Miguel Salmón del Real dirige a la OSUG en concierto conmemorativo por el Día Mundial del Medio Ambiente
Guanajuato, Gto. En el Teatro Juárez, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) presentó un programa con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente. Bajo la batuta del director invitado Miguel Salomón del Real, se interpretaron obras de José Pablo Moncayo, Aldair Porras, Bedřich Smetana y Alexander Glazunov dedicadas a los bosques.
Con una experiencia que suma cerca de 50 orquestas en 17 países, además de 20 coros, 11 ensambles y 240 solistas internacionales, Miguel Salmon del Real se ha formado musicalmente en México, Italia y los Países Bajos, manteniendo el compromiso de difundir la música de autores mexicanos vivos, con más de 150 estrenos y el rescate de obras históricas, a la par de su carrera académica, en la gestión pública y los medios periodísticos. Por todo esto, la revista Forbes lo incluyó en la lista de los 100 mexicanos más creativos de México en 2023.
En sintonía con esa convicción, el concierto incluyó el estreno mundial de la Sinfonía breve (2023-2024), de Aldair Porras, compositor originario de San Francisco del Rincón, Guanajuato, egresado de la UG y director de la Banda de Música del Departamento de Música y de la Camerata Universitaria.
Esta obra fue creada como proyecto final de sus estudios de licenciatura, la cual constituye un homenaje a los músicos y la técnica que el autor admira, así como al folclor mexicano, además de ser dedicada a la OSUG por su 70 aniversario.
“Lo emocionante de la música nueva es que no sabemos a dónde va ni cuál es su destino. (…) Esta obra forma ya parte de la literatura de nuestro país”, expresó el director al público durante el evento, enfatizando el privilegio de poder esuchar a una agrupación de alto nivel y conocer música original y trasnacional cada semana.
Previo a este estreno, el público disfrutó Bosques (1954), poema sinfónico de José Pablo Moncayo, que transita entre el nacionalismo mexicano y el impresionismo europeo. Además, esta fue la última obra orquestal escrita por el músico, quien nunca pudo escuchar su interpretación, mas fungió como el perfecto arranque para el motivo de la velada.
Después del intermedio, la agrupación interpretó De los bosques y prados de Bohemia (1875), de Bedřich Smetana. Durante varios siglos, Bohemia fue un reino y más tarde se convirtió en la provincia más occidental de Checoslovaquia, hasta ser dividida en 1949 perdiendo su identidad política. Sin embargo, el recuerdo de su esplendor persiste territorialmente en la República Checa y vive en la música del compositor, quien inspiró su obra en las historias, las leyendas, los héroes, los lugares y los personajes de aquella, su tierra natal.
Este poema sonoro se inserta en una serie de homenajes a Bohemia; describe de manera brillante, amorosa y optimista el paisaje de su patria: las caminatas por el campo, el mediodía de verano, la sombra del bosque, el canto de las aves, la cosecha, la fiesta campesina y la tranquila atmósfera del atardecer, pase a la sordera, sífilis y desórdenes mentales que padeció durante la composición.
Finalmente, se estrenó en México El bosque (1887), del ruso Alexander Glazunov, músico famoso no solo por su obra, sino por la generosidad de su actividad docente y el impulso al talento de estudiantes en situaciones vulnerables. También se reconoce su labor artística al conciliar diversos elementos expresivos y estilísticos de la música rusa.
“Fantasía para gran orquesta” es como el autor designó a esta obra, la cual presenta rasgos románticos e impresionistas. Junto a la Orquesta, el público transitó entre episodios épicos y ambientes pastoriles, el trino de los pájaros y el sonido de la lluvia, imperando la naturaleza boscosa y un ambiente de paz en el recinto.
La próxima semana, la OSUG presentará el penúltimo programa de la temporada, con la batuta del director, compositor y pianista peruano, Fernando Valcárcel. En el concierto, se estrenarán en México piezas de su autoría y de la dinastía musical de la que forma parte, con obras de su padre, Édgar Valcárcel, y de su tío abuelo, Theodoro Valcárcel. También se interpretará la Sinfonía núm. 8 en fa mayor, de Ludwig van Beethoven. Boletos a la venta en las taquillas de Cultura UG.