sociedad, tanto para prevenir —primero- como para reponerse —luego- de la crisis sanitaria, que deriva en una crisis económica. Además, será bueno notar que al ser frenado el incesante ritmo de producción que mantuvimos hasta antes de la crisis, las condiciones climáticas mejoraron considerablemente en países que han tomado medidas fuertes en ese aspecto.

Muchos comprenderemos también, luego de esta crisis, la importancia del comercio local y su papel en la economía, al notar la capacidad de las grandes empresas y corporativos para reponerse y, en contraste, de la incapacidad de los negocios locales para lograr lo mismo.

Esperemos que después de esta crisis mundial, todos los individuos logremos un mayor entendimiento, tanto de nuestro entorno como de modelos económicos y dinámicas sociales que nos aporten más de lo que nos quitan, a todos y no sólo a unos pocos. Que podamos ser más empáticos con el otro. Que replanteemos nuestra visión del mundo y, sobre todo, que tomemos conciencia de que las decisiones que se toman a través del sistema político y las estructuras gubernamentales permean e inciden hasta en aspectos tan privados e íntimos de nuestras vidas como nuestra libertad, trabajo y salud.

Lista de referencias:

(1)Noah, Y. (2020). Yuval Noah Harari: theworld after coronavirus. Recuperado el 24 de marzo de 2020 de Life& Arts. Disponible en: https://www.ft.com/content/19d90308-6858-11ea-a3c9-1fe6fedcca75

(2) Cámara de Diputados. (2019). Laboran en la informalidad 30 millones de mexicanos ante precarización de empleos y bajos salarios. Recuperado el 24 de marzo de 2020 de H. Congreso de la Unión. Disponible en: http://www5.diputados.gob.mx/index.php/esl/Comunicacion/Boletines/2019/Mayo/30/1740-Laboran-en-la-informalidad-30-millones-de-mexicanos-ante-precarizacion-de-empleos-y-bajos-salarios

(3) Mora, A. (2020). Consecuencias y políticas económicas por el coronavirus. Recuperado el 24 de marzo de 2020 de Nueva Tribuna. Disponible en: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-mora-plaza/consecuencias-politicas-economicas-coronavirus/20200316140848172123.html

(4) N/A. (2020). Plan Marina: dónde están los centros de aislamiento para enfermos graves de coronavirus. Recuperado el 24 de marzo de 2020 de INFOBAE. Disponible en: https://www.infobae.com/america/mexico/2020/03/24/plan-marina-donde-estan-los-centros-de-aislamiento-para-enfermos-graves-de-coronavirus/

(5) Arista, L. (2020). En qué consiste el Plan DN-III-E contra el coronavirus? Recuperado el 24 de marzo de 2020 de Política Expansión. Disponible en: https://politica.expansion.mx/presidencia/2020/03/24/en-que-consiste-el-plan-dn-iii-e-contra-el-coronavirus.

Comentarios