EXPERIMENTAL
Tachas 640 • Aquellos Años Antes Del Celular • Jeanne Karen
Jeanne Karen
Quizás era el año de 1993, tomé un camión urbano para ir a casa de una amiga, no sabía exactamente si ella estaría allá, pero lo que sí sabía era que le alegraría verme. Solamente quedamos de vernos esa tarde. Llegué pronto, no había mucho tráfico, entre las cinco y seis de la tarde. Al bajar del transporte público, la luz todavía alcanzaba a iluminar perfectamente la avenida, las vías del tren y los pequeños jardines, todo parecía cubrirse de una envoltura roja, como los dulces con celofán.
Ella no estaba, mientras la esperaba en la cocina, y leía un par de cosas de la tarea asignada, repasaba un viejo libro de poemas que conseguí en la biblioteca pública, y miraba cómo la noche caía, con ella, las palabras nuevas. No existían los teléfonos celulares, las citas de las páginas, iban directamente a las libretas o a los pequeños diarios que hacía, donde guardaba, como dice la canción de Selena: fotos y recuerdos. Fechas, nombres, lugares, que con el paso del tiempo, significan algo para mí, pero no para otras personas u otros ojos que puedan leerlos.
La vida sin teléfonos inteligentes era una vida sin “puntos de vista” o “contexto”. Había espacio para la interpretación, la imaginación y la invención.
Tengo, por ejemplo, colecciones de fotografías muy extrañas, algunas agrupadas solamente porque son en blanco y negro, eso sí, todas en papel. Hace poco encontré otras, parecen de viajes, de algunos queda el recuerdo, de otros habrá qué imaginar e inventar.
Haber sido una joven sin celular, también me permitió confiar un poco más en la memoria, el sentido de ubicación, las clases, los consejos. Por ejemplo , el amor sin el teléfono, su representación, el vivirlo, era toda una experiencia, una increíble, había que tener capacidades para caminar largas distancias, la paciencia de no encontrar a nuestros amores, saber que no siempre llegaban las cartas a tiempo, y que una llamada telefónica no siempre tenía respuesta. Ni pensar en correos electrónicos o mensajes de texto, en un mundo en que la red, el internet, era algo lejano, una idea, un sueño. El mundo era un poco más físico, tangible, lento, a veces sorprendente, a veces desesperante.
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Jeanne Karen (San Luis Potosí, México, 14 mayo 1975). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Temas como la muerte, la introspección y la complejidad semántica en la comunicación en relación con el autismo y las ciencias exactas como las matemáticas y la física, influyen su trabajo en un debate casi ético. Premio estatal de poesía Viene la muerte cantando (1998) Premio de Poesía Salvador Gallardo Dávalos (1999), de Poesía Manuel José Othón (2002 y 2006) Premio de Periodismo Francisco de la Maza por Publicación o Programa de Difusión Cultural (2009).
Ha publicado los libros: Simulación dinámica (Bitácora de Vuelos, 2015), Cementerio de elefantes (Múltiples editoriales). Hollywood (Ponciano Arriaga), Menta (Ponciano Arriaga).