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Laurence Anyways: una obra maestra de Xavier Dolan

Marisol Sánchez

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Laurence Anyways
Laurence Anyways: una obra maestra de Xavier Dolan

Me enamoré de un soundtrack y, por qué no, de una película vieja. Porque resulta que cualquier estreno o novedad pierde su vigencia a las horas de haberse publicado. Los tiempos modernos, dirían por ahí. Lawrence Anyways es una película canadiense del director Xavier Dolan, lanzada en 2012. Es el primer filme que veo de él (tiene otros dos en su haber) y que no he podido superar. Su estética, fotografía y musicalización pero, sobre todo, la historia.

Cada diálogo te produce la sensación correcta. La música complementa y encaja para producirnos vacío, vértigo, libertad, amor y odio; piel chinita, diría yo.

Laurence (Melvil Popaud) es profesor de literatura y Frédérique (Suzanne Clément) es productora audiovisual. Se enamoran y comienza una historia de cariño y transformación, con un giro tremendo: Laurence tiene una necesidad que nació con él: volverse mujer.

Pero Frédérique no se irá y, al contrario, lo acompañará en este dramático cambio. Lo que sigue es una de las películas más extraordinarias, tanto por la historia que cuenta como por su ejecución.

 

Dolan nos regala una película única, llena de emociones. Nos conecta con situaciones cotidianas con un poco de color, misticismo y música para estremecernos; sólo el cine puede lograr sensaciones así de totales. Lawrence Anyways es un filme diferente, tomando como bandera la trasformación, la fluidez de género, la libertad de ser uno mismo, la complicidad y los sentimientos. Es un ejemplo genial de eso que llamamos buen cine y que a veces resulta difícil de explicar: el que se piensa, el que se trabaja y en el cada detalle está cuidado. En el que el director dice claro y con estilo lo que quiere decir: sé libre y auténtico. En ella vivimos momentos desgarradores, con ganas de cerrar los puños, con ganas de olvidar el vacío, con ganas de decirle a Laurence: así te apoyo, así te cuido, así nunca te olvido, así te amo.

El soundtrack es acertado y genial; la música te hace vibrar, pues Dolan sabe lo que nos quiere hacer sentir. Desde canciones como “Enjoy The Silence” de Depeche Mode hasta descubrimientos como “A New Error” de Moderat, pasando por música clásica y por un repertorio musical de los 80 y 90, la música fluye para revelarnos sensaciones que nos conectan con la trama de la película, que nos hacen sentir parte de ella, que nos dejan ver que todos los seres humanos vivimos al filo de los sentimientos y sensaciones. Lawrence Anyways emociona, se describe perfectamente con cada escena, el soundtrack te envuelve, se abre para hacerte recordar, para entender lo que sienten Lawrence y Frédérique, para que te den ganas de ser libre, para que abraces, para que llores, para que vivas.

En una época de cine correcto, abiertamente político o de explosiones y vértigo, una maravilla como Laurence Anyways se queda en la mente y el corazón: historias así valen la pena.




 

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Marisol Sánchez
(Celaya, Guanajuato) ha trabajado en publicidad, periodismo y comunicación social.

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