Norteamérica 2026: Día siete, empate dinámico • Fernando Cuevas
Partidos contrastantes en los que los africanos sacaron buenos resultados y se presentaron dos de las selecciones candidatas para el título. Vimos uno de los mejores encuentros al momento y uno de los más flojos.
Se presentó la selección de Portugal con todas sus figuras ante la respondona escuadra de la República Democrática del Congo en el estadio NRG de Houston, regresando después de 52 años. Muy pronto, los lusitanos se fueron arriba con certero cabezazo de Neves, letal con la testa a pesar de su 1.74 metros de altura. Reaccionaron bien los congoleños y Wissa mandó un primer aviso que pasó cerca del palo, seguido de otro más por conducto de Makambu; Nuno Mendes, por su parte, tuvo una incursión peligrosa que por poco se convierte en el segundo tanto de su equipo, al tiempo que los vestidos de azul insistían con un planteamiento ofensivo hasta que finalmente encontraron justo premio a su esfuerzo: cerca del cierre de una movida primera mitad, el propio Wissa conectó de cabeza para empatar el partido y anotar el primer gol de su selección en la historia de los mundiales.
La segunda mitad arrancó con una clara oportunidad para el ingresado Conceição y después un par de fueras de lugar, uno por equipo, que al menos regalaron emociones momentáneas. Por fin un desaparecido Cristiano tuvo las suyas pero echó sus remates por un lado de la portería, mientras que los congoleños se mostraban confiados en el campo e incluso saludaban el poste y lanzaban algún otro disparo de peligro relativo, manteniendo presencia en ofensiva. Los minutos fueron avanzando y los dos equipos parecían optar por cuidar un poco más su arco que buscar el de enfrente, a pesar de que las ocasiones de gol daban para un marcador más elevado. Al final el tiempo se diluyó y el 1-1 terminó reflejando un equilibrio que se observó en la mayor parte del trámite del juego, con un gratamente sorprendente equipo congolés y cierta decepción del portugués dadas las altas expectativas.
RUGIDO DE LOS TRES LEONES
En el estadio AT&T de Arlington se vio uno de los mejores partidos al momento con dos selecciones competitivas y que saben combinar experiencia con empuje juvenil. La selección de Croacia, toda de azul, se vio las caras con la de Inglaterra, en su tradicional jersey blanco. Presión alta de los croatas desde el arranque pero una desafortunada falta de Modrić en el área derivó en penal, cobrado por Kane en dos ocasiones dado que el arquero se adelantó en el primer intento: al 12’ ya lo ganaban los ingleses en un partido de alto calibre. Tras alguna llegada de ambos lados, Baturina empató el partido al 36’ a través de un disparo bien colocado que culminó una jugada bien tejida por parte de los vatreni. Y apareció la fuerza aérea tradicional de los británicos con Rice sirviendo el tiro de esquina y Kane rematando para el 2-1 pero el vértigo continuó en estos minutos finales y Musa la empujó en la compensación para un emotivo 2-2 al momento.
El posible golpe anímico de verse empatado dos veces no aplicó para los Tres Leones. Muy pronto, en el arranque del complemento, Bellingham se escapó por la banda derecha tras recibir gran servicio de Anderson y cruzó su disparo para anotar el tercero y recuperar la ventaja. Tuvo su segundo el jugador del Real Madrid en una pelota recuperada pero el arquero Livaković desvió con oportunidad, empezando a convertirse en elemento clave para evitar un marcador más abultado, después conteniendo disparos por todas partes y aguantando cabezazos de los muy peligrosos centros. Los croatas también estuvieron cerca de anotar pero Pickford recostó con seguridad en tres disparos y ya para amarrar el partido después de varios cambios, Rashford se encargó de anotar el cuarto gol al 85’,m,.--- sentenciando un partido vertiginoso, muy bien jugado y en el ---- de Oasis en forma celebrato--i
TRIUNFO AGÓNICO
En partido fundamental para ambas selecciones, Panamá enfrentó a la selección de Ghana en Toronto, con una tribuna colorida y sumamente festiva por el ritmo natural de los países involucrados. Los canaleros empezaron dominando las acciones y Waterman estuvo cerca de abrir el marcador muy temprano en el juego pero el arquero Zigi evitó la caída de su arco con lucidora estirada. Las Estrellas Negras no lograban acomodarse en el terreno y trataban de suplir organización con velocidad, sin mayores resultados, en tanto que los panameños también fueron perdiendo presencia al frente, dando como resultado un juego trabado en media cancha con escasa llegada de gol, más allá de la petición de un penal, un disparo de Ramos y una jugada a balón parado de los africanos: uno de los primeros medios más intrascendentes de lo que va del certamen.
La segunda parte arrancó con un conjunto ghanés más enfocado, gracias al cambio inicial de Queiroz y los otros dos que mandó después: ya por lo menos se acercaban al área y ponían a trabajar al arquero Mosquera. Al 60’ se presentó otra opción para el cuadro centroamericano pero el disparo pegó en la red pero por fuera, y poco después Christiansen envió un par de sustituciones al campo. Al 66’ se aproximó con peligro el cuadro de amarillo pero una barrida salvadora evitó la caída del arco panameño y al 73’ en pelota parada por poco mueve la red con cercano cabezazo, mostrándose mejor conforme avanzaban los minutos. Y cuando todo parecía que terminaría sin goles, los africanos por conducto de Yirenkyi con gran jugada de Thomas-Asante que le puso la pelota a su compañero nada más para que la empujara al 95’. 1-0 para Ghana en un partido que quizá merecía terminar empatado pero que al final hubo un equipo que resolvió.
DEBUT DIFÍCIL Y DIGNO
En el estadio Azteca de la Ciudad de México, se presentó la selección de Uzbekistán, exRepública Soviética, como una de las debutantes, frente a la de Colombia, habitual en copas del mundo con siete participaciones. No fue fácil el inicio para los sudamericanos, a pesar del nutrido apoyo en la tribuna y en los primeros 25 minutos apenas lograron inquietar la puerta de enfrente con algún disparo cercano. Fue pasada la media hora cuando Arias dejó una pelota en el palo como un aviso claro de lo que vendría al 40’: un servicio filtrado de Luis Díaz al movimiento justo de Muñoz, quien conectó la pelota para incrustarla en la portería y romper el cero, después de un incremental volumen de juego de los colombianos. El primer medio concluyó con un disparo distante de James que atrapó el portero Yusupov y un control ya más tranquilizador para los sudamericanos.
Pero para la segunda parte, los Lobos Blancos trataron de responder a partir de sus fortalezas, guiados por algunos ajustes de Cannavaro y lograron imprimir cierto equilibrio sin demasiada claridad, ante una Colombia que por momentos parecía complaciente, sobre todo al 60’, cuando Fayzullaev remató de cabeza prácticamente sobre la línea de meta, tras un rebote dado por Vargas: así fue el primero gol en la historia de esta nación. Reaccionaron pronto los cafeteros y tras recuperar una pelota en la media cancha, Díaz resolvió al 65’ para devolverle la ventaja a su equipo, si bien Mozgovoy por poco consigue un inesperado empate en la compensación, tras un dominio de Colombia que terminó de amarrar el partido en el último suspiro con cabezazo de Campaz y dejar el 3-1 definitivo. Un debut digno de Uzbekistán y una Colombia que necesitará ser más consistente en sus siguientes partidos.
