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GUÍA DE LECTURA

La montaña del alma, de Gao Xingjian

Jaime Panqueva

La montaña del alma, de Gao Xingjian

“La propaganda y el arte son dos cosas diferentes”, comentó en varias ocasiones Gao Xingjian antes de ser el primer escritor chino en obtener el premio Nobel. Un galardón con justificaciones políticas, adujeron en la tierra donde nació y donde su nombre sigue borrándose de las listas, donde desde 1986 pesa la censura absoluta de sus trabajos. Ensayista y dramaturgo, antes que narrador, escribe La montaña del alma entre 1982 y 1989, es decir, cuando se le empezaba a excluir de los escenarios en China, y el final durante su exilio en París, a donde llegó en el año 87. Una obra intimista y polifónica que relata el viaje de personajes hacia el interior del país y su contacto con las diferentes realidades y tradiciones. Lingshan, un lugar remoto, conocido también como la Montaña del alma, es el pretexto para trashumancia, el viaje purificador, y permite a Gao abrir un mosaico de relatos con desdoblamientos enmascarados bajo nombres de pronombres personales. Con una prosa al parecer lenta, solemne pero hipnótica, la diversidad de las historias, tradicionales unas, autobiográficas otras, tiene la capacidad de concentrar al lector y transmitirle sin sobresaltos sus agudas observaciones sobre la vida en China durante el siglo XX. Este libro es también la más acabada simbiosis entre las técnicas narrativas tradicionales de la cultura china y las occidentales. Editado en mandarín en 1990 y en francés en 1991, tras la efervescencia del premio no es un libro fácil de encontrar actualmente en las librerías comerciales en la traducción que distribuye Anagrama. No sé si tenga relación con la política anti-Gao del gobierno de China, pero ni siquiera en nuestro idioma es posible conseguir una edición electrónica descargable. Y en este punto, hay que agradecer a la colección México Lee, editada hace pocos años por Conaculta, disponible de forma exclusiva, junto a una extraordinaria selección de novela, ensayo y poesía de todo el mundo, en las bibliotecas públicas. Debo confesar aquí que me pasé en varias semanas del préstamo domiciliario, pero créanme: cada una de sus 586 páginas bien vale la pena. Una excelente forma de conocer China gratis.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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