Desde una pluma insistencialista • ¿Dé que ciudadanía habla el PAN en Guanajuato? • Iovana Rocha

“La historia sugiere que, para el PAN, la ciudadanía sigue estando estrechamente ligada al poder económico y al género masculino…”
Desde una pluma insistencialista • ¿Dé que ciudadanía habla el PAN en Guanajuato? • Iovana Rocha

El anuncio descafeinado

Jorge Ibargüengoitia decía que los mexicanos, y omitió al resto de la humanidad, tendemos a confundir lo grandote con lo grandioso. Sin duda, tenía razón. En días previos al inicio de la primavera, el líder nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anunciaba en sus redes sociales la proximidad de un ‘gran anuncio’; la antesala de tal aviso se presentaba como un parteaguas.

El día llegó y Romero Herrera se sumó a la confusión que bien nombraba el escritor guanajuatense. Frente a cientos de representantes y militantes ávidos de la primicia, la foto y el momento, el líder anunció con su clásico entusiasmo lejano a una oratoria digna de admiración y más cercana al histrionismo: “…El PAN abrirá el 100 por ciento de sus candidaturas y se las ofrecemos a la ciudadanía ¡va en serio! Ninguna queda reservada para liderazgo alguno que no se lo gane, ahora te toca a ti…”

Pero ¿qué significa esto en realidad? ¿Se trata de una oportunidad real para que cualquier ciudadano pueda acceder a una candidatura, o es simplemente una forma de seducir a la ciudadanía con una promesa vacía? La realidad es que las condiciones para participar en una candidatura no son las mismas para todos. Un exgobernador o un diputado tienen una ventaja significativa sobre un ciudadano común, gracias al poder y los recursos que han acumulado. La invitación a 'ahora te toca a ti' suena tramposa, especialmente cuando se sabe que el PAN no ha resuelto cómo garantizar que un ciudadano pueda competir en igualdad de condiciones contra aquellos que tienen una trayectoria política y un poder establecido…haiga sido como haiga sido, como diría Calderón.

La reacción de los asistentes al gran evento del comunicado fue tibia, a pesar de la pausa dramática y los aplausos forzados. Las imágenes de los rostros de las y los presentes no parecían compartir la desbordada emoción del aviso. En este caso, el PAN lo dice sin decirlo: necesitan invitar, o hacer que inviten, a quienes han negado sistemáticamente espacios por privilegiar trayectorias partidistas.

Al aviso dio paso el canto colectivo de un himno motivacional que bien pudo ser obra de un compositor reguetonero. Un partido político que no logra unificar su estrategia opositora a nivel federal y tampoco en los estados. Un partido que nombra la inclusión, la apertura y la renovación sin habitarlas

El caso Guanajuato

El aviso del líder nacional me remitió a la década de los noventa, cuando el PAN y otros partidos de oposición cuestionaban al hegemónico sistema priista, en sus afanes de compartir el sistema electoral y de partidos con mayores equilibrios acompañaron la ciudadanía en sus exigencias de ciudadanizar los órganos electorales: El germen de la ciudadanización, la CORPEG (Acuerdo de Coordinación y Colaboración Institucional para el Mejoramiento del Marco Jurídico Político y Administrativo en Materia Electoral 1993)

La composición del Consejo fue reveladora: dos de los tres espacios ciudadanos fueron ocupados por empresarios, lo que reflejaba la visión del PAN sobre la ciudadanía en ese momento. La cita de Eugenio Trueba es un ejemplo de esto: "Todo ciudadano, dedíquese a lo que se dedique, tiene derecho a incorporarse a las actividades políticas...". Esto muestra cómo se justificaba la participación de los empresarios en la política en ese momento.

Hablar de ciudadanía lleva consigo trampas ideológicas del mensajero. En el caso de Guanajuato, es reciente y aún incipiente la participación de las mujeres en espacios otorgados a "la ciudadanía", y la condición sine qua non para otorgar tal categoría sigue siendo ser hombre, empresario y con poder económico. Las y los demás, simplemente no existen en el radar de la inclusión panista.

El anuncio del PAN sobre la apertura a la ciudadanía nos obliga a preguntarnos: ¿qué entendemos por ciudadanía? ¿Es la misma para todos o hay una jerarquía de ciudadanos? La historia sugiere que, para el PAN, la ciudadanía sigue estando estrechamente ligada al poder económico y al género masculino.

En procesos electorales recientes se han visto poco cómodos al incorporar políticas afirmativas e incluso, habría ya varios casos documentados donde han manipulado la presencia y la inclusión de mujeres y otros grupos tradicionalmente llamados minoritarios, para cumplir con las cuotas. Sigue siendo hegemónico el modelo masculino, empresarial y con otras cualidades que perpetúan la exclusión.

Una declaratoria que se puede interpretar desde el reconocimiento de la crisis que atraviesa el PAN y casi todos los partidos, pero también, como una promesa difícil de cumplir a quienes hoy les han dicho que con un "clic" podrán acceder a postulaciones. La moraleja del cuento de "Pedro y el lobo" es clara: mentir repetidamente puede llevar a la desconfianza y a la pérdida de credibilidad, lo que puede tener consecuencias graves.