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Andamos en Catar • Día dieciséis: Sonidos Contratantes • Fernando Cuevas

“Tercera jornada de los octavos que arrojó resultados contrastantes”
Brasil
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Andamos en Catar • Día dieciséis: Sonidos Contratantes • Fernando Cuevas

Tercera jornada de los octavos que arrojó resultados contrastantes: mientras que en el primero partido la lucha fue cerrada y se tuvo que dirimir al ganador a través de los penales, en el segundo encuentro el asunto se decidió desde la primera mitad. Aunque por razones distintas, en ambos casos el disfrute estuvo presente.

CANTO DE KLAPA Y GAGAKU EN LA MISMA SINTONÍA

Era uno de los enfrentamientos que se antojaba parejo y así fue: se necesitaron las últimas instancias para que surgiera un ganador, después de ardua y equilibrada batalla entre dos equipos que a pesar de sus limitaciones, manejan un estilo de juego y lo despliegan con atingencia. A los tres minutos, la pelota ya había visitado las áreas con relativo peligro y a los ocho por poco anota Croacia, si no fuera por el arquero del seleccionado de Japón; tras una cierta quietud, a los 28’ otra vez los de cuadros avisaron con servicio que pasó angustiosamente de largo y al 41’ un buen recorte nipón en el área terminó con tiro por arriba del larguero. Y ya cerca del finaldel periodo, una pelota quedó abandonada en zona de alto riesgo y Maeda la terminó por empujar a puerta, reflejando así la mayor ambición del equipo ahora de azul para romper la paridad.

En la segunda mitad, los japoneses parecían cobrar confianza y trataban de aumentar el marcador, pero entonces apareció la experiencia de Perisic para brindar una masterclass de cómo cabecear una pelota: desde atrás del manchón penal la puso fuera del alcance del guardameta, aprovechando con precisión el efecto del servicio. Faltaba poco más de media hora de juego y de nueva cuenta los porteros salvaron sus respectivas cabañas de potentes disparos desde fuera del área, incluyendo el de Modricque prendió con gusto y que Gonda tuvo a bien desviar felinamente. Intentaron un poco más los asiáticos pero el tiempo se escurrió para dar paso a los treinta minutos extra, en los que tuvieron una opción para finiquitar pero de nuevo el guardametaLivakovik se lanzó con precisión, como lo hizo en la tanda de penales, deteniendo tres disparos de cuatro para que su equipo terminara con el marcador 3-1 en su favor, a lo que contribuyó el nerviosismo de los japoneses y las vivencias acumuladas del cuadro croata en estas instancias. En tanto, el cuadro de Japón se despide pidiendo disculpas en la persona de su técnico y merecedores de reverencias por el gran Mundial que nos obsequiaron. Los croatas, por su parte, repitiendo la historia de hace cuatro años.

LA SAMBA PREVALECE SOBRE EL K-POP

Con la inspiradora imagen de Pelé, quien se encontraba en el hospital puesto para ver el partido, Brasil saltó al campo parabailar samba y dibujar magia, haciendo pleno honor al famoso jogo bonito que en los últimos años había cedido terreno a la rigidez táctica y la eficacia ganadora, ni tan eficaz en los Mundiales, por cierto. Corea trató al inicio de no ser comparsay buscaba encontrar algo al frente, pero muy pronto apareció el peso estético de la verdeamarela: Rafinha y sus quiebres antecedieron el estilizado gol de Vinicius, poniendo la pelota fuera del alcance del portero y defensas. Muy pronto, Neymarcobró un penal sin problema para el segundo tanto y los coreanos pusieron a trabajar al guardameta carioca con un par de disparos bien resueltos. Apareció Richarlison para culminar un tejido fino y poner el tercero antes de la media hora y ya en plena fiesta en la que hasta Tite saltaba a la pista, Paquetáculminó fugaz contragolpe para meter el cuarto en una arrolladora primera parte.

La segunda mitad se desarrolló en la lógica de ya estar definido el ganador del partido y ambos cuadros lo sabían, por lo que mientras los de rojo siguieron haciendo lo posible para romper el cero, los de amarillo gestionaban tiempo y espacio, quizá ya pensando en el siguiente compromiso. Un par de oportunidad claras para cada conjunto en los primeros veinte minutos con los arqueros revolviéndose para cerrar la puerta hasta que Seung-Ho lanzó poderoso tiro desde fuera del área que, tras una ligera desviada, por fin se incrustó en el arco de los sudamericanos para ser justamente celebrado y convertirse en el del honor, tal como se despide este conjunto que, aunque superado, nunca dejó de luchar, convirtiéndose en una buena representación de su industrioso país: el K-Pop tendrá que esperar su lugar en el concierto mundial. Los quince minutos restantes, ya con varios cambios, todavía le regaló al respetable un par de llegadas dignas de observar. Samba Pa Ti, diría Santana.