Opinión • Los sitios emblemáticos se conservan • Miguel Ángel García Gómez
“No es necesaria la demolición de la Preparatoria Álvaro Obregón, que sólo ocurriría si se tratara de una decisión tomada de antemano…”
Ante el análisis crítico, el sistema se revela estrategia, se desvela como una decisión (finalidad decidida).
Henri Lefebvre. El Derecho a la Ciudad
La Preparatoria Oficial de León de la Universidad de Guanajuato inició sus actividades de formación por primera vez en 1878, de acuerdo con los datos históricos. Desde 1953, año en el que fue construido el edificio de Álvaro Obregón, sus clases se impartieron allí, con estudios de Secundaria y Preparatoria, hasta 1978 (a 100 años de su fundación y 25 de la construcción del edificio que nos ocupa), en que fueron construidas las nuevas y actuales instalaciones del bulevar Hermanos Aldama, quedando el edificio con distintos usos, como sede de un centro de investigación y centro de idiomas, hasta que fue retomada su actividad para la enseñanza de nivel medio, primero como preparatoria nocturna, hasta la actual Escuela de Nivel Medio Superior Centro Histórico.
En tres años más, en 2028, se cumplirán los primeros 150 años de fundación de la Prepa de León, y los primeros 75 años de construcción del edificio de Álvaro Obregón. Dos eventos significativos para la historia de León, para la Universidad de Guanajuato y para el sostenimiento de la conciencia histórica de León y de Guanajuato. León cumplirá el próximo año, 450 de fundación, de los cuales, 150 serán ya de formación de estudiantes en su escuela Secundaria y Preparatoria oficiales, 75 de cuyos años han ocurrido ocupando el emblemático edificio del que hoy, de acuerdo con lo que informó la Universidad de Guanajuato, y que un periódico local publicó el pasado miércoles 23 de julio, deberá ser demolido… se recomienda su demolición total inmediata.
Los dictámenes realizados por la UG
Esta información, proporcionada por la Universidad y que, de acuerdo con la misma, está contenida en tres dictámenes con los que cuenta, pareciera anunciar ya el sentido de la decisión de intervención en el edificio, que en una parte sufriera un incendio el pasado noviembre de 2024. Tal vez la Universidad haya decidido, o al menos eso se deja ver en la comunicación dada al periódico, demoler el cuerpo central del edificio, donde se encuentra el auditorio incendiado, y en los pisos superiores a éste, aulas y talleres. La nota del periódico pareciera estar anunciándolo, y esto sería una pérdida lamentable.
Un grupo de aproximadamente 80 ex preparatorianos se han unido para formar un frente de apoyo a la Universidad, y con este fin se acercaron a sus autoridades, integraron un Comité Técnico con cuatro Ingenieros civiles, todos especialistas prestigiados en diseño y seguridad estructural, y un arquitecto, quien esto escribe y con esto aclara interés. Después de sostener dos reuniones con las máximas autoridades de la Universidad, con la Rectora General primero, y posteriormente con el Secretario General y la Secretaria de Gestión y Desarrollo, se permitió al Comité Técnico de ex preparatorianos una visita al edificio de Álvaro Obregón, realizada el 3 de junio, luego de la que se elaboró un dictamen técnico de concluye:
…que los daños del incendio están claramente focalizados en el auditorio y en los salones superiores al mismo. Que esto no constituye riesgo alguno para el uso de la totalidad del resto de las instalaciones, por lo que el regreso a su uso y ocupación puede realizarse de inmediato.
Este dictamen, que desde luego incluye las previsiones que se deberán tomar para el eventual regreso a las actividades académicas (apuntalamiento del Auditorio), e inclusive la conclusión de que un reforzamiento estructural sería suficiente para garantizar la seguridad estructural, fue entregado a la Universidad. Se conversó con el Secretario General, quien lo recibió junto con el equipo técnico del área de Infraestructura.
A pesar de que en esa reunión se habló de la atención y seguimiento que se daría al dictamen entregado, no hubo ya comunicación por parte de la Institución ante reiteradas solicitudes del representante del grupo de ex preparatorianos. Estamos ahora ante dos escenarios de dictamen técnico: tres de ellos que comunica la Universidad y uno elaborado de manera colegiada por cinco exalumnos expertos (el dictamen está firmado por tres de ellos, que cuentan con registro de peritos en estructuras y seguridad estructural), que de manera independiente podrían firmar sendos dictámenes u opiniones écnicas a partir de su prestigio y probidad profesional. Uno de los especialistas del grupo técnico de ex preparatorianos, por cierto, realizó los cálculos y diseño estructural de los edificios de la actual Sede San Carlos del Campus León, edificados también en otros tres campus de la Universidad).
