Norteamérica 2026: Día tres • Fernando Cuevas

“Un par de empates y dos resultados inesperados fueron el saldo de la tercera jornada del Mundial en la que se completaron los partidos de los grupos B y C y se jugó el D…”
Canada y Bosnia por Los Andes - Redacción
Canada y Bosnia por Los Andes - Redacción
Norteamérica 2026: Día tres • Fernando Cuevas

FINAL INESPERADO

En el estadio Levi’s de los 49ers de San Francisco en Santa Clara, se presentó la selección de Suiza, como amplia favorita, frente a la de Catar, organizadores de la copa anterior y ahora dirigidos por el español Julen Lopetegui. Un mano a mano prematuro que dejaron ir los cataríes, tras un fallo defensivo y posterior a un arribo del cuadro suizo, que repitió llegada con mayor peligro pero el portero Abunada recostó justo, ante el disparo de N'doye, quien tuvo otra clara pero la echó al graderío. Llegó un penal, quizá precedido de un fuera de lugar, que convirtió Embolo sin problema para mandar al frente a los ahora de blanco, que tuvieron otra clara pero una vez más el arquero cubrió con decisión. El tiempo avanzaba y parecía que el juego se trataba de ver cuándo ampliaría la ventaja el equipo helvético, rondando el área y probando a puerta ante una ordenada línea de los del Golfo Pérsico que se doblaba pero no terminaba de romperse. Cerca del final, otra llegada de Edmilson que tapó el portero Kobel con los pies, evitando una improbable igualada, mientras que su colega del otro arco, seguía tapando pelotas para evitar una catástrofe prematura. Y cuando no, una pierna milagrosa.

En el complemento, los suizos siguieron en la misma vertiente y los cataríes mostraban cierto interés por retener la pelota pero sin mucho éxito. Tiros de esquina constantes, algunos marcados y otro no, y una desviada del arquero Abunada ante un potente disparo desde fuera del área de Xhaka. A falta de media hora, vinieron tres cambios de los asiáticos como para buscar construir el milagro y no nada más esperarlo, acaso viendo que los europeos, también haciendo modificaciones, le bajaron un poco a la presión y dejaron de llegar, más allá de algún intento de Vargas y del propio Xhaka. Un par de aproximaciones de los de color granate que fallaron en el último pase animó ligeramente un partido soporífero, aunque los de enfrente hicieron lo propio, aprovechando que el juego entró en proceso de ruptura a falta de quince minutos. Y entonces, dicho milagro: después de un primer aviso, Homam El Amin la puso en el área y Khoukhi conectó de cabeza al 94’ para conseguir una igualada tan histórica como inesperada. Una seria llamada de atención para Suiza y el mayor logro de la selección de Catar en un Mundial.

PARIDAD ENTRE CANDIDATOS

Marruecos saltó al campo de los Jets y los Gigantes en Nueva Jersey sin rastro de intimidación y apostando ir hacia delante, incluso generando llegada en los primeros diez minutos, frente al pentacampeón Brasil, que busca ser el primer país en ganar la copa con un director técnico extranjero. Entre el dominio de los de rojo, un servicio claro pero Thiago abanicó de cabeza y parecía que los cariocas controlaban un poco las acciones pero una pelota perdida en medio campo de Paquetá, fue aprovechada por el cuadro africano: pase largo de alcance quirúrgico por parte de Brahim entre los centrales para que Saibari pique la pelota ante la salida precipitada de Allison y anotar el primero del partido. Vinieron momentos oscuros para la verdeamarela que se veía rebasada, a destiempo y ausente de coordinación en sus líneas, y cuando se veía que podría caer el segundo, Vinicius levantó la mano y en gran jugada cruzó su disparo y emparejó los cartones al 32’, si bien los marroquíes no se vieron afectados y continuaron en plan dominador. Un pincelazo de Paquetá en forma de media tijera que Bono desvió con elegancia selló un intenso primer medio.

La entrada de Danilo y Fabinho al inicio de la segunda mitad empezó a funcionar para la escuadra carioca, sobre todo por la presencia en la media cancha que le había pertenecido al equipo africano, equilibrando el trámite en los primeros quince minutos donde no se presentaron mayores opciones de gol sino una lucha por conquistar la tierra media. Ouahbi movió sus piezas al ver que los de amarillo se asentaban ligeramente mejor en el campo, el encuentro se volvió a equilibrar y conforme avanzaba el minutero, parecían asumir que un empate les funcionaba a ambos, considerados como los favoritos del grupo. No obstante, en la prolongada compensación, los sudamericanos tuvieron un par de oportunidades para romper el equilibrio y los africanos una, ya cerca del silbatazo final. Un partido que empezó para un macizo Marruecos con el joven Bouaddi como pivote, paulatinamente fue inclinado por Brasil para ponerlo ligeramente en su favor y hacia el cierre, volver al equilibrio que se terminó reflejando en el marcador.

