César Zamora
05:54
09/04/15

Se opone el candidato priista de Silao a la ‘Ley Mordaza’

"Al plasmar su rúbrica en un pacto por escrito, Leonel Mata prometió llegar hasta las últimas consecuencias en el caso de Karla Silva"

Se opone el candidato priista de Silao a la ‘Ley Mordaza’

Res non verba
(hechos, no palabras)

 

Una ciudadanía mal informada Nunca será libre, y sin gente libre no hay democracia
Joan Manuel Tresserras, Catedrático y político español

Luchar por escrutar el trabajo de los gobernantes, lanzar candidatos independientes o planillas ‘ciudadanizadas’, desenmascarar a los corruptos o pronunciar un discurso contra la podredumbre, se ha vuelto rara avis in terris.

Ya muy pocos se atreven a saber —o a diseccionar con ‘ojo clínico’- las turbulencias de la guerra electoral.

“Atreverse a saber” qué ocurre en las entrañas de un gobierno municipal, o tan sólo atisbar las opacidades de una dirección o una jefatura, podría engendrar un burócrata rencoroso y vindicativo.

La mordaza es un demonio viviente de la esfera pública. Y la más bella astucia del demonio —decía el poeta francés Baudelaire- es convencernos de que no existe.

He ahí el caso de nuestra compañera Karla Silva, corresponsal del diario ‘El Heraldo de León’. He ahí el caso de Carmen Aristegui, ex conductora en un espacio radiofónico de MVS.

 Amordazar a la prensa o impedir que alguien se exprese libremente por medio de tácticas gansteriles, ya no es sólo un gimmick hollywoodiense, un simple artilugio cinematográfico para captar espectadores ingenuos, sino un Kraken. Y valga esta referencia a la mitología escandinava —o a la Zoología Fantástica de Borges- para describir un fenómeno real e inocultable.

He ahí los ataques contra el periódico Noroeste de Sinaloa, he ahí las clonaciones que han puesto en duda el trabajo periodístico del semanario Luces del Siglo.

Según los mitos de la antigua Escandinavia, el Kraken es un calamar gigante que emerge de las aguas turbulentas para devorar a los marinos. Una criatura enfermiza del tamaño de una gigantesca isla flotante. ¿Acaso no es el periodista un marino cuya nave surca los mares informativos, inclusive los más procelosos? ¿Y acaso no es el político desenmascarado un Kraken cuyos tentáculos amenazan con devorar o atenazar a quien lo critique?

El cuentista danés Henrik Pontoppidan describía el furor destructivo de la bestia marina: “Se dice que si se aferra a un enorme buque de guerra, podría jalarlo hasta el fondo del oceano”.

A pesar de estos paralelismos metafóricos y las intenciones rencorosas con las que se intenta causar daño a una periodista acuciosa, a un periodista acucioso, el candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Silao suscribió un pacto con los medios de comunicación y, rara avis in terris, prometió llegar hasta las últimas consecuencias en el caso de Karla Silva.

 Mutatis mutandis, Leonel Mata, quien aspira a ser el nuevo Alcalde en Silao de la Victoria, se atrevió a recorrer el velo de una realidad que pocos políticos quieren mirar.

Como candidato, el ex delegado del Registro Agrario Nacional (RAN) se comprometió a velar por la libertad de expresión y suscribió un compromiso de cinco caras (un pentaedro):

1. Fomentar entre funcionarios del gobierno municipal e integrantes del Ayuntamiento, el respeto a la libertad de expresión.

2. Respaldo absoluto a la Ley de Protección a Periodistas y Defensores de los Derechos Humanos.

3. Tolerancia cero a la corrupción y el abuso de poder por parte de funcionarios municipales en contra de los periodistas.

4. Garantía de apertura a toda información que deba ser pública, sin reservas para los medios de comunicación, salvo en modo estricto a la que tenga que ver con temas de seguridad y/o confidencialidad, estipulados en la Ley de Acceso a la Información Pública.

5. Total respaldo a los medios de comunicación, para que puedan realizar su trabajo profesional con seguridad.

Ante un contexto sociopolítico como el nuestro, escribir con pluma —y actitud- crítica se vuelve un requisito indispensable para cualquier persona que se proponga ejercer el quehacer periodístico con profesionalidad (ejercicio de la profesión con capacidad y eficacia, y la precariedad en conocimientos proporciona poca información de calidad, que no se distingue de la intoxicación cognitiva de la que somos víctimas a diario).

En el modelo neoliberal, la información ya sólo es objeto de cambio, pero nos queda como un baluarte el periodismo combativo, el que sigue cumpliendo con una función social: proporcionarle a la ciudadanía las herramientas necesarias para interpretar el mundo que nos rodea, y aprender a tomar decisiones.

El periodismo combativo, por lo tanto, es el análisis crítico y concienzudo de lo que se ve en la superficie, y el atisbar lo que ocurre o se engendra en las entrañas gubernamentales, para generar opinión pública respecto a un asunto en particular y, en consecuencia, fomentar la participación de la ciudadanía —o la erradicación de la apatía en un contexto determinado.

Contra la ‘Ley Mordaza’, Leonel Mata propuso poner todo su empeño para resolver el caso Karla Silva y, a la vez, hacer de Silao una zona para el periodismo libre.

—Exijo que quien tenga que ver con la persecución o el hostigamiento contra periodistas y trabajadores de los medios de comunicación rinda cuentas ante la justicia-, manifestó el abanderado tricolor, al momento de plasmar su firma sobre el documento, del cual tenemos fotocopia.

A manera de colofón, se espera que no sea pura demagogia.

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