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54 MUJERES [XIII]

She & Him (El grupo en que la chica va delante) • José Luis Justes Amador

José Luis Justes Amador
She and Him, imagen promocional
She and Him, imagen promocional
She & Him (El grupo en que la chica va delante) • José Luis Justes Amador

 


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Puede que She & Him necesiten una máquina del tiempo.
Hazel Cills

 

She & Him son un grupo raro. Atípico, atípicamente raro. Son un dúo que resultan modernos precisamente por no serlo, y que resultan reconocidos sin ni siquiera aspirar a la fama. Son dos personajes que parecen no tener estilo pero son el rey y la reina del no-style. De hecho, She & Him ni siquiera debería ser un grupo, porque todo comenzó como una colaboración entre dos actores, y su primer disco fue realizado por e-mail sin coincidir en el estudio en momento alguno.

En The Go-Getter, una película indie que pasó sin pena ni gloria, Zooey Deschanel era una de las protagonistas mientras que el músico de prestigio pero apenas ventas, M. Ward, tenía un pequeño papel. Fue el director Martin Hynes al que se le ocurrió, conociendo las habilidades musicales de uno y la voz de otra, que grabaran la canción que acompañaría los créditos finales de la película. Zooey y Ward entregaron una maravillosa y contenida versión del clásico de Richard y Linda Thompson “When I get to the border”.

La historia hubiera sido breve si se hubiera quedado ahí, pero de la colaboración surgió una conversación entre ambos en la que descubrieron que tenían unos gustos musicales exquisitos y compartidos sobre discos y modos de producción de décadas anteriores. Además, Deschanel tenía muchísimas letras y canciones que no había compartido con nadie. “Estaba escribiendo montones de música, pero no sabía qué hacer con ella”. Fue un arrebato lo que hizo que le mandara unas demos de ella misma cantando sus composiciones a Matt Ward, que le propuso grabarlas con una banda real, y así nació She & Him.

Por ser anti-estilo, los títulos de sus tres discos son simplemente numéricos: Volume One, Volume, Two y Volume 3. El primer volumen ya avisa de la estructura semejante de todos, en las composiciones que son mayormente composiciones de Zooey y un puñado de versiones escogidas entre las que destacan su relectura alt country del clásico del soul “You really got a hold on me” o el aire folkie que dan a los Beatles de “I shuld have known better”. Para el segundo volumen las  versiones que acompañaron las composiciones originales fueron el “Ridin’ in my car” de NRBQ y el hermoso “Gonna get along without you now” de Patience y Prudence. Su fama iba creciendo, aunque nunca llegaron a ser un grupo mayoritario e, incluso, Matt Groening, cuando curó el All Tomorrow’s Parties en Inglaterra, los consideró como una de las cabezas de cartel.

Otro detalle encantadoramente kistch son los dos discos navideños, una tradición que viene de los años 50 y 60 en la que muchos grupos o solistas, con el fin de rentabilizar ventas y sin componer canciones nuevas, lanzaban discos repletos de villancicos tradicionales. She & Him lanzaron dos, “A very She & Him Christmas” y “Christmas Party”, en los que con su particular estilo reinterpretan clásicos de todos los tiempos.

Su última colaboración en larga duración fue significativamente titulada “Classics”, un disco compuesto con standars de todas las épocas. La recepción, como siempre ha ocurrido con sus discos, fue en dos direcciones totalmente opuestas. Mientras que, por ejemplo, Alison Lang escribió que “este es un álbum seguro, inofensivo, música bonita para abuelas” otro crítico afirma que “es clásico y llamativo. Y, aunque no es particularmente arriesgado, es bastante más que música de fondo… En un mundo en el que se nos bombardea constantemente con disonancia y caos, es un bálsamo para las mentes agitadas”. En algún lugar entre esos dos extremos, o en el punto que une ambos extremos, se encuentra She & Him.

Además de sus tres discos han ido dejando aquí y allá, en singles o en recopilaciones de homenaje, versiones que hablan, sobre todo, de su buen gusto musical, tanto en la ejecución como en la escucha: un estremecedor —y que nada pierde de la fuerza del original– “I put a spell on you”, el clásico “I can hear music” de las Ronettes —que llegarían a hacer también los Beach Boys– que no pierde ni un ápice de su fuerza pop sin el muro de sonido spectoriano, o la encantadoramente protorock “Oh, boy” del malogrado Buddy Holly.


PD: Sólo un grupo como ellos podría, en su hasta ahora última colaboración, haber grabado la misma canción con la misma música y dos títulos diferentes (“She gives her love to me” y  “He gives his love to me”), en las que lo único que cambian son los pronombres personales y posesivos. Una demostración de igualdad y equidad para estos tiempos que corren.


 

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