Tachas 660 • De culturas grecolatinas, morales judeocristianas y funk
Ciertas preguntas —y sus respuestas, a veces hasta sicóticas– han servido para estafar de la manera más obvia posible: ¿Qué somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde nos dirigimos? Una de ellas la ofreció un personaje apellidado Milei durante su presentación de stand up en Davos. Preservar la cultura grecolatina y la moral judeocristiana sirvieron, así, como fundamentación del germen de guerra interna en Estados Unidos y el genocidio por parte de Israel.
Por ello nos dimos a la tarea de buscar textos clásicos para revisar si eso era verdad.
Empezamos con Vidas de los sofistas de Filóstrato.
Pasamos a Lactancio con Sobre las muertes de los perseguidores.
Desde allí, tropezamos con un fragmento del Libro Primero de las Etiópicas de Heliodoro, lo que podría ser la primera novela.
Continuamos con los Epígonos, una forma de poesía griega.
Siguiendo con la poesía, de Calímaco traemos un Himno A Zeus.
Para casi aterrizar de semejante viaje, dos Bucólicas: la primera, de Calpurnio Sículo y la otra de Marco Aurelio Nemesiano Olimpio, donde se resalta la vida de campo y sus dones (los antepasados de la música ranchera).
Para terminar este camino por lo clásico grecolatino, revisamos el Capítulo I de La Constitución de los atenienses, que durante varios siglos fue atribuida a Aristóteles, si bien los estudios modernos la asignan a Pseudo Aristóteles (alguien que siguió al filósofo y copió su estilo).
Después de este viaje por el pensamiento grecolatino y judeocristiano, como que no cabe comentario sobe el discurso cómico de Milei.
En su serie Experimental, Jeanne Karen entrega El poema que tú entenderías. Nada que decir.
En su saga Dramaturgias en circulación, Paola Arenas comenta y entrega para descarga el libreto de ‘Nota Roja’, de Lidia Almanza.
La Guía de Lectura de Jaime Panqueva propone leer ‘Las partículas elementales’, de Michel Houellebecq.
Inmerso en su rigurosa bitácora de los Disfrutes Cotidianos, Fernando Cuevas concluye su recuento de los Discos1975 [VI]: Negritudes y fronteras abiertas.
¿Nos enclasicamos?