Es Lo Cotidiano

Aún nocturno

Jorge Olmos

Aún nocturno

Tomo con cuidado
la espalda
mi gesto
el rostro
por que no se perturbe
ni por un segundo
el basalto
la orogenia
la obsidiana de tu cuerpo.

Torna con lentitud
también tu rostro
tus gestos,
tu espalda
por que no se rompa
ni por un segundo
el silencio
la belleza del pulmón
que inflama y relaja tu pecho.

Si alguno se mueve
más de la cuenta
podrían quebrarse
las tenues nervaduras
podría rodar
la inmóvil gota de rocío
podría gemir
la tierra con sus hojas derretidas.

Duerme y escucha
con esa lentitud
lenta de los musgos
cómo te llama mi amor desnudo
cómo disfraza su canto
con el canto
de las aves coloridas
al llegar la madrugada.

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