Norteamérica 2026: Día treinta y ocho, Entretenimiento Puro • Fernando Cuevas

Las circunstancias suelen variar y el balompié, más allá de la pura rivalidad, se manifiesta como un despliegue de recreación, fraternidad y espectáculo vibrante.
Inglaterra Vs Francia Foto Futbol Internacional DEPOR
Inglaterra Vs Francia Foto Futbol Internacional DEPOR
Norteamérica 2026: Día treinta y ocho, Entretenimiento Puro • Fernando Cuevas

Llegó el cuestionado partido por el tercer lugar, el que se comenta que debería evitarse dado que ya no se juega nada y que resulta difícil para los equipos después de estar tan cerca y ahora tan lejos de la final. Con todo y lo agridulce que resulta este encuentro, como se comentaba el día de ayer, de pronto pueden surgir historias que se quedan en la memoria del certamen, como sucedió con el 3-2 de Alemania-Uruguay en el 2010, el 2-1 de Croacia a Países Bajos o el triunfo de Francia 6-3 sobre Alemania Federal en 1958, todavía en tiempos del Muro de Berlín, con los cuatro goles referidos de Just Fontaine.

En la cálida humedad de Miami se desarrolló el partido para definir al tercer lugar del torneo con algunos titulares ausentes por parte de manos equipos, sobre todo de los británicos. Francia toda de azul, que fue considerada la favorita durante buen tramo del torneo pero que en el primer juego con un rival de similar nivel no supo cómo enfrentarlo, se midió a una  Inglaterra de blanco impecable, otra selección que una vez más quedó a deber de última hora, esta vez por una pésima estrategia implementada en la semifinal. Muy pronto, Rice al 3’, con elegante definición tras recuperar la pelota en las mediaciones del medio campo, puso al frente a los ingleses en un inicio que prometía apertura, relajación y espacio para el lucimiento personal y colectivo.

Rashford tuvo la siguiente y Saka anotó pero en posición adelantada al 11’, para insistir siete minutos después pero la defensa taponó y derivado de ese tiro de esquina, vendría el segundo para el equipo de la Rosa vía remate pegado al palo de Konsa tras servicio de Rice. Las áreas eran el escenario principal del partido, como se vio con un par de intentos de Mbappé alrededor de la media hora que salvó Guehi y después el arquero, mientras que Rashford, una vez más, estuvo cerca de hacer uno de los goles del Mundial pero su disparo, después de lucidora jugada, salió ligeramente por arriba. Y ya con el partido dinamitado para todas partes, Saka anotó el tercero tras una serie de rechaces de Maignan tratando de salvar su puerta y, por no dejar, el propio delantero del Arsenal, para despedir el mejor medio tiempo inglés del torneo -entendiendo la circunstancia- soltó un zurdazo implacable a servicio de Eze para anotar el cuarto gol para los suyos.

El equipo francés pareció acordarse que hay formas de despedirse para la segunda parte: Deschamps mandó cuatro cambios de golpe y reorganizó al equipo, además, suponemos, de darles una última regañada a sus pupilos en el vestuario: está bien que se relajen pero también compitan. El resultado se advirtió de inmediato: Olise para Mbappé justo en el espacio vacío y al 48’ entró el primero, con gran definición del goleador y después de un intento cercano de Rabiot, Barcolá convirtió el segundo al 54’ con servicio filtrado del propio Mbappé, quien al 66’ y después de varias llegadas de Les Bleus, culminó una combinación de fantasía de Olise para acercarse 4-3 en el marcador, mientras que desde la banca inglesa, para variar, no había respuestas claras.

Por fin llegaron los cambios al 80’ y de inmediato Bellingham se hizo presente con un primer aviso, en tanto que Olise la quiso colocar de más y la pelota se perdió en busca de un empate inverosímil. El asunto pareció quedar resuelto, en términos de marcador, con un penal de Gusto sobre Spencer que se encargó de cobrar Saka con certeza y seguridad para poner el quinto grupal y tercero individual. Ya en plena fiesta, un intenso Upamecano que entró con todo, sirvió a Dembélé que realizó su clásica jugada y tras un amague, volvió a recortar distancias al 90’ y el propio Bellingham, para cerrar con broche inglés, hizo su característica aparición desde quién sabe dónde y tras recorrer el área, selló el partido con golazo de despedida y así dejar el 6-4 en favor de los suyos, justo antes del silbatazo final.

Las circunstancias suelen variar y el balompié, más allá de la pura rivalidad, se manifiesta como un despliegue de recreación, fraternidad y espectáculo vibrante. Francia intensificó su presión durante el complemento, transformando el encuentro en una exhibición sumamente amena, despojada de mayores ambiciones estratégicas y orientada al divertimento en estado puro; en su momento, Inglaterra reaccionó justo a tiempo, no como en la semifinal, y recompuso la posible pérdida de una ventaja de cuatro goles. Siempre quedará la impresión, al ver estos partidos, de cómo el fútbol puede tomar formas y desarrollos diversos, así como tiene la capacidad de transformar escenarios agridulces como éste, en una celebración donde se derrocha talento e imaginería, más allá de la tensión que implica la competencia.

Los jugadores franceses lograron darle una despedida decorosa al gran Didier Deschamps, quien tras 14 años en el banquillo de la selección y gestionar un plantel de altos vuelos y talento desbordado se despidió tras formar parte de la triada de futbolistas que han sido campeones del mundo como jugadores y entrenadores, junto con Zagallo y Beckenbauer, ni más ni menos. Ver al final los círculos de abrazos formados por ingleses y franceses, así como la forma en la que Deschamps se fue despidiendo de sus jugadores y tras el partido se mostró autocrítico por el planteamiento de la primera mitad, si bien dejó claro el orgullo de haber dirigido a esta potencia futbolística, con sus aciertos y errores, ya señalados sobre todo en el juego ante España. Se despide uno de los grandes.