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19:15h. Lunes, 25 de Septiembre de 2017

Affinity

Javier Morales i García

Foto: Tomada de Facebook
Foto: Tomada de Facebook

Introducción

El fantástico pianista canadiense Oscar Peterson está considerado como el nexo de unión entre lo clásico y lo moderno, es decir, la segunda generación del Bop, que tuvo como maestro supremo a Bud Powell.

Uno de los discos más geniales de Peterson se llama Affinity, y éste fue el nombre elegido por el grupo protagonista de este artículo. Entre las varias acepciones de la palabra “afinidad”, me quedo con la que habla de la tendencia que tienen las sustancias de diferente naturaleza a unirse entre sí. Imagina por un instante que esas sustancias son el Blues, el Jazz, el Soul, la Psicodelia y unas gotitas de Clasicismo…

Historia

Los orígenes de Affinity los encontramos en la Universidad de Sussex, Inglaterra, en la segunda mitad de los años 60. Allí hay tres estudiantes de Ciencias que forman el U.S. Jazz Trio. Son el pianista Lynton Naiff, el batería Grant Serpell y el bajista Nick Nicholas. Un tiempo después se les une otro estudiante, Mo Foster, que había empezado tocando el bajo en un grupo de su colegio y que se pasó a la batería después de la graduación de Grant Serpell. Al acabar la universidad y junto a otros músicos de bandas universitarias, Lynton y Grant formaron uno de los grupos más efímeros e interesantes de la Psicodelia británica: ICE. Junto a ellos estaban Glyn James (voz), Steve Turner (guitarra) y John Carter (bajo).

Fueron fichados por uno de los sellos subsidiarios de Decca, el sello Deram, y en octubre de 1967 editaron un single con el tema “Anniversary (of Love)”, con la producción de Deke Arlon y muy influido por el éxito de Procol Harum con su “A Whiter Shade of Pale”; es decir, ese pop que bebía de la música clásica. Por poner otro ejemplo, los Small Faces también lo hicieron con su “My Mind’s Eye”, basado en la pieza clásica In Excelsis Deo.

En Marzo de 1968, ICE sacaría un segundo single con “Iceman” en la cara A y la producción de Deke Arlon e Ian Green. Aún se notaba la influencia de Procol Harum pero el sonido era más personal, con unos riffs de guitarra entremezclados con el órgano, misterio y belleza a la misma vez.

El sello Deram apostó fuerte por ICE, incluso se grabó una especie de pequeño clip para las televisiones… pero el single no llegó a las listas y el éxito comercial no fue demasiado. Ahí acabó la historia de Ice. Había sido un año muy intenso, en cualquiera de los casos, y Lynton Naiff y Grant Serpell no estaban en el mundo de la música por el éxito. Siguieron insistiendo.

El siguiente paso fue volver a contar con Mo Foster para una nueva experiencia orientada al Pop con influencias jazzísticas. Les hacía falta un guitarrista y así, organizaron varias audiciones entre amigos y conocidos. Tuvieron mucha suerte ya que apareció Mike Jopp, excelente músico con experiencia en el Blues y en el Jazz y que había formado parte del grupo llamado The Tridents, que tenía canciones tan maravillosas como “Nursery Rhyme”, “Wandering Man Blues” o una versión del “Trouble in Mind”. El otro guitarrista de los Tridents era un tipo genial llamado Jeff Beck, ¿te suena?

No se puede pasar por alto otro dato que fue importante para la elección de Mike Jopp: tenía su propio equipo de guitarras y… ¡un coche! También buscaron diferentes cantantes pero todos se quedaron prendados de una chica que habían conocido por unos amigos de la universidad. Esta vocalista en cuestión era Linda Hoyle, que ejercía de profesora de inglés. Una voz superior, sin duda.

Con un préstamo del padre de Mike Jopp, compraron varios amplificadores Impact, un órgano Hammond tipo M102, un bajo Gibson y algunos micrófonos, así como una furgoneta de color gris.

Durante el verano de 1968 se fueron a un apartamento en las afueras de Brighton y allí se fueron formando como grupo y como buenos amigos. Ensayos y ensayos, escribiendo canciones y haciendo un buen montón de versiones de sus artistas favoritos.

