NARRATIVA
Tachas 666 • Aquella orilla nuestra • Elvira Sastre
Hubo un tiempo en el que esperé tanto que me salieron raíces de los dedos de los pies, que seguían en movimiento como pequeños pajaritos atrapados, aunque mis piernas no se movieran. ¿Lo entiendes? Mis pies se encadenaron al suelo como dos esclavos y tuve miedo porque pensé que nunca podría irme de ahí. En ese momento no me importó porque estaba esperando, y uno siempre espera porque quiere y en ningún caso porque no tenga alternativa. Eso pensé: «Estoy aquí porque quiero, estoy aquí quieta, estática, lejos de las ventanas, con hambre y con lluvia a lo lejos, escuchando los sonidos al otro lado; nadie podrá decir que estoy huyendo porque estoy aquí quieta, estática, lejos de las ventanas, al alcance de cualquiera, esperando». Sin embargo, y eso es inevitable cuando uno espera, sentí miedo por no poder irme de allí cuando quisiera. Sentí las raíces apretando mis tobillos. Uno no deja de esperar porque se canse, uno deja de esperar porque cesa el ruido al otro lado y las raíces se secan.
Fragmento del libro Aquella orilla nuestra. Elvira Sastre. Penguin Random House. 2018. Publicado con autorización de sus editores.
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Elvira Sastre (España, 1992) A los quince años inaugura el blog Relocos y Recuerdos, y escribe sin cesar, dando a conocer sus versos a través de las redes sociales. Ha publicado los poemarios Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (2013), Baluarte (2014), Ya nadie baila (2015) y La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (2016). Elvira colabora con músicos, cantautores y otros poetas, y ha publicado dos libros que combinan la ilustración y la poesía: Tú la Acuarela/Yo la Lírica (2013), una colaboración con la ilustradora Adriana Moragues, y Aquella orilla nuestra (2018), ilustrada por Emiliano Batista (EMBA). Elvira Sastre compagina su carrera poética con la escritura y la traducción. Ha traducido a poetas como Rupi Kaur o Gordon E. McNeer y a novelistas como E. Lockhart o John Corey Whaley. Recientemente su obra y su labor en favor de la creación artística han sido reconocidas con el Premio La Sombra del Ciprés, concedido por la Asociación Cultural de Novelistas Abulenses. En la actualidad, la escritora llena teatros y salas de conciertos con sus recitales poéticos y comparte con los lectores su poesía, vivencias y su mundo personal a través de las redes.
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