ODIO ETERNO AL MUNDO MODERNO [4]
Tachas 642 • Los Labubu • José Luis Justes Amador
José Luis Justes Amador
29. Los Labubu son un síntoma, no la enfermedad.
29.1. Los Labubu son muñecos coleccionables creados por el artista Kasing Lung y después comercializados por Pop Mart.
29.1. Los Labubu son pequeñas criaturas peludas de diseño tierno‑horrible (cuando lo “kawai” ya no es suficiente)con ojos grandes y sonrisas dentadas.
29.2. Los Labubu se venden en cajas sorpresa (a la que no por anglicismo aunque también sino por ignorancia del español muchos llaman blind boxes) y se han convertido en objetos de moda y coleccionismo con ediciones limitadas y alto valor entre revendedores.
29.3. Los Lubabu (adviértase el cambio de vocales patrocinado por la piratería) son muñecos feos que se venden en cualquier tienda de novedades de cualquier colonia popular por entre 20 y 50 pesos. Si Dua Lipa o Lisa tienen uno, ¿por qué una niña o adolescente mexicana de clase baja no puede tener uno?
30. Una noticia de hace dos semanas: “Baja la fiebre de los Labubu: los precios de reventa se desploman hasta un 24%. Las acciones de Pop Mart, su comercializadora, han caído un 11% en los últimos tres días en la Bolsa de Hong Kong”.
31. Las modas van y vienen y, en retrospectiva la nostalgia, hace que creamos sobre lo que estuvo de moda que allí estábamos o que fuimos.
31.1. Todos estamos de acuerdo en lo que son los “clásicos contemporáneos” (almo de las radios generalistas y los pinchadiscos de las fiestas familiares), todos sabemos que todos eran hippies en los años sesenta o que la gente vestía con descarados escotes en la época de máximo esplendor de la corte versallesca.
31.2. Las modas siempre han funcionado igual. Primero unos pocos, muy pocos, deciden adoptar algo, hacer algo, vestir algo. Son pocos, muy pocos. En el lenguaje moderno, nicho. Después se empieza a correr la voz, de boca en boca o con un artículo de periódico o con un comentario de alguien. Y más empiezan a adoptar la moda. Más, pero nunca todos. Algunos, pero más numerosos. El nicho se ha convertido en moda.
31.3. Sandra Bravo lo resume muy bien en seis palabras: “de nicho a viral. De novedad a moda. De objeto a fenómeno”.
31.4. Con la palabra que el mundo moderno ha adoptado como mágica: “viral”.
32. Viral es una palabra que aparece, con un sentido estrictamente médico, en los años cuarenta. Y es los años ochenta cuando la mercadotecnia lo borra para acuñar el término “marketing viral” que proponía que los clientes eran los que debían hablar bien del producto para convencer a otros. Y, sin salir de la mercadotecnia, en 1996 Jeffrey Rayport, de la escuela de negocios de Harvard, publica un artículo llamado “The Virus of Marketing”. Y ese mismo año Hotmail lo usó en Internet al añadir un mensaje al pie de cada correo enviado para que el receptor utilizara su servicio.
32.1. Apenas tres años después, en 1999, se comienza a utilizar referida a la popularidad que tiene un contenido en la red coincidiendo además con la primera popularización de los virus informáticos que comienzan a saltar de computadora en computadora en cascada.
32.2. Y, el año del “acceso global” a Internet la expresión “volverse viral” hace subir la concurrencia en textos escritos, analógicos y digitales, para referirse a un contenido que se difunde ampliamente en poquísimo tiempo. Y aparece la expresión “video viral”.
33. Entonces, ¿viral es lo mismo que lo que antes llamábamos moda? Como todas las preguntas serias en esta vida la respuesta es sencilla: sí y no.
33.1. Funcionan igual, pero, a diferencia de las modas, un algo que algunos siguen, lo viral parece tener un componente, falso pero que la gente parece creer, universalizante.
33.2. Mientras que las modas eran algo de pocos que, al extenderse, se convierte en de algunos, incluso bastantes, lo viral parece que son necesariamente de todos. Viral, o los que pronuncian la palabra viral, parecen olvidar que este mundo moderno es un mundo de nichos autoreplicantes que no son el centro sino apenas una esquina, una esquina que, ombligueros, como somos confundimos con el mundo.
33.3. Sandra Bravo: “Labubu no es la excepción. Es un caso perfecto: nació como rareza, fluyó como tendencia y explotó como moda. Hoy flota por todas partes. Pero también puede que pronto empiece a disiparse” (véase el titular del 30).
34. No hay nada que levante más caras de asombro en este mundo moderno que responder “no” a la pregunta de “¿no has visto el video/meme/lo que sea viral?”.
35. Y responder “no” siempre es algo maravilloso.