POESÍA
Tachas 684 • Los sentidos de las sombras • Adriana Aguilera
I
Chorro de luz derramado en el camino.
¿Quién deja millones de litros de fulgor regados en el bulevar?
Sólo en la voz de la poesía
una mancha blanca en el cielo de la noche puede ser nutricia, simbólica
Aporía del corazón y del habla que observa y siente expansión impedida de decir
El lenguaje topa al final
el camino entre sombras tropieza
añoro la incandescencia.
II
Se oye la iridiscencia
porque resuena en silencio y su ritmo es estruendo visual
Evocada en la memoria, llama al olvido caminar entre brecha y brecha
sólo queda la chispa en el recuerdo
Síncopa perfecta, otro oxímoron
se entrelaza, tensa, crea estridencias infinitas ansia para dejar lo negro.
III
La luz se labra, bruñe, templa en el transcurso de la palabra
Nombrarla haciendo historia entresacándola del espacio
que deja la luciérnaga entre ser y no ser
Evoco, cierro los ojos
siento calor, se padece cuando su ausencia es abrupta y se añora
en el frío de un corazón quebrado
De todos los sentidos, hace acto el gusto sabe a piel,
reconoce el paso apresurado
de la despedida
Efímera como amanece
o su opuesto
siento pesado rozar la ausencia.
(Del libro Con mi piel de mar, Adriana Aguilera. Universidad de Guanajuato, Ediciones universitarias, Col. Cocodrilos, 2025.)
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Adriana Aguilera. Formada por la UNAM en Relaciones Internacionales, radica en la ciudad de Guanajuato, donde se ha desempeñado en la docencia y la diplomacia académica. Ha realizado estudios de posgrado en Teoría Crítica con especializaciones en estética y música. Es nadadora con reconocimiento internacional y, como imulsora de los estudios de género, ha publicado en coautoría el libro Estudio descriptivo de la población universitaria por género. Formó parte del taller literario que coordina A. J. Aragón. Su poemario Ni con cera escapo a mi Odisea aparece en Polen Núm. 64.