DUELO ISLEÑO: DE LA GRAN BRETAÑA A LA DE SANTO DOMINGO

En el estadio Gillette, casa de los Patriotas, Haití se presentó, después de más de medio siglo de ausencia, para enfrentarse a Escocia, ahora de elegante uniforme rojo con delgadas líneas azules y volviendo a la cita desde 1998. Los primeros minutos resultaron equilibrados con similar formación de 4-4-2, a pesar de una mayor posesión de los británicos, con una aproximación por bando en las que los balones se fueron por arriba en disparo y cabezazo, respectivamente. Los caribeños se fueron apropiando del esférico pero McTominay respondió con una pelota en el poste y, tras la pausa comercial dizque para hidratarse, una pelota larga bien controlada derivó en un centro rechazado que remató  McGinn para incrustar la pelota en el arco al 28’, tras un desvío que descolocó al veterano Placide, el robusto arquero haitiano. El partido se abrió y el cuadro ahora de blanco no cayó en derrotismo alguno y se lanzó a buscar el empate con buena dosis de peligro, por momentos reclamando de más o fingiendo faltas innecesariamente.

Los antillanos salieron a buscar el empate desde el arranque de la segunda mitad pero les fallaba el penúltimo toque al momento de disponerse a crear peligro, mientras que los integrantes del Reino Unido intentaban lanzar alguna pelota larga para instalarse en el área rival. Conforme el partido se desarrollaba, los haitianos perdían fuerza y presencia ofensiva, recurriendo a centros que encontraban en inferioridad numérica a los posibles rematadores; de regreso de la interrupción, revivió un poco la acción en las áreas con sendas aproximaciones por conjunto que bien pudieron correr con mejor fortuna, justo antes de la realización de otros cambios y ya de cara hacia el cuarto de hora final. Mantuvo la esperanza el equipo americano y el gigantón Pierrot estuvo cerca en un cabezazo anhelado todo el partido. Digna presentación del cuadro haitiano a pesar de la derrota por la mínima.

EL SALTO DEL CANGURO

Turquía salió en plan constructivo ante Australia en el estadio de Vancouver, tratando de ubicarse en el escenario y contener los embates iniciales de la marea roja y posar la mirada más allá del medio campo, como lo indicaba Popovic, su entrenador. Güler empezó a hacer de las suyas y mandó un primer aviso a los siete minutos. El juego cayó en un marasmo roto a partir de la pausa, después de la cual despertaron las emociones: primero la tuvo Güler en un disparo franco y en la siguiente jugada, los de la gran isla sorprendieron con una descolgada e Irankunda hizo un desborde y disparo a primer palo para mandar a su equipo al frente cuando corría el 27’; por no dejar, la andanada continuó y a la media hora, Bardacki estampó la pelota en el poste para tratar de empatar, previa desviada sutil del arquero Beach. Cayó en cierto descontrol el cuadro sucesor de los otomanos y no atinaba a generar mayores riesgos a pesar de merodear con frecuencia el área contraria, en tanto el propio Irankunda, nacido como refugiado en Tanzania, volvió a poner en peligro la puerta rival pero Çakır ahora sí detuvo el disparo.

Para la segunda mitad, Calhanoglu fue el primero en intentarlo desde fuera del área y después Güler en tiro libre pero en ambos casos se aplicó el joven arquero australiano, además del remate de Yüksek; por su parte, los de Oceanía que compiten en Asia también tuvieron sus oportunidades vía Bos y Souttar. Con media hora por delante, los turcos empezaron a meter a los australianos en su campo, conservando su línea de cinco al fondo, dada la presión incremental que estaban ejerciendo pero por más que intentaban, no encontraban el espacio o la creatividad necesaria para resolver en la última zona, a diferencia de los de amarillo, que en una descolgada de Metcalf desde la media cancha, se plantó de frente y desde fuera del área soltó disparo pegado al palo para anotar el segundo que parecía ser una losa muy pesada para los de la estrella y la media luna. Los siguieron intentando con jugadas fabricadas y disparos de media distancia, pero la figura de Beach bajo los tres palos creció y la estructura defensiva aussie resistió lo justo para finiquitar el 2-0 en su favor.