POESÍA
Tachas 637 • Desde donde no hay pingüinos • Lourdes Parra
Lourdes Parra
(Carta al recuerdo)
El otro día escuché a un chico con acento argentino y, sin aviso, un vacío enorme se abrió dentro de mí.
Fue como si se activara una grieta antigua,
como si el eco de aquellos días volviera a susurrar desde alguna parte no del todo muerta.
Las charlas que llevaban a otras charlas,
la intensidad con olor a vértigo,
ese amor psicótico que, en su apogeo, se atrevió a planear un viaje al fin del mundo.
Sí, hasta allá.
Las fotos con los pingüinos, el cartel que diría: “Contigo hasta el fin del mundo”,
la envidia de muchos, la aspiración de otros.
Y claro, Can’t Take My Eyes Off You de fondo en Instagram,
las chamarras iguales, los guantes iguales,
los gorros de esa fiesta donde bailando se perdió algo —o todo—
Pero fue justo ahí cuando el amor comenzó a escabullirse,
como si ya supiera lo que venía.
Una grieta en la fantasía,
esa donde la realidad se filtra sin pedir permiso,
brusca, directa, sin maquillaje.
Y con ella llegó el miedo.
El miedo de no saberse ya.
De reconocerse en la distorsión.
De estar atrapados en un calidoscopio de escenas,
donde cada domingo había que inventar un papel:
el zorro y la rosa,
la saxofonista y el pandillero,
los asaltantes de bancos,
el peleador y la turista,
la pareja tóxica que se amaba con rabia.
Y más tarde, el emprendedor novato y la dibujante sexy.
La ironía era deliciosa.
La fantasía, un refugio.
Y los planes seguían, envueltos en caricias y ternura,
en flores que imaginábamos brotar en las paredes,
en carcajadas que volvían mágico lo cotidiano,
como en un té con el Sombrerero y la Liebre de Marzo.
Todo parecía único.
Tan brillante,
tan cinematográfico,
que cuando escuché:
"Abrí una cuenta exclusiva para el viaje a Argentina.
Nos vamos a fin de año."
el piso se abrió.
Y todo tuvo sentido.
No era el viaje.
No era el camino.
No era siquiera la compañía.
Era la vida entera.
Una vida que, en el fondo, no se quería.
Ni a los pingüinos.
Ni al cartel.
Ni al contigo hasta el fin del mundo.
Porque esta vez, la ficción no fue suficiente.
Y el recuerdo, aunque dulce,
ya no puede sostener la escena.
Desde donde no hay pingüinos,
te escribo,
con cierta ternura,
pero, sobre todo,
con verdad.
***
Lourdes Parra (León, 1975) Lic. en Filosofía egresada de la Universidad de Guanajuato, a publicado en revistas literarias, en los ciudades de Guanajuato, San Luis Potosí, Celaya, Querétaro, Cdmx, León, Cancún, San Cristóbal de las Casas. Cofundadora de la Revista Cultural Kronos editada en la ciudad de San Luis Potosí becada por el FECA del ICSLP. Colaboración en revistas digitales a nivel nacional. Colaboración en Antologías en la Ciudades de San Luis Potosí y León. Asistente y colaboradora en talleres literarios en las ciudades de Guanajuato, San Luis Potosí y León. Como Juez invitada en el concurso de cuento organizado por el CECyTE. Docente en el área de humanidades, a nivel medio superior, así como en varias Universidades en las ciudades de Guanajuato, San Luis Potosí y León, colabora en el grupo Escritores Leones como miembro activo, y actualmente imparte un taller de Escritura Creativa. Publicó su libro Amores de poca fe.