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10:01h. Domingo, 22 de Octubre de 2017

DIARIO DE NAVEGACIÓN

Abstinencia [XXIII]

José Luis Justes Amador

Junio, 24

Al fin he decidido no comprar cajetillas. Volver al viejo método de comprar cigarrillos sueltos. Se trata esta vez de combinar dos de mis peores hábitos: la adicción y la pereza. Se trata de saber qué será más fuerte, si mi deseo de fumar o el de no querer recorrer los apenas trescientos metros que hay hasta la abarrotería más cercana.

I. ha dejado cuatro cigarros sueltos sobre la mesa del comedor. No sé si son para todo el día. Intentaré sobrevivir con ellos la mañana al menos. Debe haberlos encontrado en alguna de las múltiples cajetillas dispersas por la casa y que me olvido de terminar.

Junio, 25

El milagro de los cigarros sobre la mesa tiene una explicación fácil. I. va a dejarme todas las mañanas, cuando ella se va a trabajar y yo todavía me quedo un  rato en la cama, cuatro cigarros. Mi misión es racionarlos de tal modo que tenga para toda la mañana. No los compra sueltos. Compra una cajetilla con la que carga para evitar que yo la rebusque por toda la casa.

Hoy los terminé a las once de la mañana. Lo primero que hice cuando llegó a casa fue pedirle otro, el primero de los cuatro de la tarde.

Estoy por imprimir una cartilla de racionamiento. Así me siento.

Junio, 26

Lo estoy, aunque con ayuda externa, logrando. He bajado la dosis a menos de diez al día.

Junio, 27

Tengo que ver a A. para organizar una de las conferencias independientes de este verano. En la cafetería en la que quedamos pone tres cigarrillos sobre la mesa. Me asombro. Me cuenta que está dejando de fumar y que compra cigarrillos sueltos como manera de bajarle la dosis. Compartimos experiencias. Cuando vamos a otro bar para brindar por el éxito del ciclo, compramos una cajetilla para los dos. Nos la acabamos esa misma noche.

Junio, 28

Es el cuarto día de la dosis pequeña. Parece funcionar. Eso sí, a cambio camino mucho más. Cada cierto tiempo tengo que levantarme para calmar la ansiedad y bebo café y camino por toda la casa. Me está sirviendo al menos para reencontrar libros que hace tiempo que no releía.

Junio, 29

Granpa me regala “Rituales cotidianos” de Mason Currey, una recopilación bastante normalita de fragmentos de entrevistas y diarios y cartas de artistas donde explican cómo es su día a día normal. Lo interesante es que la mayoría lo dividen entre el trabajo y los placeres más adictivos (léase, alcohol y tabaco). Y yo intentando dejarlo.

Julio, 1

Bien. Ocho.

Julio, 2

Bien. Diez.

Julio, 3

Me pregunto cuál será el siguiente paso para pasar de la menor dosis a ninguna.

Julio, 4

Termino un cuento sin fumar. Es la primera vez en la vida.

Julio, 5

Bien. Ocho.

Julio, 6

Al salir de entregar un paquete en correos siento una necesidad loca de fumar un cigarrillo. En el centro no hay abarroterías que vendan cigarros sueltos. Tal vez en lo puestos de periódicos. La vergüenza me impide preguntar.

Julio, 7

Hoy es el día de San Fermín. Siento un impulso irresistible, que acabaré por resistir, de fumarme un puro mientras veo en Internet el primero de los encierros del año.

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