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Guía de Lectura • El hombre en el castillo, de Philip K. Dick • Jaime Panqueva

Jaime Panqueva

El hombre en el castillo’, de Philip K. Dick
’El hombre en el castillo’, de Philip K. Dick
Guía de Lectura • El hombre en el castillo, de Philip K. Dick • Jaime Panqueva

La literatura es territorio de las posibilidades, lo que pudo haber sido y no fue. La palabra ucronía resume esa capacidad de contar la historia como pudo acontecer si algún fino hilo en su trama cediera y los hechos hubieran dado un vuelco por vías diferentes a las que conocemos. Por ejemplo, ¿qué habría pasado si la Corregidora de Querétaro no hubiera alertado al cura Hidalgo del descubrimiento de la conjura independentista, o si éste hubiese decidido, tras la batalla del Monte de la Cruces, tomar la indefensa ciudad de México y no retirarse hacia Toluca?

Philip K. Dick, uno de los autores de ciencia ficción norteamericanos más conocidos, pensó en algo similar tras leer Lo que el tiempo se llevó (Bring the Jubilee, en inglés) de Ward Moore, una novela donde los confederados del sur ganan la Guerra de Secesión estadounidense, y decidió realizar un ejercicio similar con la Segunda Guerra Mundial. Dick imagina a nazis y japoneses como los vencedores que se han repartido el mundo tras aplastar a los aliados, y han emprendido gestas tecnológicas y de ingeniería colosales, como desecar el mar Mediterráneo o conquistar la Luna y Marte, además de realizar el exterminio de la población judía y de raza negra del planeta.

La novela se desarrolla sobre tres personajes principales: Tagomi, un alto funcionario japonés; Frank Frink, un artesano judío; y Juliana, su exesposa, quienes a la vez están vinculados por su devoción al gran libro de las mutaciones. Conocido también como el I-Ching, este libro de arcanos se yergue como la guía de escritura de otro que causa furor y es vetado por los nazis: La langosta se ha posado, donde se advierte en ese mundo alternativo que los aliados en realidad ganaron la guerra.

Ganadora del premio Hugo en 1963, primer gran estímulo al trabajo narrativo de Dick, la novela fue adaptada recientemente en una magistral serie producida por Ridley Scott y que a mi manera de ver, al contrario de lo que sucede con muchas adaptaciones para la pantalla, hace palidecer al texto original. Quizás no haya experiencia más enriquecedora en este caso que ver tanto la serie como leer la novela, y degustar la forma exponencial en que ha sido detonada la ficción de Dick en la formidable trama de la superproducción de Amazon.

Algo similar había sucedido más de treinta años antes con los mismos protagonistas. Me refiero a la mítica Blade Runner y a Sueñan los androides con ovejas eléctricas. Pero, esa es otra historia, también muy digna de contarse.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com  



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