César Zamora
08:59
03/12/14

En este pueblo no hay aburriciones

Es bueno guardar memoria
de lo que nunca debe
olvidarse.

Eugenio Trueba
Dramaturgo silaoense

En este pueblo no hay aburriciones


Cuando todo parecía calmo para que la justicia partidista actuara de una vez, aparecieron las tarjetas de amonestación y cayó la designación cuasi franca y directa de Leonel Mata, «ese joven obstinado», según terminología de sus propios adversarios, quienes hasta tratan de evitar el apellido del ex panista.

Para quienes apenas comienzan a leernos, Leonel Mata contiende por la candidatura del PRI a la presidencia municipal de Silao, pero el grupo en el poder —léase la camarilla de Enrique Solís— emprendió la «Operación Púnica» para impedir la llegada sin escalas de Mata.

La «Operación Púnica» se abrió hueco en el proceso intrapartidista con el número dos popular de la elite municipal: Juan Gerardo Vallejo, el ex director general de Seguridad Pública. El número uno popular —el síndico Luis Arturo Alcocer— optó por «jugar» con discreción, es decir, a la vera del tablero.

Ahora, la carrera priista por la candidatura se ha vuelto una verdadera rompepiernas, de continuas e imprevisibles subidas y bajadas.

La táctica de la cúpula popular es inamovible: arremeter contra Mata. Mata tiene la táctica gemela: arremeter contra Vallejo. El jiu–jitsu nunca había sido tan emocionante.

En este «sainete», que bien podría terminar en tragedia, no hay concesiones. Sin embargo, la rumorología, esa queridísima «concubina» de los opinólogos, nos revela otra cosa: habría una capitulación si y sólo si disminuye el afán protagónico, cuasi narcisista, del presidente Solís —algo que quizá jamás ocurra—.  A pesar de las críticas que llueven a cántaros sobre su cabeza, el alcalde mantiene esa actitud contumaz que lo desacredita y que electoralmente hunde a su partido.

Para cartagineses y romanos, es probable que el proceso intrapartidista del que hablamos se anule y surja un nuevo personaje en este «sainete», tal como ocurrió en la edición anterior, cuando Solís emergió de la «nada», bajo el presunto auspicio de Francisco Arroyo.

Antes del fin de semana se tendría que resolver la incógnita de si se podrá sentar Leonel Mata en el banquillo para aguardar los tiempos constitucionales. Y en medio de ese recorrido, el desafío permanente de Enrique Solís como primer actor del «sainete». Todo ello amenizado por el vocinglero del Partido Verde, Jesús Bolaños, y el show de Juan Gerardo Vallejo, quien vendría a ser como el niño prodigio del misterio, pues aún no se elucida si será el encomiable candidato a la presidencia municipal por la vía del berrinche o un abnegado «frontman», el que presta su identidad para permitir la supervivencia (la abnegación, es decir, el sacrificio o la renuncia voluntaria de una persona a pasiones, deseos o intereses en favor del prójimo, siempre ha sido algo muy encomiable).

El sainete se define como una pieza teatral de carácter jocoso con personajes populares (¿Leonel Mata se convertirá en el eterno «wannabe» o habrá de ocurrir otra cosa?). La comedia y la tragedia son géneros mayores en el teatro. ¿Cómo catalogar lo que estamos viviendo?

Seguramente, un «sainete» que bien podría terminar en tragedia. Resulta difícil negar que Enrique Solís, al frente del elenco político silaoense, ha protagonizado una gran comedia que sólo ha provocado la indignación del público, el alborozo de la oposición y el crack–up de su partido («the joke he told really cracked me up»). Sin asesores expertos, Solís, quien pudo labrar una sólida carrera política, se ha entrampado en el juego perverso y el marasmo del gobierno municipal y nos hace pensar en un candidato ajeno a la elite, sin embargo, Leonel Mata no cuenta con la aquiescencia de las corrientes primitivas del PRI ni de la burguesía local —los herederos del status colonial—. Luego entonces, ¿quién habrá de ser el candidato?

Como jefe estatal del Revolucionario Institucional, Santiago García tendrá que deshacer un entuerto. La ausencia de condiciones objetivas para el establecimiento de reglas bien clarificadas ya ocasionó que pudiera considerarse que en la contienda intestina del PRI hubo y haya menos garantías que en unas «elecciones guineanas». ¿Habrá capitulación, un candidato no previsto, aceptarán los contendientes el resultado que sea o sobrevendrá un desmembramiento? Los seguidores de Bolaños y los novo panalistas aguardan la última opción.

Que Nuestra Señora del Carmen nos ampare en los próximos días y la tensión no degenere en tragedia. Pero coincidiremos, por mera convención cultural, en que todo lo que estamos viviendo no deja de ser un drama con cariz cómico. Un municipio con una identidad que se ha hecho añicos por la negligencia de los gobernantes, con una desigualdad creciente, con una corrupción sistémica que es imprescindible erradicar, con escándalos mayúsculos que se vuelven virales ipso facto, pierde el tiempo en obras teatrales. Lo único salvable, eso sí, es que aquí nadie se aburre. En este pueblo no hay aburriciones.

De refilón

Y en el panismo no cantan mal las rancheras. Valga esta expresión a todas luces campirana para comentar que el ingeniero Mario López Remus tendría que capitular ante los razonamientos cada vez más convincentes del profesor Juan Antonio Morales Maciel. Claudicar por la fuerza de los argumentos contrarios no sería algo extraño, pues al ex diputado local le ha faltado la sagacidad de Sherlock Holmes, y Ricardo Caballero, alguien que lo apoyaba, soltó el runrún de la declinación, asegurando que él prefería emigrar al Partido Nueva Alianza antes de que López Remus solicite la carta declinatoria. ¿Quién, en estos momentos, podría ofrecer indicios ciertos de algo cuya existencia aún está por imbricar dudas?, ¿habrá un cónclave en los próximos días?, ¿López Remus y Morales Maciel sumarán fuerzas?, ¿qué lugar ocupan Nicolás Ávila, Armando Quijas y Patricia Vázquez, los otros contendientes?, ¿por qué razones ubican al ingeniero López Remus y al profesor Morales Maciel como los punteros en la carrera por la candidatura?, ¿Elías Villegas tendrá la última palabra?, ¿qué peso habrá de imponer el magnate lechero Gerardo Valdovino?

En la sede del Comité Directivo Estatal (CDE) ya se llevaron a cabo tres cosas: la encuesta, la entrevista personalizada y el focus group —un grupo de aproximadamente 10 líderes panistas de proyección nacional generaron una discusión en torno al caso Silao—. ¿Quién será el candidato del PAN a Presidente Municipal de Silao? Eso está por resolverse.

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