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Norteamérica 2026: Día veintiuno o la fiesta mexicana • Fernando Cuevas

Se presentaron las dos selecciones que ganaron sus tres partidos sin recibir gol y lograron mantenerse en igual situación con triunfos claros y mostrándose cada vez más sólidas, con las guardadas proporciones; el otro encuentro fue más equilibrado y al final fue la capacidad de concreción la que determinó el resultado.

México Vs Ecuador
México Vs Ecuador
Norteamérica 2026: Día veintiuno o la fiesta mexicana • Fernando Cuevas

REMANDO CON DIFICULTAD

La selección de Noruega, enfundada toda de blanco, salió en plan dominador en Dallas ante la de Costa de Marfil (CIV), toda de naranja, dispuesta a no permitir que el rival se apoderara de la pelota e incluso a proponer al frente desde antes de los diez minutos iniciales, en los que fueron un poco más incisivos. El trámite se mantuvo equilibrado con alguna llegada en cada puerta, si bien los bloques defensivos no se desorganizaban ante las intentonas de ambos ataques, de pronto jugando más en forma horizontal, sobre todo los nórdicos. La más peligrosa al momento apareció después del primer cuarto con Diomande enviando servicio a Pépé pero no pudo rematar como se esperaba, aunque era una demostración del dominio creciente de los africanos ante la confusión en la que estaban cayendo los escandinavos. Haaland por fin tuvo un remate a puerta, tranquilamente controlado por el arquero, pero remate al fin que funcionó como un aviso: Nusa desde el vértice del área anotó soberbio gol a segundo palo, justo cuando su equipo vivía momentos complicados. Y después Haaland tuvo el segundo pero una pierna salvadora lo evitó y, para continuar el momento, por poco anotan en el tiro de esquina derivado con juego de altura. Lo intentaron al final los de naranja pero no pudieron igualar en una primera parte en la que fueron mejores, pero no para concretar.

La segunda mitad arrancó de acuerdo con el guion esperado: Los Elefantes pisando fuerte en zona alta y desde lo antes posibles buscando la igualada con un centro rasante que saludó el área sin encontrar respuesta, mientras Doue nos regalaba una recepción de estampa. Tras una descolgada de los Vikingos que no fructificó, volvieron a la carga los africanos con doble disparo que fue rechazado por la defensa y el arquero Nyland, una vez que la estructura modificada a 4-5-1 fue penetrada pero no vencida, como tampoco el arco de CIV, salvado en la línea tras un tiro de esquina. Cambios del cuadro noruego y de inmediato, Diallo incursionó por el lado derecho y se coló hasta la línea del área chica desde donde disparó para empatar el cartón al 74’, en gran jugada individual: los africanos empataron con total justicia. Pero tras el gol, inexplicablemente retrocedieron líneas -o los hicieron retroceder- y los noruegos tejieron una gran jugada cargada de paciencia y profundidad para que Haaland simplemente empujara la pelota y les devolviera la ventaja a los suyos. Al final, un tiro libre casi sin barrera que fue salvado por el arquero noruego y un tiro de esquina in extremis que no trascendió. Costa de Marfil dio un gran partido y un muy buen torneo en general, en tanto los noruegos siguen remando para permanecer en el flujo mundialista.

CONFIRMANDO ESTATUS

Con sus uniformes tradicionales, Suecia y Francia se vieron las caras en East Rutherford. Primero fueron los escandinavos quienes se presentaron enfrente con los franceses buscando tener la pelota, aunque se encontraron con equipo que les hablaba de tú. Digne soltó disparo al cuarto de hora como para mandar un aviso sobre la puerta de  Zetterström, que recostó con seguridad, igual que en el siguiente disparo de Mbappé, mientras que Barcolá se internó en el área pero voló su disparo. Después de la pausa, la oleada azul empezó a arreciar y dos disparos de Rabiot, uno desviado con el pie por el arquero y el otro ligeramente desviado, y otro más de Mbappé que se estampó en el poste, ya con el atribulado guardameta vencido. Y no paraba: Olise estuvo a punto de hacer el gol del certamen con una media chilena pero la pelota dio en el palo y el contrarremate de Dembélé pasó cerca del vértice de la portería. Siguieron con Olise obligando al portero a estirarse al máximo hasta que un clarificador servicio de Dembélé a Mbappé, letal en el área, rompió el cero al 45’, tal como se esperaba según la intensa presión ejercida. Un ataque sueco para cerrar y mostrar alguna señal de vida después de ser arrinconados en su propia cancha.

