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PARA CREAR UNA RED TEMÁTICA USUARIOS DE LUZ SINCROTRÓN

Encabeza la UG el proyecto para construir un sincrotrón

Encabeza la UG el proyecto para construir un sincrotrón

Guanajuato, Gto. La Universidad de Guanajuato (UG) es responsable del proyecto para crear una Red Temática Usuarios de Luz Sincrotrón, que además de reunir los esfuerzos de los científicos de todo el país, pretende empujar la construcción de un sincrotrón en México, un acelerador de partículas que permite generar una luz mucho más brillante que la del sol.

El haz de luz sincrotrón es tan fino como un cabello, pero tan intenso, que permite explorar la materia hasta incluso nivel subatómico.

“Imagina que estás tratando de ver algo en la penumbra con una luz muy tenue, y luego tienes una luz extremadamente intensa (la luz sincrotrón), la diferencia es muy grande”, explica la Dra. Guadalupe de la Rosa, Directora del Departamento de Ingenierías Química, Electrónica y Biomédica del Campus León de la UG y Responsable del Proyecto para crear una Red Temática Usuarios de Luz Sincrotrón, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Las aplicaciones de esta radiación abarcan todos los campos de la ciencia, desde la Física, la Química y la Biología, hasta el Arte o la Paleontología, y es básica para las industrias farmacéutica, petrolera, automotriz e incluso cosmética.

Esta herramienta se utiliza desde hace décadas en diversas partes del mundo, sobre todo en Europa y Estados Unidos. En México hay investigadores que ya tiene 30 años trabajando con luz sincrotrón, pero para hacerlo tienen que trasladarse al extranjero.

Por eso, el Conacyt impulsa la conformación de la Red Temática Usuarios de Luz Sincrotrón, proyecto que busca reunir a los científicos que trabajan con esta radiación, o pretenden hacerlo -como es el caso de los estudiantes de posgrado-. Actualmente, hay un padrón de 120 usuarios en México, cifra que esperan triplicar.

Y es que, a mediano plazo, esta Red impulsará la construcción de un sincrotrón en México, tarea nada sencilla, pues implica una fuerte inversión, de alrededor de 500 millones de dólares.

Pero por ahora, “en la parte que tenemos que trabajar muchísimo es en formar el recurso humano”, en quién lo construye, quién lo maneja, quién lo administraría, señala la Dra. Guadalupe de la Rosa.

La inversión en un sincrotrón, de alrededor de 6 mil 500 millones de pesos, se gastaría a lo largo de diez años, tiempo aproximado que lleva la construcción, explica el Dr. Mauro Napsuciale Mendivil, investigador de la UG y Responsable de la Red Temática de Investigación en Física de Altas Energías y uno de los impulsores en reunir a los usuarios de luz sincrotrón. 

Por separado, ambos investigadores coinciden en que se ha demostrado que las ganancias que genera un sincrotrón son cuatro veces más altas que la inversión. Y es que el costo de una hora en una estación de trabajo ubicada en un sincrotrón llega a costar alrededor de 100 mil dólares, y en un sincrotrón suelen desarrollarse al mismo tiempo 30 o 40 proyectos.

El beneficio económico es evidente, por ejemplo, si quiero desarrollar un fármaco necesito los datos, rapidez, antes de que otro lo haga y me gane el mercado, dice al respecto el Dr. Mauro Napsuciale. 

Por lo tanto, la vinculación con la industria es un aspecto muy importante, pero antes de buscar el financiamiento, para los impulsores del proyecto es fundamental definir las características que debe tener un sincrotrón mexicano. Ya se trabaja en un proyecto ejecutivo, que tiene el respaldo financiero del gobierno de Morelos.

Actualmente, hay alrededor de 60 sincrotrones en el mundo, aunque solo uno en América Latina, el de Brasil, que ya trabaja en construir otro. En los países que cuentan con esta tecnología, como Estados Unidos, Alemania, Australia, China, Japón, España, Dinamarca, Suecia, Rusia, Suiza o Inglaterra, entre otros, la calidad de sus investigaciones se ha elevado, ahí se hace ciencia de primer nivel.

Para dimensionar las posibilidades de contar con esta tecnología, hace cinco años la Instalación Europea de Radiación Sincrotrón (ESRF) atendía anualmente a 6 mil 400 usuarios (aunque solo aceptaba el 45 por ciento de las solicitudes. Esto implicaba alrededor de mil 500 experimentos y más o menos la misma cantidad de publicaciones científicas.

Se alquilaban 12 de 43 estaciones, solo el 10 por ciento del tiempo del sincrotrón se vendía a la industria, porque la intención es que la principal beneficiada con esta tecnología sea la academia.

La Dra. de la Rosa está convencida de que México necesita un sincrotrón, y como Responsable de la Red de Usuarios acepta que además de la formación de recurso humano, tendrán que persuadir a la industria de los beneficios de esta tecnología, pero, sobre todo, a quienes toman las decisiones en materia de financiamiento público.

México es de los pocos países dentro de las 15 economías más fuertes que aún no cuentan con uno. Desde 2012, un grupo de investigadores, encabezado por el Investigador del Instituto de  Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dr. Matías Moreno, expuso a los legisladores federales la necesidad de construir un sincrotrón, cuyo costo entonces se calculaba entre 3 mil y 4 mil millones de pesos.

 “Cuando estoy presentando esta idea, me siento como un científico del siglo XIX tratando de explicarle a la gente de su tiempo por qué un microscopio es un aparato importante a tener en un país, siendo que hay microscopios en otros lados del mundo”, sostuvo entonces el investigador, quien remató: “quizás no deberíamos preguntarnos cuánto nos costará el sincrotrón, sino cuánto nos cuesta no tenerlo”.