El Evangelio según • Por quién doblan las campanas • Víctor Hugo Pérez Nieto

“…Si nos han ignorado toda una vida, síganlo haciendo como regalo de cumpleaños…”

El Evangelio según • Por quién doblan las campanas • Víctor Hugo Pérez Nieto

Hace días le preguntaron a la doctora Sheinbaum sobre el futuro del acueducto Solís-León y confirmó que por el momento se habían detenido las obras; no así la gobernadora, quien afirma otra cosa y promete a los industriales y desarrolladores leoneses que aiga sido como aiga sido, la construcción seguirá y se llevarán el agua de los municipios de Acámbaro, Salvatierra, Jerécuaro y Tarandacuao y de paso afectarán toda la cuenca del Lerma cuyos municipios en tres estados parecen dormir el sueño de los justos.

La presión de habitantes y agricultores movió la postura federal: en su gira por Guanajuato, Claudia Sheinbaum Pardo se abrió a revisar el proyecto Solís-León antes de definir su destino. Ya se dio cuenta que no somos “unas cuántas personas en Jalisco las que nos oponemos al proyecto” y da alguna esperanza de entrar en razón, cosa que me reservo por las implicaciones secretas que tiene la empresa Mekorot en los proyectos de CONAGUA: https://www.gob.mx/conagua/prensa/firman-mexico-e-israel-acuerdo-para-la-remediacion-de-acuiferos. Tomando en cuenta la ascendencia de la presidenta y el orígen de Mekorot, bregar contra el sionismo es una lucha de David contra Goliat, donde los acambarenses solo tenemos una ventaja: que estamos en nuestro territorio.

Con respecto al gobierno de Guanajuato, tarde o temprano se debía de romper el equilibrio de un estado donde todo el desarrollo y los recursos se destinan a una zona mientras otras áreas se olvidan y marginan por décadas, a eso se le llama desigualdad y es la chispa que enciende la crispación. No es que los habitantes de Acámbaro estemos radicalizados y pretendamos ser la nueva Cherán, es que cuando se han acordado de que existimos es solo para saquearnos. No olvidemos el Plan Guanajuato de Juan José Torres Landa en la década de los sesenta, que lo único que hizo fue destruir el patrimonio cultural y arquitectónico de nuestra ciudad. Enumero algunos monumentos y paisajes que mandó quitar el entonces gobernador para “modernizarnos”: el empedrado, fachadas antiguas del centro histórico como el teatro donde hoy está el Cine Rex, los portales de la calle Hidalgo, el atrio de la Parroquia y todo lo que se viera viejo y pueblerino como la mezquitada. Seguimos igual o peor de marginados en un pueblo que perdió su patrimonio intangible.

Ahora traen en puerta otro “Plan Guanajuato 2050”, al que ni el nombre le cambiaron, para seguir beneficiando al corredor industrial a costa del más jodido. Hace 60 años nos “modernizaron” y ahora dicen que nos van a “tecnificar” porque se van a llevar el agua del río donde nuestros antepasados se asentaron hace miles de años, antes de que se refundara el pueblo a la española hace 500 años.

Por eso se formaron las guardias de vigilancia que supervisaron la salida de la maquinaria que aún permanencia estacionada en las inmediaciones de la Presa Solís. Día y noche se hizo guardia hasta que salió el último bulldozer.

Se han tendido puentes de comunicación y grupos de WhatsApp para movilizar al pueblo en caso de que regresen las maquinarias. <<¿Por quién doblan las campanas?>>, se preguntarán los advenedizos si osan regresar.

Al final lo que quieran lo harán llamando al ejército y a la guardia nacional, ¿Qué defensa podremos oponer frente a tanques artillados? Tarde o temprano los mandarán, eso sí, pisoteando nuestros derechos y tal vez con una cuota de sangre, porque no veo otra forma de que vuelvan a meter la maquinaria por las buenas a un municipio en pie de lucha, en defensa de lo poco que se pudo rescatar del otro plan Guanajuato, el de hace 60 años.

A los gobiernos centrales del estado y la federación, Acámbaro les pide en los 500 años de su refundación, como dice la canción: «ay amor ya no me quieras tanto, ay amor olvídate de mí..».

Si nos han ignorado toda una vida, síganlo haciendo como regalo de cumpleaños.