Eran los años finales de la década y las experimentaciones estaban a la orden del día: el Blues, el Rock, el Jazz… Todo empezaba a formar un sonido nuevo. Músicos como Miles Davis, Brian Auger, Jimi Hendrix o bandas como Blood, Sweat & Tears, Chicago Transit Authority, Lifetime o Colosseum, estaban haciendo pruebas con las improvisaciones entre el Jazz y los ritmos del Rock and Roll.

Era un momento liberalizador y muy excitante, y allí estaba Affinity, tratando de separarse de otras bandas del momento como Yes, Genesis, Led Zeppelin, Family o Humble Pie.

Por fin, el primer concierto de Affinity en Londres tuvo lugar el 5 de octubre de 1968 en el Club Revolution, en Bruton Place, justo en las afueras de Berkeley Square. Precisamente fue en los conciertos en donde brillaban en todos los sentidos. Lynton Naiff era todo un virtuoso de todo tipo de teclados pero nunca resultaba pesado o cargante, Mike Jopp mezclaba con sabiduría Jazz y Rock en el sonido que extrae de sus guitarras, la sección rítmica de Mo Foster y Grant Serpell hacía su trabajo y recordaba a los músicos de Soul en la sesión perfecta. Linda Hoyle destaca con su voz en plan estilo Maggie Bell y con su presencia de estrella en el escenario. Eran condenadamente buenos en ese momento único de tocar delante de un público.

También hacen sesiones para la radio y como resultado de oír una de esas sesiones, Ronnie Scott, se les ofrece como manager y les contrata para tocar en su club. Allí tuvieron la suerte de tocar con parte de sus músicos favoritos. Artistas como Charlie Mingus, Stan Getz, Les McCann, Gary Burton o Elvin Jones. Nombres que formaban parte de sus ídolos musicales. Puede que Affinity no ganara mucho dinero en esos días pero tocar con esos grandes músicos noche tras noche… ¡Y gratis! No podían pedir más… o tal vez sí: un contrato discográfico.

Aquel era un buen momento para los conciertos: la escena de discotecas y clubs funcionaba a la perfección. El circuito de colegios e institutos también y solían pagar bastante bien a las bandas. Después estaban las giras por el resto de Europa, los países escandinavos sobre todo… Pero en esos casos, el dinero escaseaba aunque la diversión estaba asegurada. También había que contar con los shows de televisión y Affinity llegó a participar en alguno como Disco 2. Otra entrada de dinero era la grabación de jingles publicitarios de todo tipo de artículos.

Llegan dos buenas noticias: Vertigo Records les ofrece un contrato para la grabación de dos LP’s y el par de singles; y por otro lado, ya han reunido algún dinero y compran nuevos instrumentos. Entre ellos un órgano Hammond B3 de segunda mano que había pertenecido a Brian Auger, uno de sus colegas y fan acérrimo, así como ellos eran de él y de sus sonidos. Esas son las vueltas que da la vida.

En enero de 1969 graban un disco de instrumentales ya que Linda Hoyle ha tenido un problema en sus cuerdas vocales y se ha tenido que operar. Durante esa espera para grabar el disco, Affinity tocan diariamente en el club de Ronnie Scott en Londres, haciendo versiones instrumentales de canciones propias y versiones que llevaban tocando y grabando desde 1968.

Por fin, en 1970, es editado el LP y un single, y las críticas son inmejorables. En la portada se ve a dos cisnes en un lago y las canciones son:

I am and so are you
Night flight
I wonder if i care as much
Mr. Joy
Three sisters
Coconut grove
All along the watchtower

Los temas elegidos para el primer single fueron “I Wonder If I Care As Much” y “Three Sisters”, y en el segundo single editado estaba el clásico “Eli’s Coming” y “United States of Mind”, versión de un tema de Three Dog Night. Como dato curioso decir que en este segundo single, Vertigo Records decidió poner en la portada el nombre de “Linda Hoyle with Affinity” como tirón publicitario. Todos los especialistas estaban convencidos en que Linda Hoyle iba a ser toda una estrella del panorama musical británico.

C O N T I N U A R Á

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Javier Morales i García
(Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse aquí. Es obseso de la música y el cine.

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