Tigres de Papel • Colonos útiles para toda ocasión • Francisco Javier Mares

“La alcaldesa Gutiérrez, al hacer bueno el pronóstico de la urgencia de MC de ‘hincarle el diente’ al presupuesto de León vía los colonos, perfila una lectura que retrotrae los modos de la compra de voluntades. Un truco viejo, muy viejo...”

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Tigres de Papel • Colonos útiles para toda ocasión • Francisco Javier Mares

La expresión que da título a estos ‘Tigres…’ la hemos escrito acá ‘’N’ ocasiones, y es así porque así es.

La alcaldesa Gutiérrez, al hacer bueno el pronóstico de la urgencia de MC de ‘hincarle el diente’ al presupuesto de León vía los colonos, perfila una lectura que retrotrae los modos de la compra de voluntades. Un truco viejo, muy viejo.

‘Echemos un ojo’ al arranque de las administraciones panistas en León, y más atrás..

“A principio de la década de 1940 se creó la Unión Cívica Leonesa y su existencia derivó en los hechos de 2 de enero de 1946. Su base fueron agrupaciones de colonos a los que se les dio cariz político.

Luego surgiría la Unión Nacional de Usuarios, brazo ideológico de la Unión Nacional Sinarquista. El PRI, con Marcelino Vargas al frente, formó agrupaciones de colonos. Y ahora las administraciones panistas promueven los Comités de Colonos.

Los colores partidistas cambian, pero su sentido no: son centros de promoción y capacitación ideológica, aunque se les califique como ‘abiertos y democráticos’.

La experiencia del 2 de enero del 46 dejó como herencia el manejo de grupos supuestamente apartidistas. El caso más conocido es el de la Unión de Colonos de Marcelino Vargas, los cuales se movían alrededor de los Comités seccionales del PRI y fueron fuente de corrupción.

En los cuarenta la Unión Cívica Leonesa, formada como grupo ciudadano de presión, aglutinó a masones, panistas (el partido era aun joven, fundado apenas en 1939) y sinarquistas. Su fuerza fue tal que logró vencer al candidato del partido oficial.

A su desintegración, luego del 2 de enero, quedó la Unión Nacional de Usuarios, de vena sinarquista. El PRI, por su parte, avaló años más tarde la creación de grupos similares. En 1956 se creó la Unión Inquilinaria ‘Flores Magón’. Fue una cooperativa de habitantes de vecindades que contribuyó a crear la colonia que lleva el mismo nombre.

Años después Marcelino Vargas creó su Unión de Colonos, aglutinada sobre todo en la colonia Loma Bonita, y trabajó alrededor de gestorías priistas.

Fue también una etapa de burdo engaño a los colonos. Los trámites que por obligación el municipio debía realizar para la obra pública, se efectuaban solo por gestoría de la unión y a través del PRI.

La corrupción se hizo costumbre y los locales de la Unión eran centros de actividad priista y de negociación para la obra pública.

Llegó el momento en que la Unión y los comités seccionales eran uno solo. Luego llegarían las denuncias por corrupción. Por ejemplo: durante la administración de Harold Gabriel el metro lineal de pavimento costaba poco más de mil pesos. El municipio, a través de las uniones de colonos, lo daba a cuatro mil pesos. Luego les decían que el gobierno cooperaba con la mitad y al colono solo le cobrarían dos mil pesos. El cuento era creído por muy pocos. La mayoría sabía que la presidencia municipal solo aceptaba obra por ella aprobada, y que era cobrada mucho más cara que en el mercado normal.

Estos vicios influyeron en la pérdida de credibilidad del PRI en León y la búsqueda del panismo como arma de lucha contra la corrupción. El ‘cambio’ esperado con el triunfo blanquiazul se ha quedado en los discursos y los documentos que difunde la presidencia municipal, porque en la realidad muchos de los vicios de los comités se repiten.

