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POESÍA

Tachas 474 • Gracias x nada • John Giorno

John Giorno

John Giorno
Tachas 474
Tachas 474 • Gracias x nada • John Giorno

Para mi septuagésimo cumpleaños, 2006

Quiero ofrecer mi agradecimiento a todos por todo,
y como una muestra de mi aprecio,
quiero corresponderles con mis buenos y malos hábitos
como magníficas joyas inestimables,
gemas que satisfacen todos los deseos que se necesiten y quieran,
muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido,
gracias.

Que cada droga que alguna vez consumí
regrese y les produzca efecto,
que cada vaso de vodka y vino que bebí
regrese y les haga sentirse realmente bien,
entumeciendo sus terminales nerviosos,
permitiendo que la natural claridad de sus mentes flote libre,
que todos los suicidios sean himnos de ambición,
gracias porque las malas noticias siempre son ciertas,
que todo el chocolate que alguna vez comí
regrese precipitándose a través del torrente sanguíneo
y les haga sentirse felices,
gracias por permitirme ser poeta,
un noble esfuerzo, fatal, pero la única alternativa.

Quiero agradecerles por la amabilidad y los halagos,
gracias por celebrarme,
gracias por los aplausos ruidosos,
quiero agradecerles por llevarse todo para ustedes
y no dar nada a cambio,
siempre se estuvieron autocomplaciendo,
gracias por explotar mi gran ego
y por convertirme en una estrella en beneficio propio,
gracias porque nunca me pagaron,
gracias por toda la inmoralidad,
gracias por ser malos y rudos
y por reírse en mi cara,
estoy feliz de que me hayan robado,
estoy feliz de que hayan mentido,
estoy feliz de que me hayan ayudado,
gracias, grazie, merci beaucoup.

Que puedan ustedes fumar un porro con William,
y pasen instantes de intimidad con su mente,
más profunda que ningún libro que haya escrito,
les envío un enorme agradecimiento a mis amantes,
hombres hermosos con mentes geniales,
grandes artistas,
Bob, Jasper, Ugo,
que vengan aquí ahora
y les hagan el amor a ustedes,
y que todos mis muchos otros amantes
de sexo totalmente esplendoroso,
innumerables amantes
de fabuloso sexo sin límites
innumerables amantes de fabuloso sexo sin límites
innumerables amantes de fabuloso
sexo sin límites
en la edad de oro
de la promiscuidad
que todos ellos vengan aquí ahora,
y les hagan el amor,
si lo quieren,
que cada uno de ellos los tome en sus brazos
jodiendo
a sus corazones
con delicia,
jodiendo a sus corazones
con delicia
jodiendo a
sus corazones con delicia
jodiendo a sus corazones con delicia.

Que todas las personas que están muertas
Allen, Brion, Lita, Jack
y yo no echemos de menos a ninguno de ustedes,
yo no echo de menos a ninguno de ellos,
no hay nostalgia,
fue maravilloso nos amamos mutuamente
pero no quiero a ninguno de regreso,
ahora, si alguno de ustedes
se siente atraído hacia cualquiera de ellos,
que puedan regresar de entre los muertos,
y hagan lo que sea su voluntad,
que se multipliquen,
y sean esclavos
de quien los solicite,
complaciéndoles en cada capricho y deseo,
(pero no los querrán como amos
porque son demonios),
que Andy venga aquí
y se enamore de ustedes
y haga de cada uno una superestrella,
todos pueden
poseer a Andy,
todos pueden poseer a Andy,
todos pueden poseer un Andy.

Grandes abrazos para los amigos que me traicionaron,
cada amigo se convirtió en un enemigo
más tarde o temprano,
grandes besos para los amores que fracasaron,
me complace que sean aspiradoras
extrayéndolo todo para sus bolsas de polvo,
no son más que un reflejo de mi mente.

Gracias por el problema de la depresión
y por sentirme suicida
todos los días de mi existencia,
y ahora que cumplo setenta,
afortunadamente casi he llegado.

Veinte billones de años atrás,
en el originario caldo de la sabiduría
más allá de la comprensión y de lo descriptible,
algo carente de sustancia se movió ligeramente,
y se convirtió en algo impalpable,
se movió otra vez y se transformó en algo invisible,
se movió otra vez y produjo una partícula y partículas,
se movió otra vez y se transformó en un quark,
otra vez y se transformó en quarks,
se movió otra vez y otra vez y se transformó en protones y neutrones
y en las doce dimensiones del espacio,
pequeñas bolas de fuego de energía ordinaria
trozos lanzados de aquí a allá
en un juego de lucha libre entre partículas,
transmitiendo luz electromagnética
y viajando rápidas, 40 millones de veces por segundo,
hasta donde el pedrusco golpea al agua,
allí es donde empezó el problema,
algo insustancial se volvió algo con sustancia,
¿por qué fue así?
porque algo sin sustancia
tuvo la sensación de estar perdiéndose de algo,
no
lo estaba obteniendo
no lo estaba obteniendo,
no lo obtenía,
no lo obtenía,
impalpablemente no obtenía algo
cuando no había nada que obtener,
aferrándose a una idea acerca de la realidad,
desde la potencial infinitud originaria
hasta la realidad del presente,
veinte billones de años más tarde,
me crearon,
me parieron a mí y a mi estúpida mente que se aferra,
me hicieron a mí y a ti y a mi mente que se aferra.

Que Rinpoche y todos los grandes maestros tibetanos que me amaron,
regresen y los amen a ustedes más,
los amparen con la sabiduría de sus corazones,
los bañen en la compasión omnipresente,
les ofrezcan instrucciones clave,
y que con la entrega de atletas olímpicos
practiquen la meditación,
y con total seguridad descubran la naturaleza verdadera de la mente.

Estados Unidos, gracias por el abandono,
lo hice sin ti,
permítenos celebrar la justicia poética,
tú y yo nunca fuimos,
nunca intentamos hacer nada
y nunca tuvimos éxito,
quiero agradecerte por mostrarme
el rostro de la mente desnuda,
gracias x nada.




***
John Giorno ​fue un poeta estadounidense. De ancestros italianos, realizó estudios la Universidad Columbia, donde se graduó en 1958. Frecuentó el ambiente underground neoyorquino de los años 1960. En 1962 conoció a Andy Warhol, quien fue su amante e influyó muchísimo en el desarrollo de Giorno como poeta. De: La sabiduría de las brujas. Traducción de Martín Rodríguez Gaona, 2008.


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