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GUÍA DE LECTURA 634

Tachas 670 • Estilo libre, de Karla Gasca y Carolina Durán • Jaime Panqueva

Estilo libre, Karla Gasca y Carolina Durán - Portada del libro
Estilo libre, Karla Gasca y Carolina Durán - Portada del libro
Tachas 670 • Estilo libre, de Karla Gasca y Carolina Durán • Jaime Panqueva

Nadar para muchos es una actividad antinatural al ser humano, atado por su anatomía a la tierra aunque concebido y criado dentro de un medio acuoso. Sin embargo, algunas pruebas arqueológicas remiten la natación a la era neandertal, de cuyos restos deducimos su capacidad para bucear en aguas poco profundas e ingresar al agua de forma competente y repetida.

Se estima que en el mundo poco menos de la mitad de las personas mayores de quince años sabe nadar (un 44%) y que la natación está ligada en gran medida al nivel de ingreso: un 27% de los más pobres sabe nadar contra un 76% perteneciente al ingreso alto. En el mismo estudio de Gallup, disponible en línea[1], en América Latina sólo una tercera parte de las mujeres dijo saber nadar sin ayuda, contra un 71% de los hombres. la natación parecería relegada a los países ricos o con grandes litorales, además de estar limitado por el patriarcado opresor.  

Sin embargo, he aquí un libro interesante y único, nacido en una provincia mediterránea como Guanajuato, que nos remite a la experiencia personal femenina de sumergirse, sufrir y disfrutar de la natación. Entre la prosa poética, el ensayo y la autobiografía, Karla Gasca ha plasmado una experiencia literaria que nos lleva de la alberca al ansiado mar: “Descubrí una buena forma de mitigar la tristeza: nadar bajo el agua y contemplar el entorno. Allí, los mosaicos desplazados forman un rompecabezas enorme donde resalta, de pronto, el brillo de una pulsera o un arete extraviado.”

¿Qué nos atrae a sumergirnos o cambiar de ropas y confinarnos en un carril de nado, a tomar clases y soportar las instrucciones de un entrenador? “En la alberca quedo libre de toda culpa. Cuando el agua se filtra en mis oídos y susurra: No eres tú, es el mundo árido de afuera.”

Como parte de la colección Erinias de Los otros libros, Estilo libre (2026), plantea un diálogo entre letras e imágenes, estas últimas de una deliciosa estética twee a cargo de Carolina Durán. Con sus tonos pastel, formas redondeadas y a veces caóticas, complementa y nebuliza las sentencias acuáticas de Gasca.

Me despido con un fragmento evocador del salto de una piscina al mar:

“Nadan en aguas abiertas quienes han perdido algo importante; llevan consigo, a modo de boya, un recuerdo que no siempre es ligero, pero que de algún modo los mantiene a flote. Nadan también quienes buscan desprenderse de algo y dejar que el mar se lo lleve, o quienes persiguen un tesoro: calma, claridad, aceptación. Nada aquel que sueña con la meta, pero no teme extraviarse ni perder la vista de la orilla.”

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com






 

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[1] https://news.gallup.com/opinion/gallup/352679/majority-worldwide-cannot-swim-women.aspx