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Cierra la OSUG en Cantabria el ciclo sinfónico del Palacio de Festivales

Estrena 'Lucretius tragicus' del compositor mexicano Jorge Torres Sáenz

Cierra la OSUG en Cantabria el ciclo sinfónico del Palacio de Festivales

Santander, España. Con la prominente dirección del maestro Roberto Beltrán Zavala, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) fue la encargada de clausurar el ciclo sinfónico del Palacio de Festivales de Cantabria con un programa que incluyó el estreno en Europa de “Lucretius tragicus” de Jorge Torres Sáenz; “Concierto para cuarteto de cuerdas y orquesta” de B. Martinu, en colaboración con el Cuarteto Brodsky; y “la Sinfonía nº 5 en re menor, Op. 47” de Shostakovich.

“Lucretius tragicus” del compositor mexicano Jorge Torres Sáenz forma parte de la triada de obras que se hicieron por encargo para conmemorar los 65 años de vida de la agrupación musical la cual está inspirada en Lucrecio, considerado uno de los filósofos malditos, “figura clave en el camino de pensar la libertad”.

Se trata, dice, de hacer audibles fuerzas que no lo han sido; es, reconoce, una obra oscura en el sentido de su búsqueda, es una obra fuerte y una propuesta de otro México en el mundo.  

Este estreno es el segundo de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato en Europa, ya que el pasado 29 de mayo se tocó por primera vez en España, “Las mujeres de Pénjamo. La marcha de las rehenes” de Francisco Javier González Compeán en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo.

La obra fue bien recibida por el público que pudo disfrutar la impecable ejecución del “Concierto para cuarteto de cuerdas y orquesta” de B. Martinu, en colaboración con el Cuarteto Brodsky, cuya participación recibió un caluroso reconocimiento.

La Sinfonía nº 5 en re menor, Op. 47 de Shostakovich logró cautivar a los santanderenses pues fue una muestra de la calidad de ejecución de sus músicos y del vigoroso liderazgo de su Director Titular, Roberto Beltrán Zavala.

Cada uno de los movimientos que conforman la obra: moderato, alegretto, largo y allegretto non troppo fueron seguidos complacientemente por los escuchas.

Tras un prolongado aplauso, el Director Titular anunció la interpretación de una pieza más, el Huapango de José Pablo Moncayo, obra de referencia de la música clásica mexicana.

Esta obra, basada en los sones veracruzanos “Siqui sirí”, “El Balalú” y “Gavilancito” se ganó la ovación de un público cautivado por la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato

Cabe hacer mención que el Palacio de Festivales de Cantabria es un símbolo arquitectónico y cultural del Santander que acoge, a lo largo del año, una extensa programación cultural propia, atrayendo a las personalidades más relevantes de la escena nacional e internacional.

Es preciso destacar que la proyección cosmopolita de la OSUG se ha vigorizado con su participación en el Ciclo de conciertos del Auditorio Príncipe Felipe y el Palacio de Festivales de Cantabria, puesto que son recintos de emblemáticos en los que se presentan ensambles musicales de la más alta calidad. 

Además, la OSUG mostró el talento de los jóvenes compositores mexicanos que debutaron con sus obras en dicho país, constatando que las propuestas musicales presentadas, denotan la capacidad creativa, la sensibilidad poética y además, la calidad interpretativa de la orquesta universitaria.

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