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GUÍA DE LECTURA

El triunfo del dinero, de Niall Ferguson

 

Jaime Panqueva

El triunfo del dinero, de Niall Ferguson
El triunfo del dinero, de Niall Ferguson
El triunfo del dinero, de Niall Ferguson


Tendemos a quejarnos de su influencia cotidiana, de su irrupción en todos los ámbitos de nuestra vida, de la manera en que puede manejar nuestra realidad o corromperla. Pero, ¿es posible concebir la existencia de nuestra sociedad en ausencia del dinero? ¿Cómo ha llegado al grado de sofisticación actual, cómo sus dinámicas han afectado y siguen afectando la historia de la humanidad? El triunfo del dinero, de Ferguson, es una obra que combina la historia y las finanzas, con la idea de mostrar de dónde provienen y cómo se concibieron instrumentos esenciales de las finanzas actuales, desde los intereses compuestos, los bonos, los seguros, los mercados accionarios y a futuros, hasta los instrumentos de destrucción masiva como los CDO.

Ferguson recorre las vidas de los prestamistas italianos desde la familia Medici, el surgimiento de los grandes banqueros como los Rothschild, o de fenómenos especuladores como Jardine y Matheson o Danny Faulkner, para brindar una perspectiva más amplia sobre el desarrollo económico, y cómo podemos extraer lecciones del pasado para identificar riesgos sistémicos.

Publicado meses antes del estallido de la burbuja inmobiliaria del 2008, incluye su punto de vista sobre la relación simbiótica entre las economías de China y los Estados Unidos, que él llama “Chimérica”, y cómo el ahorro de los primeros ha posibilitado el gasto excesivo y las burbujas de crédito del segundo. Este concepto complementa y asume también algunos conceptos del Nichibei, o relación económica entre Japón y Estados Unidos.

Abusaré del lector con esta cita final, que ilustra a la perfección el objetivo del libro:

Hay quienes estos días hablan de «la muerte del capitalismo» o de «la muerte del libre mercado», como si el Estado constituyera de algún modo una alternativa a los mercados financieros. La realidad histórica, como ya debería de resultar evidente, es que los Estados y los mercados financieros han existido siempre en una relación simbiótica. De hecho, sin las exigencias de las finanzas públicas, gran parte de las innovaciones financieras que dieron origen a los bancos centrales, el mercado de bonos y el mercado de valores, jamás se habrían producido... mientras no entendamos plenamente el origen de la especie financiera, jamás podremos comprender la verdad fundamental del dinero… los mercados financieros son como el espejo de la humanidad, que revela cada hora de cada día laborable, la forma en que nos valoramos a nosotros mismos y en que valoramos los recursos del mundo que nos rodea.

No es culpa del espejo si refleja nuestras imperfecciones con tanta claridad como nuestra belleza.

Comentarios a nuestro correo electrónico: panquevadas@gmail.com



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