VUELTAS DE TUERCA

En el pasado informe de gobierno, Facundo Castro Chávez, presidente municipal interino, señaló que se tienen registrados 90 comités de colonos con “dirigentes electos democráticamente en asambleas abiertas.”

Curiosamente las ‘asambleas abiertas’ fueron en su mayoría concurridas por abiertos simpatizantes panistas. Muchos de sus líderes son militantes del partido. Por ejemplo, en Piletas el presidente del Comité es José Duarte, quien fuera regidor suplente al momento de la designación de Carlos Medina Plascencia  como candidato a la alcaldía de León.

En las puertas de las casas de los 12 integrantes de los comités de colonos de la zona de San Juan Bosco, Piletas y la Industrial, hay pegotes del PAN. La filiación partidista es inocultable.

La farsa de la ‘democracia’ en las asambleas ha ocasionado pugnas entre los colonos. Uno de estos casos es el del comité de la colonia Presidentes de México, en donde se formó el grupo con menos de la mitad de los habitantes dueños de fincas. De 120 posibles colonos la asamblea fue integrada por casi 60, de ellos unos 40 votaron por la pavimentación de calles. Estos 40 decidieron por los 120 y ahora varias familias tienen latente el riesgo del embargo si no pagan.

Al igual que la Unión Nacional de Usuarios y las Uniones de Colonos, los comités son centros de formación partidista. En las casas de sus miembros se realizan actividades de capacitación política y mantienen una estrecha vinculación con sectores del clero. Caso concreto es el de San Juan Bosco, cuyos párrocos han manifestado abiertamente su simpatía panista y el respaldo a los Comités de Colonos.

Como en los tiempos del PRI, tanto Medina Plascencia como Castro Chávez califican a sus comités como  ‘democráticos’ y apartidistas. Los engaños, además, tampoco quedan fuera.

La administración actual informó de mil 170 gestiones canalizadas a través de comités. Todo trámite se agiliza mediante comité. Para la pavimentación, alumbrado, reforestación o cualquier otra petición se ‘recomienda’ crear un comité.

Las obras por ‘cooperación’ son pagadas al cien por ciento por los colonos a un precio superior al del mercado. Por lo menos, a diferencia de los gobiernos municipales priistas no se llevó adelante la farsa de ‘mitad y mitad. El colono, empero, asume todo el gasto y el municipio ‘coopera’ con la autorización de la obra.

Los vicios son los de siempre, con sus variantes. Los Comités, uniones y asociaciones de ‘colonos’ o ‘usuarios’ siguen siendo plataforma ideológica de los partidos políticos, en el gobierno o en la oposición.”

El texto íntegro, –salvo la ‘cabeza de descanso’-, es una colaboración de Federico Velio Ortega publicada en enero de 1992 en ‘Respuesta’, revista que intentó este columnista, pero esa es otra historia.

Lo que tenemos ahora son, pues, viejos trucos en manos de ‘aprendices de brujos’.

Por supuesto, el texto del joven hoy doctorante Velio se reproduce sin su autorización debida.

(A)La Jaula

Militarizadas

La Secretaría de la Defensa Nacional ha boletinado que carece de facultades para autorizar, supervisar, inspeccionar o regular el funcionamiento de instituciones educativas que ofrezcan servicios considerados “militarizados”. A raíz de la muerte de una menor en una academia ‘militarizada’ en Ciudad Madero, Tamaulipas, precisa que de acuerdo con el Reglamento Interior de esta dependencia, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 2008, se derogó cualquier disposición que contraviniera este ordenamiento. Solo tiene facultades para “efectuar la supervisión pedagógica, académica y administrativa a las instituciones educativas militares, y la evaluación institucional del sistema educativo militar”. La secretaría, entonces, no guarda relación alguna con la referida academia, ni con algún otro plantel de este tipo. La conseja enseña que cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

Correspondencia: tigresdepapel001@gmail.com

‘X’: TigresDePapel