Desarrollo Urbano

"La discusión política local de los últimos días en León, relacionada con temas de desarrollo urbano, es solamente de los políticos, con argumentos de interés de cada grupo, solamente para este momento."

Desarrollo Urbano

Pertenezco a la generación de mexicanos, que nacimos en el momento en el que el país estrenaba la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas (SAHOP), en la década de los 70’s, a cargo del Arq. Pedro Ramírez Vázquez. La creación de dicha dependencia correspondía con los elementos del discurso internacional, expuestos en 1976, en la ciudad de Vancouver, Canadá, en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (Hábitat I). En la cual se emitió la Declaración sobre los Asentamientos Humanos de 1976. Dicha conferencia fue convocada por el interés de diversas naciones del mundo que expresaron su inquietud por la situación extremadamente grave de los asentamientos humanos, en particular la que prevalecía en los países en desarrollo.

México al participar y reconocer dicha declaratoria, emite un nuevo marco legal, alineado con dichos postulados internacionales, decretando el 26 de Mayo de 1976, la Ley General de Asentamientos Humanos. Instrumento jurídico que representó en su momento, un nuevo modelo para la atención del tema, así como la creación de nuevas entidades e instrumentos para su atención. De hecho representó por primera vez la necesidad de sustituir a la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno Federal creada en 1959, creada por Adolfo López Mateos. A partir de 1976, en el inicio del sexenio de José López Portillo, México apuntaba el rumbo hacia un nuevo futuro, a favor de la planeación y el desarrollo de los asentamientos humanos.

Actualmente la nueva Ley General de Asentamientos Humanos publicada el 21 de julio de 1993, en el Diario Oficial de la Federación, la cual cuenta tuvo su última reforma el 9 de abril del 2012, reconoce el concepto de Desarrollo Urbano, como el proceso de planeación y regulación de la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población.   

El Desarrollo Urbano en su primera década en México, contaba con un contexto económico diferente, con una política de concentración de actividades en pocas ciudades del país, con la primera generación de instrumentos de planeación urbana con metodologías básicas y limitadas, pero sobre todo con un crecimiento preocupante de la problemática ambiental, principalmente en la ciudad de México.

 En la década de 1980, en mi infancia, recuerdo haber interactuado con un álbum de estampas de nombre “Juego Limpio”, el cual fomentaba temas de ciudad y educación ambiental, promovido en ese entonces por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), dependencia federal que sustituyó a la SAHOP. Fue probablemente mi primera interacción accidental con el concepto de Desarrollo Urbano. En ese período sucedió el sismo de 1985 en la ciudad de México, ocasionando una preocupación relevante y la necesidad impostergable de revisar con cautela los reglamentos de construcción y los planes de desarrollo urbano. SEDUE existió en el período de 1982 a 1992, con Salinas de Gortari, la política de desarrollo urbano pasó a ser un componente de la política social.

En la década de los 90’s realice mi formación académica como Arquitecto, en la División de Ciencias y Artes para el Diseño de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) – Unidad Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Período que tuve oportunidad de conocer en ese entonces a diversos académicos e investigadores, principalmente del área de estudios urbanos, los cuales me dieron las bases para comprender la función de la arquitectura y de diversas disciplinas y su relación con el fenómeno urbano.

Siendo consejero universitario, el 20 de enero de 1999, organizamos una conferencia abierta a la comunidad universitaria con el Arq. Pedro Ramírez Vázquez, en su momento titular de la SAHOP, además fundador y primer rector de nuestra casa de estudios. El tema que tratamos con él fueron los retos y las oportunidades de la Arquitectura en México, considerando como referente el próximo cambio de siglo que en ese momento éramos testigos; era un espacio para la reflexión con un actor clave, el objetivo era entender nuestra función generacional. La charla fue verdaderamente grata, enriquecedora y nos permitió comprender la necesidad de estar monitoreando la evolución del desarrollo urbano y de la calidad de la arquitectura en México, de forma responsable, identificando y atendiendo las necesidades que podíamos observar. Comprendimos el reto que representó establecer de la nada un sistema de planeación en el país, con más debilidades que fortalezas.

En el año del 2002, me invitan en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, a participar en la Dirección de Planeación y Desarrollo Urbano. Siendo titular de la misma, comprendí muy pronto el enfoque y responsabilidad que conlleva el servicio público, la responsabilidad social, técnica, administrativa y legal de los procesos urbanos, así como las restricciones económicas para activar y modernizar su administración; valoré y entendí la necesidad de atender los impactos sociales, ambientales, económicos y hasta viales causados por actividades no planeadas, no reguladas o no regularizadas, pero presentes en la ciudad. Comprendí la necesidad que tienen las áreas locales de desarrollo urbano de contar con una política pública de Servicio Profesional de Carrera, para desarrollar profesionistas competentes en el servicio público. Conocí la ausencia de conocimiento de las autoridades del Ayuntamiento en materia urbana, conocí líderes taxistas y coyotes de trámites, que siendo regidores y presidentes de las comisiones de desarrollo urbano, promovían acuerdos sin fundamentos técnicos, abusando de vacíos legales. En fin, creo que fue una experiencia relevante, que permitió entender tan solo un enfoque del desarrollo urbano.

A lo largo de los años de ejercicio profesional, he tenido el honor de formar parte en equipos interdisciplinarios en sectores público, privado y académico, así que como muchos profesionistas, he ido forjando una postura ante el tema.

León, Guanajuato, es la ciudad que seleccioné originalmente para estudiar una maestría en diseño urbano en el año del 2005, y ahora la he seleccionado para vivir. Seguramente grandes temas hay por reconocer y atender aún en esta ciudad; lo importante será siempre la calidad del argumento y la voluntad de ofrecer mejoras, que sean de interés y efectivas a la ciudad y la ciudadanía.

Considerando que en este 2013 estamos estrenando en la federación, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), y está en proceso la consulta para la formulación de los planes nacionales de Desarrollo Urbano y Vivienda, considero que León y el Estado de Guanajuato, son actores relevantes que pueden aportar elementos importantes para reconocer y enriquecer en la política nacional de desarrollo urbano.

La discusión política local de los últimos días en León, relacionada con temas de desarrollo urbano, es solamente de los políticos, con argumentos de interés de cada grupo, solamente para este momento.

Lo realmente importante está en discutir con responsabilidad las políticas públicas que en materia urbana de corto, mediano y largo plazo está definiendo el Ayuntamiento, considerando relevante que nos encontramos en un proceso afín, para dialogar de este tema con la federación.

Debemos comprender el valor de la participación responsable de diversos sectores. Existen grandes áreas de oportunidad que deben discutirse, como el posicionamiento de nuevas políticas públicas en materia de diseño urbano, espacio público, urbes sustentables, ordenamiento urbano, obra pública dirigida a la captación de plusvalías y regeneración de ciudad, infraestructura urbana para fomentar la competitividad, etcétera.

Soy un ciudadano que nació paralelamente en el tiempo de creación de la SAHOP, y a más de 36 años de ese evento, las problemáticas urbanas persisten y seguramente se incrementaron en las ciudades mexicanas. Espero que mi generación aporte mejores resultados para las generaciones de mexicanos que este año están naciendo, y que juzgarán la calidad del debate, políticas públicas propuestas, acciones realizadas, y los resultados obtenidos en la calidad de ciudades.

Probablemente alguien evalué en el 2050 lo que hicimos en materia de desarrollo urbano en el 2013; vayamos dejando elementos que le sean de utilidad.

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