lunes. 20.09.2021
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… para no hacer hoyo

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… para no hacer hoyo

Hay días felices, días fúnebres y éstos. En un 7 de junio cualquiera, cuando deberíamos vivir La fiesta democrática por definición, aparece más bien una larga fila de caras fácilmente escrutables: quienes deciden quedarse en casa para no ver violentada una decisión sin garantías de respeto, quienes salen plumón en mano para sumarse a los que les garantizarán conservar el puesto de trabajo –o la condición privilegiada de proveedores-, quienes se proponen la cuesta arriba de que en ésta sí va el inicio de la reivindicación de la exigencia de todo eso que no hemos atendido al punto de llegar a ser gobernados por los peores, quienes estrenan ciudadanía y credencial INE inmersos en la desinformación y el prudente voto por… la esperanza a secas.

En el azoro de caminar porque se debe, y de hacer cada quién lo suyo para no detener la carreta, Tachas 104 invita a la inmersión en lo nuestro –que también la lectura lo es, aunque cubiertos antes otros obligados placeres tormentosos-, iniciando con el poema en que Édgard Cardoza Bravo entrega su Añoranza para Adela.

Yara Ortega, advertida-advertidora de que la casa de Bernalda Alba no es garantía de pureza y/o seguridad alguna, expone por qué Aquí no ha pasado nada.

Blanca Parra, desde el placer de una escritura tempranera –es de suponerse, pues en tales momentos es más fresco el recuerdo de la película-, refiere algo de los Sueños.

José Luis Pescador, proponiendo ese necesario juego participativo en que el lector da vida con su lectura a lo escrito-, entrega una Canción búlgara a la que ya veremos quiénes terminamos aceptando la invitación para poner letra.

Pablo E. Montes, encarrilado en días de copa Champions y affaires FIFA, hace un básico recuento sobre ocasiones en que se han relacionado Futbol y música.

En su Cine Coliseo de esta semana, Gerado Mares Rodríguez ahora ofrece Carne, sangre y hueso.

La Guía de lectura de Jaime Panqueva asoma hoy a La sombra de Poe, recomendando una obra que mostrará, sí, el apunto biográfico sobre este gigante de la narrativa, pero también un levísimo esbozo sobre el hecho de que las triquiñuelas existen desde el nacimiento del voto.

¿Caminamos la jornada? 

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