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14:35h. Domingo, 19 de Mayo de 2019

Las lagartijas van al cielo

Karen Lee Galindo

Hicieron todo por revivirla. Respiración de boca a boca, RCP, todo. Hasta rezaron.

No andaba de parranda... andaba muerta. Ya de que se empezó a poner verde verde, supusimos que algo no andaba bien. "¿Qué comiste hermana?”, le pregunté cuando comenzaba a sentirse mal.  Le dimos Pepto, Tempra y Picot, todo, al mismo tiempo... Había que sumar esfuerzos.

El récord de la lagartija más longeva es de 33 años y 11 meses. Y no es por nada, pero era mexicana.

Nosotras también somos mexicanas, pero mi hermana no aguantó ni sus quince primaveras, que más que primaveras fueron crudos inviernos.

Así es, Lety fue muy infeliz. Hablaba seguido de suicidarse, investigaba mucho sobre la muerte. Se hacía atrapar por niños, no sabiendo que contaba con la cualidad de autocortarse la cola y crecer una nueva. Nunca le funcionó ese su instinto suicida.

¡Ay Lety! ¡Hoy me tuviste rezando el rosario! ¡Lloramos sangre! Dice nuestra tía que ya andas allá arribita descansando. Pero, si somos animales de tierra, Lety, ¿qué es lo que evita que te caigas otra vez para acá?

¿Qué tan grande es el cielo, hermana?... Porque igual y me animo a visitarte.

***

Karen Lee Galindo (León, Guanajuato, 1989) estudió Comunicación y se encuentra estudiando una maestría en Educación Artística. Sus diversas pasiones la han llevado por los caminos del teatro, la danza, la música y la literatura.

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