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Norteamérica 2026: Día treinta o la batalla de los tercios • Fernando Cuevas

Entró el juego en zona de tensión, aderezada por la triste salida de Courtois por un problema muscular, suplido por Lammens, arquero del Manchester United.
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Norteamérica 2026: Día treinta o la batalla de los tercios • Fernando Cuevas

En el segundo enfrentamiento de cuartos, España salió al campo de Los Ángeles a ejercer presión inicial sobre la puerta de Bélgica, acaso recordando esa eliminación que sufrieron en México 1986 y animándose con el 2-1 a su favor en el Mundial de Italia 1990; de entrada creó sensación de peligro con algunas llegadas que alcanzaban a salvar los defensores al bloquear los disparos a puerta, incluyendo uno que pegó en la mano pero que no fue penal. Con su playera en homenaje a Magritte, trataban surrealistamente de zafarse la presión y organizar algún avance que por lo menos en inicio les diera respiro y después, que generara un poco de riesgo para la puerta ibérica, todavía intacta a lo largo de todo el certamen.

Tras la pausa de rehidratación, los Diablos Rojos, ahora de blanco, intentaron tener alguna posesión más larga pero a la media hora Fabián abrió el marcador tras jugada elaborada con cambios de posición que pusieron la pelota en el área para el doble remate, una vez que Courtois había salvado la primera opción, como rechazó el tiro libre posterior de Yamal y cuidó otro intento más del delantero del Barcelona, en un momento de total confusión para su selección tras ponerse en desventaja. Pero apareció la claridad de perspectiva de De Bruyne: puso un servicio a Castagne que abrió el panorama, y éste centró con precisión para el justo movimiento del joven De Ketelaere, metiendo certero cabezazo para emparejar los cartones al 41’ y terminar con la imbatibilidad de Simón en el certamen.

Se presentaron los mismos 22 hombres a enfrentar el arranque de la segunda mitad y se observaba que ambos equipos se disponían a buscar el arco rival, con las acostumbradas posesiones prolongadas de la Furia Roja que intentaban concretar Lamine y De Olmo sin puntería, mientras que del otro lado, De Cuyper saludaba la red pero por la parte externa. Seguía merodeando el equipo hispano y generando sensación de peligro cuando vinieron tres cambios de golpe mandados por García, respondiendo a los dos que envió de la Fuente; Oyarzábal exigió al arquero del Real Madrid como para darles la bienvenida y mandar a la pausa comercial.

Entró el juego en zona de tensión, aderezada por la triste salida de Courtois por un problema muscular, suplido por Lammens, arquero del Manchester United. La defensa belga, con los aportes de Doku, se mostraba sumamente aplicada para cortar los intentos de los españoles hasta que vino el error: Cubarsí disparó desde fuera del área y el arquero recién ingresado no la pudo sujetar y dio rebote, aprovechado por Merino, otra vez emergiendo desde el banquillo, para avivarse y empujar la pelota al 88’, previa vuelta al banderín de córner en plan ritualístico. El segundo tanto colocó la eliminatoria muy a favor de su equipo, dado el poco tiempo que quedaba en el minutero, a pesar de que los belgas tuvieron una opción de empatar pero entre la defensa y el arquero resolvieron en favor de su ventaja.

Bélgica planteó un partido serio, organizado y con inteligencia, pero al final no le alcanzó por una insuficiente imaginación y creatividad, ante una España superior a la que, sin embargo, se le dificultó tener mayor continuidad de llegadas al arco, en contraste con el tiempo que tuvo la pelota en las inmediaciones del área. La generación dorada de los belgas ahora sí parece haber llegado a su fin y, como le sucedió a otras selecciones -Holanda, Colombia, Portugal, Polonia, Hungría- se quedaron sin poder conquistar un título mundial: tendrá que venir la consolidación del recambio, que ya comenzó, para volver a ilusionar a los suyos, que se quedarán, al menos, con las hermosas playeras-homenaje a Magritte y Tintín. Se puede proponer que el gran Hercule Poirot investigue qué sucedió y convoque a todos los involucrados en el recibidor para explicar y desenredar la madeja.