viernes. 19.04.2024
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Andamos en Catar • Día diecinueve: diferencias mínimas • Fernando Cuevas

Las semifinales se definieron en tiempo reglamentario y sin el dramatismo al final que tuvieron otras instancias”
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Andamos en Catar • Día diecinueve: diferencias mínimas • Fernando Cuevas

Las semifinales se definieron en tiempo reglamentario y sin el dramatismo al final que tuvieron otras instancias. No fueron, sin embargo, partidos fáciles para los favoritos dado que tuvieron que trabajarlos y en ciertos lapsos del juego se vieron apremiados por sus rivales. Al final, se determina un partido definitivo que estaba en el horizonte de probabilidades dentro de la Copa.

TANGO IN THE NIGHT

Después de los cuestionamientos hacia la actitud de algunos jugadores argentinos tras su triunfo anterior, el equipo pareció salir más enfocado en lo que toca: jugar fútbol y respetar al rival. Croacia salió como si fuera la favorita: los primeros quince minutos fueron más de ellos, teniendo posesiones largas y combinando mejor, cumpliendo con su estrategia sin margen de error, si bien no inquietaban la puerta de Martínez. El siguiente cuarto de hora, la albiceleste emparejó el fragor en medio campo y empezó a tener cierta llegada, como el disparo admonitorio de Fernández que, sin ser muy peligroso, abrió el horizonte para que apareciera Julián Álvarez y enfrentar al arquero Livakovic con el que tuvo un choque que generó la marca de un penal que sigue discutiéndose, cobrado con fuerza y altitud por el propio Messi para abrir el marcador. Cinco minutos después, al más puro estilo del matador Kempes, el propio joven Álvarez arrastró la pelota infinidad de metros y penetró hasta el área chica, entre rebote y rebote, para empujar con estilo la pelota y anotar el segundo. El resto de la primera parte, todavía la sufrió una sacudida Croacia a la que se le escapaba su segunda final consecutiva.

La segunda mitad era una nueva lección para Argentina: ver si había aprendido qué hacer con una ventaja de dos goles después de los sufrimientos ante Australia y, sobre todo, Países Bajos.Scaloni lo sabía y movía sus piezas desde el banco y dentro del campo, a sabiendas de que un gol croata y el asunto se iba a poner sumamente tenso. Pero entonces Messi tomó la pelota y enfrentó al gigante enmascarado Gvardiol, sólido defensor, que lo perseguía y no lo dejaba pasar, hasta que Pulga logró darle la vuelta después de varios giros y entradas y salidas, justo cuando el precipicio estaba cerca y se metió en posición de compartir el preciado tesoro que llevaba en sus pies al filo de la línea de meta: Álvarez, para variar, lo recibió y lo colocó en su lugar para sellar el pase argentino a la final. Los croatas no dejaron de luchar incluso en el tiempo añadido, acostumbrados a ir abajo en el marcador y no perder la esperanza, pero fueron bien controlados por una estructura argentina que incluso alcanzó para anotar algún otro gol que se quedó en disparo desviado. El brillante mediocampista Modric salió entre aplausos del público, argentinos incluidos, con la tristeza de saber que no podrá alzar la copa del Mundo.

FRANCIA MARRUECOS

Los planes usualmente se hacen para no seguirse, más bien para dar ciertas nociones de por dónde transitar: el problema es cuando surge un imponderable apenas iniciado el camino. Así le sucedió a la heroica y sorprendente selección de Marruecos, que muy pronto se fue abajo en el marcador tras recibir el gol de Theo Hernández en jugada revuelta dentro de su área provocada por Mbappé. La campeona Francia se ponía rápidamente arriba y tenía enfrente 85 minutos con un margen de maniobra mayor de lo presupuestado, con todo y una pelota en el poste de Giroud; por su parte, los norafricanos se encontraban en una situación inédita para ellos en el torneo y tendrían que hacer ajustes para jugar en consecuencia, lo que lograron pero hasta el complemento, dado que en la primera parte les costó trabajo generar peligro, salvo una pronta respuesta que sacó Lloris y una chilena que salvaron entre el propio portero y el poste, y que hubiera significado apagar la luz y todos a casa.

Para la segunda mitad, el equipo sensación salió con todo a buscar el empate y tuvo la virtud de acorralar a los franceses y de ejercer tal presión que el gol se sentía como una consecuencia probable. Los galos parecían extraviados en el campo y no retenían la pelota, en tanto los de rojo llegaban a la portería pero carecían de la contundencia necesaria para mover las redes. De a poco y con algunas modificaciones tanto de hombres como de posiciones, Le Bleu fue sofocando un poco la intensa andanada de los Leones del Atlas, comandada por el incombustible Griezmann. Al ’79, nuevamente Mbappé se puso a caracolear en el área y tras lanzar un disparo que fue desviado, Kolo Muano no tuvo más que empujarla a portería y anotar el tranquilizador segundo gol, ya poniendo el partido en un lugar sumamente difícil de alcanzar para los marroquíes. WalidRegragui y su equipo han entregado un Mundial memorable que culminará el sábado en la búsqueda del tercer puesto.