El patrimonio cultural de la UG
Como parte de sus cambios normativos, en julio de 2018 el Consejo Universitario aprobó su Reglamento de Bienes de Patrimonio Cultural, que en su Artículo 2 los define como aquellos:

…que siendo propiedad de la Universidad de Guanajuato o estando bajo su legal posesión, tengan relevante valor artístico, estético, arquitectónico, histórico, antropológico, arqueológico, paleontológico, documental, bibliográfico, científico o técnico.
En su Artículo 25, define por sitios emblemáticos de la Universidad los lugares y bienes inmuebles pertenecientes al patrimonio cultural de la Universidad de Guanajuato que se distingan por su singular importancia histórica, educativa, artística, arquitectónica, estética, científica o natural, y hayan recibido la denominación mencionada por el Consejo General Universitario.
El listado Sitios Emblemáicos de la Universidad de Guanajuato
En 2019 el Consejo General Universitario aprobó el Listado de 27 Sitios Emblemáticos de la Universidad de Guanajuato, que incluye desde luego a las Escalinatas y Auditorio General, orgullo para todo Guanajuato; algunos de los espacios del edificio central, pero también los edificios de las Escuelas de Medicina y de Enfermería de León, así como el edificio de la Preparatoria de Álvaro Obregón. Este solo hecho confiere a ese edificio un valor que debiera bastar para protegerlo, respetarlo y rescatarlo sin pensar, ya no digamos en demolerlo, ni siquiera en alterarlo. La Universidad de Guanajuato, por su normativa, está obligada a la conservación de sus bienes de patrimonio y sus sitios emblemáticos. Cualquier recurso económico que se requiera, debe ser destinado a la protección de los bienes patrimoniales, no a su destrucción. En el caso del edificio de la Prepa de Álvaro Obregón, los recursos económicos que se utilizaran en su conservación serían mucho menores a los que se destinaran a una eventual demolición, que esperemos no ocurra.
En el grupo de ex alumnos de la Escuela Preparatoria de León, y ante la evidencia percibida por el propio grupo, de la falta no solo de respuesta, siquiera de atención a sus planteamientos (diría Octavio Paz: ninguneo, volver ninguno al grupo de más de 80 ex preparatorianos, que seguramente se convertirán en muchos más en los próximos días), se expresan opiniones diversas. Muchos de ellos, convencidos de la hipótesis que asegura que la práctica del incendio no es nueva en nuestro medio como estrategia para lograr fines -principalmente económicos- trazados de antemano, hasta posiciones más colaborativas que proponen que la actuación del grupo sea de apoyo a la Institución, ante un evento fortuito que demanda que todos pongamos nuestro empeño en atender, tanto al edificio siniestrado como a la atención de los estudiantes que el este 4 de agosto, inician sus clases en sedes alternas.
A los exalumnos nos mueve y preocupa que el inicio de clases se dé en espacios que poco ayudarán a estudiantes y profesores a desarrollar, tanto sus actividades académicas cotidianas en forma óptima, como el sentido de pertenencia y de identidad que la Universidad debiera procurarles. Si bien el siniestro registrado en el edificio de Álvaro Obregón representa un reto que superar, la comunidad de la Universidad cuenta con los recursos de todo tipo, suficientes para enfrentarlo y superarlo.
La parte siniestrada se puede reforzar estructuralmente. No es necesaria la demolición de la Preparatoria Álvaro Obregón, que sólo ocurriría si se tratara de una decisión tomada de antemano. La Universidad de Guanajuato debe ser garante y baluarte social de la defensa del Patrimonio Cultural. Sus Sitios Emblemáticos son eso, Patrimonio Cultural de todos los leoneses y los guanajuatenses. Las autoridades del municipio y del estado comparten también ese compromiso por la preservación de nuestros bienes de patrimonio cultural, sobre todo en este momento en el que nos acercamos a la celebración de los 450 años de fundación de León.
Malo para nuestra memoria histórica de los años por venir, si esta celebración la hiciéramos en medio de la pérdida de un edificio patrimonial emblemático para la Universidad de Guanajuato y para todas las generaciones de leoneses formados en esas aulas. Los avances de la técnica actual permiten indudablemente que se puedan rescatar evitando su pérdida.