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Claude Bolling: Piano jazz con acento francés • Fernando Cuevas

Claude Bolling
Claude Bolling
Claude Bolling: Piano jazz con acento francés • Fernando Cuevas

Para cerrar este duro 2020, otra mala noticia: falleció el pianista galo Claude Bolling, nacido en Cannes en 1930, que gustaba de adentrarse en los sonidos tradicionales del jazz para darles un toque de sofisticación proveniente de la música clásica, aderezada con una afrancesada elocuencia, como quedó de manifiesto en Jazz a la Francaise (1984): se convirtió en uno de los grandes revivalistas de la síncopa fundacional. Niño prodigio, empezó a ser influido por Duke Ellington, a quien le dedicaría varias grabaciones (Les Succès De Duke Ellington, 1956; Claude Bolling Plays Duke Ellington, 1960, Black, Brown and Beige, 1993, A Drum is a Woman, 2005) y su primera banda, formada a los 15 años, recibía los influjos del jazz de Nueva Orleans palpados en varios de sus discos iniciales (Les Succès De La Nouvelle Orléans, 1958).

A finales de los cuarenta se empezó a codear con grandes nombres y a mediados de los cincuenta formó la provisionalmente llamada Show Biz Band y presentó Les Succes de Django Reinhardt (1956), en homenaje al gran guitarrista; siguieron French Jazz (1956) y Naunces (1956), probando con diferentes conformaciones y bien acompañado por algunos notables; Rolling with Bolling (1958), en lógica de swing, seguido de Joue Les Airs De Brigitte Bardot (1963), con orientación más pop. Ampliando su abanico de actividades, se convirtió en manager del grupo vocal Les Parisiennes, con quien produjo varios álbumes.

Rindió diversos tributos con algunos apuntes propios a géneros (Original Ragtime, 1966; Original Boogie Woogie, 1968; Piano Blues, 1970; Original Jazz Classics, 1970), a ciertos artistas (Joue Les Succes De Ray Charles, 1965; Jazzgang Amadeus Mozart, 1965; Joue Irving Berlin, 1969) y le entró a la combinación de estilos (Hit, Hit, Hit, 1968; Jingle Boogie, 1974). Vendría después uno de sus mejores álbumes en términos de reconocimiento y agradecimiento: With the Help of My Friends (1975) con dedicatorias a Joplin, Shearing, Peterson, Basie, Garner, Brubeck, Waller, Lewis, Tatum, Roll Morton, Monk y, por supuesto, Ellington.

Empezaría entonces con su brillante crossover entre la música clásica y el jazz, en complicidad con grandes intérpretes y presentando unas memorables y muy divertidas portadas, en las que los instrumentos cobraban vida, tal como las composiciones mismas, como si los sonidos jazzeros hicieran un viaje a tiempos renacentistas, barrocos, románticos y propiamente clásicos: Suite for Flute and Jazz Piano (1975) con Jean-Pierre Rampal, abriendo toda una veta que sería muy bien aprovechada en lo sucesivo; Concerto for Classic Guitar and Jazz Piano, en compañía de Alexandre Lagoya (1975) y Suite for Violin and Jazz Piano (1978), en conjunto con Pinchas Zuckerman.

En esta tesitura y ya entrados en gastos, vendrían colaboraciones entre estos músicos como Picnic Suite (1980), todo un día de campo auditivo, y Suite Inspiration (1982), además de Toot Suite (1981) con el trompetista Maurice Andre; Suite for Chamber Orchestra and Jazz Piano (1983) y Suite No. 2 for Flute and Jazz Piano Trio (1987), ambos nuevamente con Rampal; Suite for Chelo and Jazz Piano Trio (1984) con la presencia de Yo-Yo Ma; Sonata for Two Pianists (1989), compartiendo escena con Emanuel Ax y California Suite (1989) con el flautista Hubert Laws y Cross Over U.S.A. (1993), recorrido por algunas paradas estadounidenses.

Dentro de la vertiente de la Big Band, ampliamente revisitada por el pianista, presentó el nutritivo Jazz Brunch (1987), Paris Swing (2001), Claude Bolling & Friends (2012), entre otras obras en las que compartía créditos o fungía como director. Una caja de cinco discos, llamada tentadoramente Rolling with Bolling 1973-1983 (2003), recuperó varias de sus piezas; estuvo también cerca del mundo del cine, considerando su lugar de nacimiento, incluso componiendo la música para el documental sobre el famoso festival de Cannes, producido en 1957.

Contribuyó con más de un centenar de soundtracks que acompañaron películas y series televisivas, como Vivre la nuit (1968) Borsalino (1970), Lucky Luke (1971), Le Magnifique (1973), California Suite (Ross, 1978), The Awakening (1980), 3 hommes à abattre (1980) y On ne meurt que deux fois (1985), ambas dirigidas por Jacques Deray y, junto a Francis Lai, Hasards ou coïncidences (1998), en la que incluso participó en los diálogos con su tocayo, el director Claude Lelouch, mostrando su habilidad narrativa también con palabras.

En los noventas y la primera década del siglo XXI compuso los scores para varias cintas televisivas, así como Cinemadreams (1996) y Cinima Hits (2004), homenajes fílmicos con Big Band de por medio; aparecieron diversas reediciones, recopilatorios y álbumes en vivo que dan cuenta de lo prolífica que resultó su trayectoria. En el 2008 publicó su autobiografía y en el 2014 se retiró de la actividad musical, dejando un legado listo para ser escuchado y ampliamente disfrutado.

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