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27/12/12

Isauro Rionda Arreguín, in memoriam 4/4

A su regreso de España en 1978, Isauro Rionda se hizo cargo del Archivo General del Estado de Guanajuato, que entonces era un simple depósito de papeles, una bodega desorganizada y  de poco interés para el gobierno de la entidad. Comenzó así una larga lucha por dignificar este espacio documental y convertirlo en un acervo aprovechable para los investigadores de la historia regional.
Isauro Rionda Arreguín, in memoriam 4/4

A su regreso de España en 1978, Isauro Rionda se hizo cargo del Archivo General del Estado de Guanajuato, que entonces era un simple depósito de papeles, una bodega desorganizada y  de poco interés para el gobierno de la entidad. Comenzó así una larga lucha por dignificar este espacio documental y convertirlo en un acervo aprovechable para los investigadores de la historia regional.

Desde 1980 se desempeñó como investigador en el Centro de Investigaciones Humanísticas de la Universidad de Guanajuato, donde pudo desplegar sus competencias historiográficas, hasta consolidarse como uno de los más destacados estudiosos en historia regional guanajuatense, especializado en el periodo colonial y en la gesta independentista nacional.

En 1985 fue designado coordinador general de los festejos del 175 aniversario de la gesta de la independencia nacional y del 75 aniversario de la Revolución Mexicana. Por ello le tocó organizar la gira de los símbolos patrios por los 46 municipios de la entidad, además de un ambicioso proyecto editorial.

Su compromiso con el cuidado y preservación del patrimonio artístico e histórico guanajuatense se confirmó cuando en 1989 promovió, junto con su amigo Eduardo Castro Busso, la fundación de “Guanajuato, Patrimonio de la Humanidad”, asociación que ha promovido  numerosas restauraciones de bienes muebles e inmuebles en el estado de Guanajuato, pero sobre todo en su ciudad capital. Hoy esta asociación es reconocida a nivel internacional.

Gracias a sus incansables gestiones, en 1989 pudo ver culminada una de sus obras cumbres: la dotación de un edificio ad hoc para el Archivo General del Estado, gracias a la sensibilidad del entonces gobernador del estado Rafael Corrales Ayala. Guanajuato se convirtió en la primera entidad en poseer una instalación moderna y especialmente diseñada para el uso archivístico y de preservación de documentos.

En 1995 aceptó participar como candidato a primer regidor en la planilla del PRI para el Ayuntamiento de Guanajuato. Esto le permitió desempeñarse como un celoso vigilante del patrimonio histórico, estético, arquitectónico y cultural de ese municipio durante el trienio 1995-1997. Desde esa posición desplegó un gran activismo, buscando que Guanajuato se viera siempre representado en los foros internacionales de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, y apoyó al edil Arnulfo Vázquez Nieto (qepd) a conseguir para Guanajuato el secretariado para Latinoamérica de esa organización.

Entre las diversas actividades de beneficio social que impulsó, destacó su iniciativa para establecer la Casa de la Cultura de la capital estatal, que se mantenía como el único municipio guanajuatense en carecer de ella. Su sueño se cumplió poco tiempo antes de dejar su encargo como regidor, cuando ese espacio cultural fue inaugurado a fines de 1997. El maestro Rionda fue entonces designado miembro del Consejo de la Casa de la Cultura de Guanajuato, cargo honorario que desempeñó hasta su muerte.

Por sus crecientes aportes a la historiografía local, en 1979 el Ayuntamiento local lo invistió como Cronista de la ciudad de Guanajuato. Desempeñó este papel honorario hasta 1987. Luego fue vuelto a designar en 1989, y después se le confirió la calidad vitalicia. Eso quiere decir que fue cronista de la ciudad durante 31 años. En ese lapso impulsó el establecimiento de la Asociación de Cronistas del Estado de Guanajuato, de la que fue presidente desde 1993 hasta su muerte. También fue secretario de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, desde julio de 1985 hasta septiembre de 1986.

Su productividad académica es destacada: calculamos que publicó 28 libros, 40 artículos académicos, 25 capítulos en libros colectivos y docenas de ponencias y conferencias.

Recibió muchos reconocimientos en vida, pero sin duda los que más le complacieron fueron: la designación con su nombre a la casa de la Cultura de Silao el 3 de mayo del 2000; el reconocimiento “Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Patria”, otorgado por el Ayuntamiento de Guanajuato el 30 de mayo del 2003; el Premio Estatal del Trabajo y Servicio Social otorgado por la LIX Legislatura del Estado el 3 de junio 3 de 2004; la distinción como “Guanajuatense distinguido” asignada por el Ayuntamiento de Guanajuato el 14 de marzo del 2008, y la designación como “Silaoense distinguido” otorgada por el Ayuntamiento de Silao de la Victoria el 25 de julio del 2011.

Como cronista se constituyó en un vigilante de la preservación del patrimonio histórico y artístico de la ciudad de Guanajuato, considerada patrimonio de la humanidad desde 1988. No pocas veces Rionda se convirtió en elemento molesto para la autoridad, y nunca se detuvo para denunciar lo que su ética le dictaba conveniente para la preservación de una joya urbana como lo es este complejo caserío, fundamental para la historia patria.

Una querida amiga, Eveline Woitrin, me envió desde Europa un mensaje de condolencia donde describe a mi padre con estas palabras, que lo sintetizan: “un gran hombre enamorado de su territorio, un personaje haut en couleurs que habitaba su ciudad y la caminaba con amor y mirada crítica.”

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*Antropólogo social. Profesor investigador de la Universidad de Guanajuato, Campus León. [email protected] – www.luis.rionda.net - rionda.blogspot.com – Twitter: @riondal