La escritura, elemento de liderazgo: Forbes

"Hace unos días, la revista Forbes México publicó un artículo dedicado a la importancia de escribir bien"

La escritura, elemento de liderazgo: Forbes

Hace unos días, la revista Forbes México publicó un artículo dedicado a la importancia de escribir bien: «La escritura en el universo empresarial es un arma de doble filo: puede llevar a un hombre de negocios a ganar terreno o a despeñarse», enuncia en la entrada.

Revista especializada en temas empresariales, concluye que la principal virtud del líder empresarial es la capacidad de comunicarse. Sin ella, sus otras habilidades (análisis, responsabilidad, empatía, carisma, inteligencia emocional, adaptación, innovación y manejo de tiempo) podrían perder su efectividad y sentido. Pero no se refiere a la comunicación en términos generales, sino estrictamente a la comunicación escrita.

Y es que la habilidad de escribir bien refleja uno de los factores más importantes de un líder: la capacidad de organizar mentalmente sus pensamientos. En eso radica escribir: en la destreza para valorar, priorizar y detallar conceptos. Escribir no se limita a comunicar algo por escrito, también acostumbra al cerebro a tomar decisiones (valorar en un escrito la idea más importante), a la habilidad organizativa (que en la práctica de escribir se refleja en la estructuración adecuada de textos) y a formular las precisiones necesarias para contribuir a todo el concepto (que en los documentos se expresa en la enunciación de párrafos a través de oraciones directas y certeras; es decir, a edificar proyectos con los elementos estrictamente necesarios). «…una persona que se tropieza con las palabras, que desestima las posibilidades de una escritura adecuada, y que piensa que la gramática, la sintaxis y la redacción son lujos pretensiosos, puede estar cometiendo un grave error. Es peor cuando las considera irrelevantes», concluye la revista Forbes México.

El lenguaje es un instrumento conceptual que contribuye a formular la realidad y viceversa. Es decir, la organización de las ideas y expresarlas permite, igualmente, estructurar y clasificar la realidad. En ese sentido, líder que carezca de esa habilidad –diferente del demagogo–, entonces sus alcances serán proporcionalmente limitados.

Por eso el manejo eficiente de escribir juega un papel fundamental y su ausencia crea franco riesgo en el individuo que pretende liderazgos. 

Históricamente, los ejemplos abundan. Los dos líderes enfrentados en la Segunda Guerra Mundial –tanto Hitler como Churchill– dieron muestra de una inusitada habilidad de manejo de lenguaje como pocos personajes la han tenido. Hitler, gracias a la palabra vehementemente manejada –y adecuadamente dosificada por su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels– logró la integración alemana y la llevó a sus últimas consecuencias. Churchill hizo lo propio e, incluso, formuló una muy sólida reputación de filoso e irónico en el manejo de su comunicación. Dos pensamientos diametralmente distintos, pero indiscutiblemente líderes intensos con marcadas capacidades para comunicarse.

El manejo del lenguaje tiene un peso decisivo en la capacidad del ser humano para formular su realidad –como lo he insistido más de una vez en esta columna–. En 1947, George Orwell escribió en la novela 1984 –donde el lenguaje juega un papel fundamental en la trama–: «La manera más rápida de finalizar una guerra es perderla».  Sin enunciarlo estrictamente, Forbes México indica que si no se quiere asumir un liderazgo, es preferible no aprender a escribir bien. 

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