Por si no la libro

“No saber si sobreviviremos implica también una ventaja porque da suficiente tiempo para reflexionar…”

Por si no la libro


A Ibrahim


Las pandemias, aunque ocasionan dolor, tienen su lado positivo. No saber si sobreviviremos implica también una ventaja porque da suficiente tiempo para reflexionar. Quiero por eso dejarle unas enseñanzas a mi hijo más pequeño, único con el que no he tenido la oportunidad de hablar sobre la vida y la muerte.

Debes saber que no eres valiente cuando amenazas al débil, sino cuando levantas la mano ante una injusticia y golpeas sobre la mesa para detenerla a costa de tus nudillos. He comprobado que los pérfidos con una cota de poder se vuelven más frágiles aún.

Nunca sigas la corriente por conveniencia cuando creas que no va en el sentido correcto; eso no es propio de hombres sino del reino de las bestias. El loro repite sin razonar. Entre cánidos se olfatean el trasero porque les parece que huelen una flor, y cumplen las órdenes del amo sin cuestionarlas; así como las ocas defienden a sus alimentadores a graznidos y picotazos, a pesar que estos las devorarán y harán de sus plumas almohadones; mientras, bajo una mirada atenta, las focas aplauden sin cesar.

Tampoco eres más hombre porque provees a tu familia lujos, comodidades y quimeras que desaparecen pronto, en lugar de darles tiempo, educación y valores. La pobreza y la riqueza son sólo sentencias del alma,  no de la necesidad. ¿Quieres un ejemplo? Aunque el oxígeno natural es gratuito, si acumulas riquezas, podrás comprar todo el oxígeno embotellado del mundo, pero nunca la capacidad de tus pulmones para respirarlo. Lo mismo aplica para el oro y la felicidad.

Tú no necesitarás identificarte con ningún grupo para sentirte acompañado. No te interese ser popular ni te cotejes con nadie; recuerda que los halcones vuelan más alto que los demás y cazan solos. La personalidad de la gente única está determinada por arraigados conceptos éticos y pocas reglas de etiquetas social.

Jamás te hará sentir mucho tiempo impetuoso que tu equipo gane la liguilla o tu selección el mundial de fútbol, pero sí te dará más satisfacción conocer a fondo la música, la pintura, la literatura, porque no se puede estar eternamente de vacaciones, pero sí de viaje.

Haz ejercicio, baila, bebe y come lo que te guste, con moderación. A los gusanos lo mismo les dará que seas vegano o abstemio, cristiano o musulmán, igual serás su festín.

Si crees en Dios, que bueno, tienes un marco de referencia. Si no, la ética, la lectura y el sentido común te harán un hombre igual o más justo que el religioso; sólo cuida no errar el camino, e igual nos encontraremos algún día en el mismo sitio.

No olvides que Hitler era católico y Osama Bin Laden un creyente obstinado.

Las armas de fuego que has visto en mi armario, los valientes las tienen bajo llave, no en la cintura, porque sirven sólo para dos cosas: para ir de cacería y para defender tu hogar cuando tus seres queridos estén ahí. Tu vida no vale más que la del más miserable ladrón, siempre y cuando este último no pretenda convertirse en asesino. Que se lleve lo que se necesite para sobrevivir, menos tu vida. Lo material, pronto lo recuperarás.

Ten a la verdad como tu única arma, así como la mentira es la de los cobardes y la traición, de los miserables.

Ya te darás cuenta de que la justicia tiene más imperfecciones que la misma injusticia, que en nuestro país es perfecta. Por eso, si haces algo malo, hazlo tan bien que no le quede un solo lado malo, y si no, como decía tu abuelo, niega la fiesta, aunque te encuentren confeti en los calzones.

Y hablando de fiestas, disfruta del sexo pero con precaución. Ya no te tocó vivir mi época de relaciones secretas posterior al juego de la seducción: ahora todo parece ser del dominio público con repercusiones inesperadas al otro lado del planeta, como si del efecto mariposa se tratara. Colecciona callado todo el amor que puedas; tal vez de viejo te quedes solo y carezcas de él. Somos criaturas del pasado y de él vivimos. Además, las cicatrices del corazón son pedagógicas.

Pero sobre todo, sé honesto, ético, comprometido con tus convicciones y no con las de las diferentes épocas que te tocará vivir y que traerán sólo modas disfrazadas de verdad. ¿Quieres conocerlas?: machismo, feminismo, pansexualismo, veganismo, socialismo, capitalismo y todo lo que termina en ismo, es para que cualquier espíritu libre desconfíe. Recuerda que los postulados inamovibles son la cárcel del pensamiento crítico.

Y aunque seas crítico, debes respetar las reglas y la ley, sin perder de vista que entre la obediencia y la sumisión hay una línea  muy sutil, casi imperceptible, pero que no se debe traspasar, por eso no les creas a los políticos: que no te impresione su peste ideológica. Te agarrarán cariño tarde o temprano: los gusanos serán los últimos seres vivos que te acompañarán a la tumba.

Solo así, la siguiente calamidad que llegue y te agarre ya envejeciendo y sin mí al lado tuyo guiando tus pasos y tomando tu mano como cuando cruzamos la avenida, te hará reflexionar, y darte la certeza de saber que has hecho lo correcto. Yo te estaré esperando del otro lado de la acera.

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