Parentalidad y buenos tratos • La crianza y el enfoque de derechos humanos • Gaudencio Rodríguez

Gaudencio Rodríguez [autor]
“…te proporciono cinco faros para dar luz desde este enfoque…”

En este espacio suelo recordar que en la actualidad no se puede criar a las niñas, niños y adolescentes de cualquier manera, sino sólo en el marco de respeto a sus derechos humanos, al marco jurídico.

Esto significa que los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes no son cosa de profesionales del Derecho, sino de toda persona a cargo de aquellos. Implica que si tienes menores de edad a tu cargo debes conocer sus derechos.

A continuación te proporciono cinco faros para dar luz desde este enfoque.

Primero: El derecho a la supervivencia y el desarrollo. ¿Cómo garantizarlo?

  1. Procurando como Estado (gobierno, población y territorio) asegurar en la mayor medida posible las condiciones para que niñas, niños y adolescentes tengan cubiertas sus múltiples necesidades y gocen de trayectorias de sano desarrollo; se requiere una visión política-participativa ante la crianza.
  2. Es necesario que, como mamás, papás o personas cuidadoras o educadoras, conozcamos las características y necesidades de las etapas de desarrollo infantil y adolescente.

Segundo: Derecho a la no discriminación. ¿Cómo garantizarlo?

  1. Comienza por saber que es necesario asegurar que los derechos se apliquen a todas las niñas y niños sin distinción de raza, sexo, idioma, religión, origen nacional o social, discapacidad u otra condición.
  2. Como madres, padres, personas cuidadoras o educadoras, hemos de ser las primeras que evitemos incurrir en discriminación.
  3. Reconocer y hacer consciencia de que venimos de una historia infantil de discriminación por el hecho de haber sido niñas, niños o adolescentes y eso nos dejó invisibles; lo cual puede llevarnos hoy a discriminar aun de manera involuntaria a través de expresiones, del tipo, “No sabes”; “No entiendes”; “Niño malo”; “Niña fea”; “¡Por qué no eres como tu hermano!”

Tercero: Derecho a la participación. ¿Cómo garantizarlo?

  1. El primer paso es asumir que las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a expresar libremente sus puntos de vista sobre todas las cuestiones que les afectan, y estos puntos de vista deben ser tenidos en cuenta en función de su edad y madurez. 
  2. Como madres, padres, personas cuidadoras o educadoras hemos de evitar caer en el adultocentrismo y la adultocracia; evitar actitudes de corte autoritario.
  3. Salirnos del lugar del que todo lo sabe, creyendo que las y los menores de edad no tienen criterio ni algo qué decir; asumamos que podemos tener experiencia y conocimiento de vida, pero no toda la información sobre las necesidades y circunstancias que ellas y ellos atraviesan.
  4. Ofrezcámosles la posibilidad de elección, participación, de afrontamiento de retos, así como de aprendizaje de sus propios errores (cuando esto no los pone en riesgo extremo, claro está).

Otra consideración importante respecto a la participación es que las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a expresar libremente sus puntos de vista sobre todas las cuestiones que les afectan, y estos puntos de vista deben ser tenidos en cuenta en función de su edad y madurez. La crianza es compleja porque las hijas e hijos son un misterio. Pero se facilita cuando les tomamos en cuenta, cuando les escuchamos (y no sólo les oímos por encima), cuando observamos detalladamente sus comportamientos, cuando identificamos las necesidades que éstos encierran y les devolvemos aquello que cubre dichas necesidades.

Cuarto: Interés superior de la niñez. Este es un principio jurídico fundamental que establece que en todas las decisiones que afecten a una niña, niño o adolescente, su bienestar y el pleno ejercicio de sus derechos, deben ser la máxima prioridad.

Implica que su opinión, como dijimos antes, debe tomarse en cuenta según su edad y madurez, y que tanto el Estado como las instituciones y familias deben adoptar medidas para garantizar su desarrollo integral y protegerlos de cualquier daño o discriminación.

¿Cómo garantizarlo?

  1. Como padres, madres, personas cuidadoras o educadoras es útil preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos desde nuestro rol: ¿es en el interés propio o de la niña, niño o adolescente?
  2. Pasar del “porque lo mando yo”, a la postura de: “¿qué necesita?”. Del “porque lo digo yo” al “¿tú qué opinas?”
  3. Exigir que al gobierno que tome en cuenta el interés superior de la niñez en sus políticas públicas, programas, acciones, etcétera.

Quinto: Protección y asistencia a las familias. ¿Cómo garantizarlo?

  1. Exigiendo a las instancias de gobierno correspondiente proporcionar adecuada protección y cuidado cuando los padres y madres, u otras personas responsables, no tienen capacidad para hacerlo.
  2. Como padres, madres y personas cuidadoras es importante construir una red de apoyo para la crianza en la vida cotidiana y de manera especial cuando se requieren cuidados especiales.

Recuerda: los derechos humanos no son cosa de abogadas y abogados, sino de toda persona a cargo de niñas, niños y adolescentes.