La tónica general del encuentro no varió mucho en el complemento y si hubo algún atisbo de pelea sueca, éste terminaría prácticamente sepultado con el gol de Barcola al 54’, apoyado por el de siempre, Olise. Y el desarrollo del juego se volvió más como un camino hacia la resignación por parte de los de amarillo, que si bien cuando podían lo intentaban hacia adelante pero evidenciando sus limitaciones creativas, y de control del lado de los de azul, todavía con ganas de mirar al frente y buscar el tercero para que no quedara duda: así se sucedieron las oportunidades para Kundé y el propio Olise, mientras que la entrada del menudo Alí le dio cierto dinamismo al disminuido ataque sueco, que no terminaba de cuajar jugadas de peligro, a diferencia de los de enfrente, que al 74’ finiquitaron el trámite vía Mbappé, otra vez, con asistencia magistral del astro del Bayern Munich nacido en Inglaterra pero nacionalizado francés. Todavía se animaron los suecos para buscar el de la honra pero Maignan se encargó de que eso no sucediera, sobre todo en la intentona de Gyökerers, mientras que del otro lado también hubo un par de acciones que pudieron ampliar la cuota. Se va Suecia después de un torneo mediano y los franceses conservan su temible estatus de favoritos -con esa imparable ofensiva- para alzar su tercera copa.

EL PESO DEL AZTECA

Impulsada por su público y en su hogar natural desde 1970, la selección de México brindó los mejores minutos iniciales del mundial frente a Ecuador, en un partido que se presupuestaba sumamente equilibrado. Triangulaciones y logradas combinaciones con el adolescente Mora como epicentro, vuelto todo un futbolista mayor, disparando apenas por arriba y distribuyendo pelota; un remate fallido de Jiménez, además, estuvo cerca de abrir el marcador, mientras que los visitantes no terminaban de asentarse en el campo. Después de otro disparo de Morita que pasó muy cerca, llegó la primera aproximación de los ecuatorianos que acarició el poste izquierdo, pero en una descolgada, Quiñones tomó el servicio de un brillante Alvarado en propio campo, condujo y soltó zapatazo implacable para el 1-0 al 22’, poniendo justicia al notable esfuerzo ofensivo del cuadro mexicano. Y pasada la media hora, el propio jugador naturalizado le puso gran pase a Jiménez para que éste la pusiera en la otra esquina de la puerta y sentenciara el segundo para el Tr, en gran jugada. En el 40’ el portero Tala fue exigido por tiro de Yeboah pero respondió a la altura de la circunstancia para mantener su puerta bien cerrada. Era el momento de la visita pero no lo aprovechó y el tiempo se agotó.

Para la segunda mitad, los ecuatorianos salieron en busca de entender qué estaba sucediendo y a partir de ahí tratar de armar juego ofensivos, pero los de verde seguían en la misma dinámica con transiciones rápidas e idas y vueltas por los costados, entre las que el Piojo Alvarado tuvo una buena opción pero su disparo salió desviado. Los de amaraillo empezaron a tener un poco más la pelota y a presionar el área de los anfitriones, aunque sin generar peligro serio. Vinieron los cambios para buscar mayor profundidad unos, e ir cerrando el partido, los otros. El trámite se fue ensuciando entre algunas faltas, reclamos y rupturas de intentos ofensivos, si bien aparecieron los centrales del cuadro mexicano: Cachorro Montes tuvo la suya en tiro de esquina pero Galíndez evitó el tercero y Vásquez hizo lo propio pero su cabezazo pasó cerca. El partido entró en zona definitiva y Rodríguez tuvo una clara para los sudamericanos pero el portero Rangel achicó y el remate se diluyó por fuera.  Todavía se presentó una llegada por bando pero el marcador ya no se movió e Hincapié salió expulsado por taparse la boca mientras hablaba, transgrediendo la nueva regla. Pareció que los ecuatorianos dejaron todo lo que tenían en el triunfo frente a Alemania, mientras que México ha ido de menos (Sudáfrica, Corea) a más (Chequia, Ecuador), rompiendo una tendencia que de pronto se instalaba en los mundiales de ir justamente al revés: una presentación esperanzadora.