Inspecciona Salud Guanajuato clínicas de sueroterapia; suspenden establecimiento por irregularidades
Guanajuato, Guanajuato.- La Secretaría de Salud de Guanajuato inspecciona establecimientos de sueroterapia para verificar que cumplan con las normas sanitarias y proteger la salud de la población.
Luis Carlos Zúñiga Durán, director general de Protección contra Riesgos Sanitarios, indicó que en el estado de Guanajuato se tiene registro de entre siete y ocho establecimientos dedicados formalmente a esta actividad.
A nivel federal, la COFEPRIS cuenta con una plataforma de trámites donde los interesados deben presentar su aviso de funcionamiento. Este es un requisito normativo indispensable para ofrecer servicios; asimismo, es obligatorio contar con un médico que brinde la atención y funja como responsable sanitario.
“Cuando tenemos esta dualidad cubierta, viene una tercera: el paciente. Es aquí donde se marca un parteaguas entre lo que se hace de manera profesional, institucional, adecuada y vigilada, frente a lo que se ofrece de forma generalizada para situaciones en las que este tipo de terapia no tiene ninguna cabida”, explicó.
Falta de evidencia científica
Zúñiga Durán aseguró que no existe evidencia científica ni respaldo médico que avale que la sueroterapia ayude a la recuperación física, elimine el desgaste orgánico o solucione los problemas derivados de una resaca. Al contrario, bajo estas situaciones, la persona podría presentar una respuesta incierta o adversa, ya que la sueroterapia no es un tratamiento diseñado para dichos fines.
El director general enfatizó que las revisiones son estrictamente apegadas a la normatividad:
“Quiero ser muy puntual: hasta el momento no hay una alerta específica emitida por la COFEPRIS sobre estos establecimientos, pero hay que tener precaución, porque lo que se oferta como sueroterapia no tiene sustento médico ni científico en los casos mencionados”.
Requisitos y supervisiones
Para operar legalmente, estos lugares deben cumplir con:
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Registro vigente y aviso de funcionamiento.
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Personal con perfil médico como responsable (quien puede ser auxiliado por personal de enfermería).
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Elaboración de un expediente clínico con la valoración del paciente.
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Indicación precisa y puntual del porqué se aplica el tratamiento.
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Carta de consentimiento informado firmada por el paciente.
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Supervisión continua durante la administración.
Además, se supervisan los medicamentos e insumos para verificar caducidades, lotes y registros sanitarios, así como las condiciones físico-sanitarias y de higiene del local.
Derivado de estas verificaciones, la autoridad ya aplicó una suspensión de actividades en un establecimiento al identificarse irregularidades que representaban un riesgo.
“El primer responsable del cuidado de la salud es uno mismo. Por favor, no se expongan a este tipo de terapias que no han demostrado científicamente tener un beneficio”, concluyó el funcionario.