Norteamérica 2026: Día dos ⚽🚨• Fernando Cuevas
Se terminó de presentar el trío de anfitriones del certamen y se puso en marcha la actividad en Canadá y Estados Unidos, de Toronto a Los Ángeles, calentando ambientes y anunciando de una buena vez que la fiesta apenas empieza.
Se terminó de presentar el trío de anfitriones del certamen y se puso en marcha la actividad en Canadá y Estados Unidos, de Toronto a Los Ángeles, calentando ambientes y anunciando de una buena vez que la fiesta apenas empieza.
EQUILIBRIO EN TORONTO
Se presentó el segundo anfitrión, Canadá, se presentó en el BMO Field para enfrentar a la selección de Bosnia y Herzegovina, que llegó a esta instancia tras eliminar a Italia en tanda de penales. Los himnos interpretados por Alanis Morissette y el emotivo violinista Aleksandar Gajić, respectivamente, abrieron la contienda en la que salieron alebrestados canadienses y bosnios, generando una llegada por bando en apenas cinco minutos de partido. Tuvo una clara al 17’ el cuadro local pero el disparo de David, parado totalmente solo en el manchón penal, fue directo al portero, quien controló de segura forma. Lukić aprovechó una peinada en tiro de esquina para rematar prácticamente en la línea de meta y mandar a la visita adelante en el marcador al 21’, justo cuando parecía que los de la hoja de maple tomaban el control del partido. Todavía tuvieron el empate en la primera mitad pero el disparo de Oluwaseyi salió por lo alto.
En la segunda parte el duelo se mantuvo cerrado y con desgaste físico de ambas escuadras. Los de casa empezaron a generar llegada y estuvieron muy cerca de la igualada pero entre Kolasinac y el larguero evitaron la caída de la puerta bosnia. Alguna llegada de los europeos en pelota parada pero los norteamericanos no dejaron de insistir a pesar de que pasaban los minutos y sólo se quedaban en aproximaciones que daban la sensación de que podrían terminar con mejor destino, hasta que el recién ingresado Larin consiguió el merecido empate al 78’ con certero tiro que resultó inalcanzable para el arquero, haciendo saltar a una tensa tribuna que también veía pasar el tiempo sin resultado alguno. Y todavía tuvo el jugador del Southampton la oportunidad de anotar el segundo personal y de su equipo en la compensación pero la defensa se cruzó oportunamente para evitar la voltereta. Empate esperado.
DIFERENCIA EN LOS ÁNGELES
La selección de Paraguay saltó al majestuoso Sofi, estadio de los Cargadores y los Carneros de Los Ángeles de la NFL, con cierta confianza y empuje, proponiendo en los primeros minutos e incluso llegando a la puerta de enfrente, mientras que Estados Unidos contenía y se organizaba en el campo para tomar el control del juego, situación que se presentó pronto, sobre todo a partir de una buena jugada de McKennie que habilitó a Pulisic, quien a su vez se llevó a dos hombres y puso una pelota venenosa que terminó empujada en propia puerta por Bobadilla apenas al 7’ los siete minutos. Los comandados por Pottechino, lejos de bajar el ritmo, lo fueron incrementando para buscar el segundo, mismo que estuvieron cerca de conseguir diez minutos después en una jugada que tuvo un toque de más.
Y después apareció Balogun después de la pausa comercial llamada de rehidratación. Primero anotó pero había fuera de lugar y después, pasada la media hora, anotó el segundo a pase de Pulisic y para cerrar, la puso en el ángulo tras un recorte para poner el tercero en la cuenta del cuadro anfitrión, haciendo estallar la tribuna plagada de famosos. En tanto, los sudamericanos no atinaban a hilar dos o tres pases, se veían totalmente rebasados sin ningún tipo de posesión, en contraste con el abordaje de los norteamericanos que no cesaba ni daba tregua sobre el arco de Gill, entre algún remate cercano, diagonales puntillosas y un disparo que estuvo cerca de sacudir la red. Un 3-0 contundente que pudo haber sido mayor dada la abismal diferencia en el desempeño de ambos equipos.
Para la segunda mitad, Alfaro mandó un cambio de hombres y una transformación táctica de su equipo, surtiendo algún efecto de inmediato en el funcionamiento, mientras que Pochettino sacó a Pulisic, también notándose en un principio su ausencia. Avanzaba el minutero y tras marcar una falta y amonestar a Ream, el árbitro Makkelie fue llamado por el VAR para ajustar su señalamiento: en realidad Almirón había fingido dicha falta, por lo que la amarilla terminó siendo para el paraguayo en una aplicación de esta regla que le vendrá muy bien al fútbol para inhibir el intento de engañar al juez y afectar tanto al espectáculo como la justicia deportiva.
Los visitantes empezaron a perder fuelle en su intento de acortar la distancia y otra vez los de casa se veían dominantes y parecía más cercano el cuarto que el descuento, no obstante fue Mauricio quien convirtió un esclarecedor pase de Enciso, el más lúcido de su equipo, para anotar el primer tanto paraguayo al 74’, dándole cierta vida a la competencia. Pero nuevamente la tendencia del peligro fue hacia la puerta de los visitantes, impulsada por el cuadro norteamericano, bien orquestado por Tillman, que siguió buscando el cuarto gol, lejos de apanicarse por el tanto en contra. Al final la reacción se quedó solamente en la solitaria anotación y los Estados Unidos siguieron controlando a plenitud los momentos y el ánimo del partido. Como detalle de despedida, Reyna se encargó de meter un soberbio gol con disparo de tres dedos para dejar el contundente 4-1 definitivo y rubricar quizá la mejor actuación del equipo de las barras y las estrellas en la era Pochettino, justo cuando más se necesitaba.
